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Hay un 15% de caminos rurales que demandan una nueva traza

Se trata de trayectos que se inundan y que, con el nuevo camino, podrán ser destinados a canales de desagües. La obra está a cargo de la Provincia pero a pedido de productores, que deben lograr el permiso de todos los involucrados

En Córdoba, al menos el 15% de los caminos rurales demanda una nueva traza. Se trata de trayectos que quedaron muy por debajo de los campos y que en épocas de lluvia se transforman en canales. Ante esto, la Provincia avanza en la construcción de nuevos trazados, bajo el impulso de los propios productores.

En la actualidad hay diferentes opciones para dar solución al problema de transitabilidad rural, que se complejiza en momentos en que los productores no pueden sacar lo que producen y resurgen los reclamos. 

Una de las propuestas es la pavimentación, en la que los productores aportan el 70% y el resto la Provincia, que en definitiva termina financiando la obra y la cobra en 5 años. Para eso debe existir la voluntad expresa de más del 60% de los dueños del territorio.

Otra alternativa es hacer nuevos caminos, “colindantes con los ya existentes”, reconoce Osvaldo Vottero, titular de Vialidad Provincial. Y explicó que esta es la metodología con mejor resultado hasta el momento, aunque aclaró que para cristalizarla se necesita del respaldo de la mayoría de los productores. “Las obras que avanzan tienen el aval total de productores, que deciden correr el alambrado 14 metros y hacer un camino nuevo arriba, mientras que al viejo camino lo dejan de canal”, comentó.

Igualmente, insistió en que la realización de nuevas trazas es un tema complejo, porque también surgen inconvenientes distintos según la zona. “Si son 12 productores y hay 10 que firmaron el permiso, y sólo 1 o 2 no, se avanza en la expropiación”, reconoció e insistió que siempre es necesario tener “un 90% de respaldo, porque, si no, es imposible”.

Vottero indicó además que a excepción de los caminos que se encuentran en medio de lagunas, “el resto se pueden transitar todos. Lo que pasa es que cuando llueve, hay muchos que están perdidos dos metros bajo al nivel del campo, y ya no son caminos sino un drenaje de agua porque los mismos campos vuelcan el agua ahí. A eso se le suma la erosión eólica, hídrica y se van bajando porque además hace 100 años fueron trazados”.

Reconoció que en la actualidad “hay muchos caminos que se están haciendo nuevos en distintos lugares. Esto funciona cuando el productor se da cuenta de que tiene que hacer un camino nuevo, o se compra un helicóptero para entrar al campo”.

Abordado sobre qué porcentaje de la superficie total de la red vial demanda nuevas trazas, indicó que existe “un 15% en estas condiciones. El camino tiene que estar más alto que la superficie colindante. Hay algunos que tienen 100 años, con el mismo ancho de 13 metros y que antes era utilizado por productores a sulky y hoy transitan camiones con bitrenes para sacar la cosecha”.

Incluso, fue más allá al explicar que “antes se cosechaba el 10% de lo de ahora, entonces indudablemente esto requiere la creación de trazas viales nuevas paralelas a las existentes y dejar las viejas como una solución hídrica. En los lugares que se hizo se terminó el problema”.

Igualmente, en materia de producción, indicó que el silobolsa “resolvió el problema de tener que sacar la cosecha de inmediato”, principalmente en épocas de lluvia. “Si fuese distinto o tuviéramos el esquema de cosecha actual sin el silo bolsa, se hubiesen hecho todos los caminos nuevos y sino se hubiese perdido la cosecha. Hoy el silobolsa es la solución que permite que la cosecha se realice y quede ahí”.

Lo que ceden los productores

Consultado sobre qué debe aportar cada productor para las nuevas trazas, indicó que “cada 1.000 metros -de longitud- se pierde 1,3 hectárea”. Insistió que la realización de las obras deben surgir “de abajo hacia arriba; tienen que estar los productores dispuestos a encarar el tema. Por suerte en muchos lugares se viene avanzando e incluso en varios casos no es necesario hacerlo en la totalidad del camino, sino en los lugares que cuando llueve no se puede pasar. Se viene avanzando y resolviendo en muchos lugares a partir del entendimiento de los productores”.

Sobre la metodología de aplicación, reconoció que la Provincia hace el camino, “costea lo que termina siendo el corrimiento de alambrado, la generación de camino, pero necesitamos la tierra. Un camino que tenga dos metros de hondo y 10 kilómetros de longitud necesita por lo menos 20 mil camionadas de tierra. Y de dónde las vamos a sacar. Por eso es necesario avanzar en trazas nuevas”.

Aventuró que “más tarde o más temprano, en lugares críticos se va a resolver esta situación. Hay sectores que cíclicamente se dan estas condiciones”. En la charla, Vottero remarcó el acompañamiento de la Provincia para la realización de las obras, aunque para ello es necesario “la voluntad del productor, del dueño del campo. Más del 50% de los campos no lo trabajan más los dueños, muchas veces son herederos que arrendan. Y el que lo trabaja también reniega un poco pero no tiene la disposición del campo. Es un tema complejo, pero se ha venido avanzando”.



Daniel Brusa.  Redacción Puntal Villa María

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