Tras la notificación de un caso sospechoso, las autoridades identificaron al segundo paciente que había fallecido semanas antes. Las investigaciones epidemiológicas continúan para determinar el origen exacto de la infección.
El Ministerio de Salud, junto con la Dirección General de Fiscalización del Ministerio de Bioagroindustria, Senasa, la Dirección General de Control de la Industria Alimenticia y la Secretaría de Policía Ambiental, están llevando a cabo las acciones de prevención y control pertinentes.
Enfermedad bacteriana
La leptospirosis es una enfermedad bacteriana transmitida por el contacto directo con la orina de animales infectados, como roedores, perros, vacas, cerdos, caballos y animales silvestres, o a través de alimentos y agua contaminados. La transmisión de persona a persona es extremadamente rara. La bacteria tiende a sobrevivir en ambientes húmedos y oscuros, lo que aumenta el riesgo en áreas con estas condiciones o en situaciones de inundación.
Los síntomas iniciales de la leptospirosis incluyen fiebre, dolor de cabeza, dolores musculares y malestar general, y pueden confundirse con los de la gripe, el dengue y la Fiebre Hemorrágica Argentina. Aunque en la mayoría de los casos la enfermedad no es grave, puede evolucionar a formas severas potencialmente mortales si no se trata a tiempo.
Laura López, subsecretaria de Estrategias Sanitarias y Acceso a la Salud, subrayó la importancia de la consulta temprana y el tratamiento oportuno: “Los síntomas de esta enfermedad pueden parecerse inicialmente a los de la gripe y el dengue y, en zonas endémicas, a los de Fiebre Hemorrágica Argentina; por eso es sumamente importante la consulta temprana y el tratamiento oportuno para reducir los riesgos de presentar formas graves”.
Recomendaciones
Evitar la exposición directa: usar equipo de protección personal (botas de goma, overol o ropa y guantes impermeables) al realizar tareas de desratización, desmalezado o limpieza de campos y baldíos, combatir los roedores en domicilios y alrededores, evitar la inmersión en aguas estancadas potencialmente contaminadas, y evitar que los niños jueguen en charcos o en el barro, mantener los patios y terrenos libres de basura y escombros.
En áreas rurales es necesario consultar al veterinario ante la aparición de abortos o enfermedades en los animales, utilizar ropa protectora al trabajar, atender animales y en zonas inundadas o al atravesar aguas estancadas y vacunar a los perros y vacas en zonas endémicas.
Las autoridades sanitarias instan a la población a estar alerta y tomar las medidas necesarias para prevenir la propagación de esta enfermedad. La consulta temprana ante cualquier síntoma es crucial para evitar complicaciones graves.