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Andrés Lépori, el villamariense que ascendió a la Liga Nacional de Básquet

Es preparador físico de Independiente de Oliva desde el año 2017 cuando jugaba su segundo Torneo Federal. Las virtudes atléticas de un plantel que no tuvo lesiones graves. "Estoy viviendo un sueño", dijo

Alcanzar la gloria. Trabajar incansablemente para lograrlo. Andrés Lépori, es un ejemplo claro de sacrificio.

Solicitado y requerido. Referente de las nuevas generaciones y docente.

Lépori es una de las banderas de los preparadores físicos en Villa María y toda la región.

Trabajó para el fútbol de la Universidad Nacional de Villa María y rugby en Jockey Club. Además, es docente de la casa de altos estudios y dicta cursos y capacitaciones para los proyectos que sueñan ser.

En el 2017 llegó a Independiente de Oliva cuando disputaba su segundo Torneo Federal. Desde entonces comanda desde la parte física a los jugadores y alcanzó el trofeo máximo hace apenas unas horas tras lograr el ascenso a la Liga Nacional.

“Entré con el segundo campeonato federal, y de ahí en más estuve con el equipo. Este año la institución compró la plaza de Liga Argentina y se dió la sorpresa que siendo debutantes logramos el ascenso. Vivímos un sueño”.

-¿Cómo te sentís, caíste?

-Estoy enormemente feliz, es lo más emocionante de lo que me ha tocado vivir en 20 años de carrera, no tiene comparación con nada de lo que haya vivido antes. No tengo dudas. Es muy loco, está en todos los medios y no se puede creer. Además de que pasó la particularidad que nos fue a ver Rubén Magnano, “Pichi” Campana, Marcelo Milanesio, Bruno Labaque, cuando pasa eso con los idolos de la adolescencia es indescriptible.

-¿Cuando creiste que podían ser campeones?

-Hace bastante empecé a sentir que teníamos chances. Fuimos siempre primeros, ganamos el Super 8, la segunda fase, fueron varios los indicios pero cuando le ganamos la semifinal de la Conferencia a Parque, porque había sido el equipo más duro que nos había tocado enfrentar incluso nos habían ganado. Se lesionó el capitán, llegamos a perder por 20 puntos y así y todo lo sacamos adelante. Ahí creí que el equipo estaba para cosas grandes.

-¿Cuál es la mayor virtud del plantel campeón?

-Tienen muy metido el significado de la palabra equipo. Ninguno quiere ser la estrella, todos ponen el grupo por los intereses personales y a eso se le sumó un gran profesionalismo por parte del grupo y también compañerismo. Mucho respeto entre todos y el valor por lo que hace el otro. Es un plnatel muy humilde, me saco el sombrero.

Respecto a los trabajos físicos del equipo con tantos partidos semanales dijo: “Es difícil manejar la parte física cuando el jugador compite tan seguido, es poco lo que se puede hacer, hacíamos trabajos de mantenimiento, los jugadores están fatigados y prestabamos mucha atención en la recuperación, enfaticé siempre el tema del sueño nocturno y la alimentación, lo que se dice un entrenamiento invisible”.

Lépori además agregó que: “El plantel tiene una virtud que es la predisposición para el trabajo fisíco. Es más cuando no ibamos al gimnasio me escribían contandome que iban y me preguntaban que podían hacer”.

-¿Cómo estuvo el plantel en cuanto a lesionados y bajas en la temporada?

-Por suerte no tuvimos grandes lesiones, solamente algunas contracturas, carga o fatiga. Se lesionó el capitán finalizando el torneo, tiene 41 años y el talón de áquiles sufrió una lesión. El factor de la edad contribuye a la lesión, pero sacando esa practicamente no tuvimos inconvenientes.

-¿Imaginaste en algún momento de la final este desenlace?

-Nos imaginabamos e inconscientemente lo pensas, qué pasaría si salimos campeones pero la realidad superó todo. En la caravana de los bomberos cuando llegamos a Oliva notamos la magnitud y después salimos en todos los medios más importantes. Ahí vas cayendo. Es un sueño lo que estamos viviendo. La gente apoyó mucho y también se notó.

-¿Tu carrera sigue en Oliva?

- No tengo la certeza. Puedo decir cual es mi sentimiento que es el de continuar y más ahora por lo que vamos a jugar y más allá de eso, estoy muy cómodo y contento en el club. He generado una amistad con el entrenador, Martín González, que es un profesional tremendo, al igual que todo el cuerpo de entrenadores. Siempre con mucho respeto y eso hace que el trabajo se haga a gusto.

-¿Alguna vez soñaste esto cuando llegaste a Oliva?

-Lo veía un poco lejano porque nunca esperamos este desenlace. De repente te levantas y vas a jugar la Liga Nacional con Atenas, Instituto, San Lorenzo, es muy loco vivirlo así en el deporte que siempre practiqué de chico. Si bien lo pensé que pase en algún momento de la vida, no imaginaba en este, ha sido una sorpresa hermosa.

Lépori, es un laburante silencio que con un esfuerzo superlativo alcanzó uno de sus mayores sueños.

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