El sistema de PAMI atraviesa un escenario de tensión tras el inicio de un paro de médicos por 72 horas, en rechazo a modificaciones en el esquema de pagos que, según denuncian, reducen de manera significativa sus ingresos.
La medida comenzó este lunes y se extenderá hasta el miércoles, con atención limitada a urgencias, lo que impacta directamente en la atención primaria de jubilados y pensionados.
El conflicto se originó a partir de una resolución del Instituto Nacional de Servicios Sociales para Jubilados y Pensionados, que modificó el mecanismo de remuneración de los profesionales. El nuevo sistema elimina el pago por consulta individual y establece un esquema basado únicamente en una cápita fija por paciente, independientemente de la cantidad de atenciones realizadas.
Desde el sector médico advirtieron que este cambio implica una reducción superior al 50% de los ingresos, además de desincentivar la atención y dificultar el acceso a turnos. “Más trabajo y menos ingresos”, resumieron desde la Asociación de Profesionales de PAMI.
En términos concretos, mientras antes los médicos combinaban el cobro por cápita con pagos por cada consulta, ahora pasarían a percibir solo un monto fijo. Por ejemplo, con 400 pacientes asignados, el ingreso mensual se reduciría a unos 840.000 pesos, cuando anteriormente podía superar los 2 millones.
El impacto del conflicto también se siente en Villa María y la región. Por un lado, afiliados expresan dificultades para conseguir turnos y una merma en la calidad del servicio. Por otro, el cierre de la Clínica del Sudeste de Marcos Juárez obliga a unos 5 mil jubilados a trasladarse hasta la ciudad para recibir atención en la Clínica Fusavim.
Además, se registran demoras en los pagos a clínicas y farmacias, lo que agrava la situación del sistema. En paralelo, algunos afiliados comenzaron a afrontar copagos, lo que incrementa el costo de acceso a la salud.
Desde el ámbito político, el gobernador Martín Llaryora cuestionó al Gobierno nacional y reclamó mayores recursos para el organismo. “Pongan la cara y los recursos”, expresó públicamente.
Mientras tanto, durante los días de paro, solo se garantizan prestaciones de urgencia, lo que profundiza la incertidumbre entre los afiliados. Según datos del sistema de salud local, en marzo se realizaron unas 1.700 prestaciones vinculadas a PAMI en Villa María, lo que refleja la magnitud del servicio en la ciudad.

