Los establecimientos de alojamiento permanecen cerrados desde el 19 marzo, por lo que impactó de manera directa la crisis social y económica. En lo local, la gerente de un hotel de la ciudad, Daniela Carballo, dialogó con este matutino y confirmó que la pandemia afectó un cien por ciento al sector. Señaló que hace dos meses que afrontan gastos fijos sin obtener ingresos, por lo que es “un panorama malo y el futuro también. Es compleja la situación”, afirmó.
Asimismo, alegó que trabajan de manera conjunta con los demás hoteles de la ciudad y que entre todos pidieron “un pedido de auxilio” al intendente interino, Pablo Rosso, en la reunión en la que conversaron sobre la posible habilitación de alrededor el 20% de la ocupación.
Por otro lado, remarcó que si la situación continúa de esta manera hay riesgos de cierre en la ciudad. “Veníamos de un 2019 muy malo y ahora pasa esto. Dudo que todos puedan afrontar esta pandemia. Obviamente que vamos a tener que trabajar en conjunto para que las ayudas del Estado lleguen”.
Panorama
La entrevistada estimó que desde los 6 meses en adelante son los plazos que los integrantes del sector aguardan para lograr “la nueva normalidad”, con una estructura adaptada y con el manejo de un nuevo concepto, el de la salud. “Es imposible pensar en el esquema de hotel que existió hasta el 19 de marzo, tendremos que adaptar, lo que tendrá un costo importante. La gente va a esperar que en las habitaciones estén el alcohol en gel, barbijo, guantes”, garantizó y añadió que la hotelería “habla de un año perdido, es la realidad”.
A su vez, en torno a la reincorporación laboral, la gerente detalló: “Cuando abramos las puertas no lo vamos a hacer al cien por ciento; va a pasar mucho tiempo para que un hotel funcione al cincuenta o sesenta por ciento de su capacidad” y comentó que es el porcentaje necesario para que las entidades puedan solventar los costos y mantenerse.
Respecto del núcleo duro de su actividad, describió que consta del turismo de reuniones, es decir, todos aquellos eventos que convoquen a una gran cantidad de personas. “Será lo último a habilitar y es el fuerte de la ciudad”, dijo. En tal sentido, anunció que desde el sector continuarán con el trabajo en conjunto, “porque abrir la puerta no va a garantizar la supervivencia de lugar”.
Por otro lado, sostuvo que existe una demanda mínima de servicio de hospedaje en la actualidad, que consiste de aquellas personas que ingresan a la ciudad por motivos laborales.
Municipio y protocolo
“Empezamos a desesperarnos y buscar articular con el Estado para pedirle auxilio para afrontar los compromisos, más que nada las fuentes laborales. La idea es que volvamos a trabajar, pero la realidad es que el panorama es incierto y no sabemos hasta cuándo vamos a aguantar”, expresó. La propuesta tiene como fin la habilitación de un porcentaje de la ocupación para paliar la situación que atraviesan, pero también “ser parte de la solución” ante el desconocimiento sobre el cumplimiento de los protocolos en la informalidad.
Sobre el protocolo, contó que lo presentarán en el transcurso de la semana, pero que está terminado. “Estamos dispuestos al trabajo conjunto para adaptar las normas consideradas a los establecimientos. Hay un montón de cuestiones operativas con las que podemos sumar y aportar datos al Municipio”, apuntó.

