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Policías rescataron a un bebé con principio de ahogamiento

El heroico acontecimiento ocurrió ayer a la mañana en una vivienda de barrio San Martín. Los efectivos le practicaron RCP al menor de edad en la vivienda y en el patrullero, mientras lo trasladaban al nosocomio. "Cuando lloró, fue un momento que no se puede explicar", señaló la sargento Luciana Yugar, en diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA

Son las 8 de la mañana en Villa María. La tranquilidad se adueña de las esquinas de la ciudad. De pronto, suena el teléfono en la sede de la Policía Departamental General San Martín. Es una mamá desesperada. Su hijo Ismael, de apenas un año de edad, tiene signos de ahogamiento.

Velozmente, los sargentos Raúl Putz y Luciana Yugar, y los agentes Nahuel Guzmán y Mayco Montenegro llegan a la vivienda en cuestión, situada en calle Entre Ríos 2836, en barrio San Martín.

“Recibimos un llamado de una mamá pidiendo auxilio. Ingresamos al domicilio y nos encontramos con un bebé ahogado, pálido y que no respiraba”, relató Guzmán, protagonista del heroico acontecimiento, en diálogo con PUNTAL VILLA MARÍA.

Y continúa: “Lo dimos vuelta y se inició con el RCP (reanimación cardiopulmonar). Al ver que la ambulancia demoraba, decidimos trasladarlo nosotros mismos en el móvil siguiendo con la secuencia de RCP. A mitad de camino, dimos con la ambulancia y se continuó con el cordón sanitario”.

A veces es difícil bajar los decibeles que uno lleva día tras día, y más en situaciones como la que nos tocó vivir hoy (por ayer)

El sargento Putz hizo hincapié en el final feliz de la historia. “Fue algo hermoso lo que sucedió”, contó ante este diario, a la vez que señaló haber vivido el rescate como si se tratara de un hijo propio. No es un dato menor señalar que los cuatro uniformados son padres y madre.

“A veces es difícil bajar los decibeles que uno lleva día tras día, y más en situaciones como la que nos tocó vivir hoy (por ayer)”, agregó Putz.

La sargento Luciana Yugar fue la encargada de realizar la reanimación. “Cuando empecé, no le sentía la respiración”, dijo, mientras sus ojos se humedecían.

Fueron minutos que se hicieron horas, días, semanas y años. “Cuando salió el llanto del bebé fue un momento que todavía no logro explicar”, indicó la mujer, a la vez que señaló que “no es igual el proceso de reanimación en un bebé que en una persona mayor”. En referencia al primero de ellos, expresó que es necesario hacerlo “con mucho más cuidado”.

Putz recordó haber participado en una intervención similar meses atrás en barrio Santa Ana. “Uno de nuestros compañeros había actuado en un caso en el que una bebé recibió RCP y logró llegar sana y salva al hospital”.

Yugar, en cambió, rememoró la asistencia brindada en un parto que tuvo lugar en una vivienda de barrio San Justo.

Respecto de ambos hechos, la uniformada destacó que “estos momentos son los que uno se lleva cuando se retira”.

Al cierre de esta edición, fuentes del Hospital Regional Pasteur (Larrabure 3000) indicaron que el bebé, con antecedentes de laringomalacia, debió recibir asistencia mecánica respiratoria (arm), para posteriormente ser derivado a Córdoba capital a un centro de salud con Unidad de Terapia Intensiva (UTI).

Desde el nosocomio local señalaron que en el lugar, Ismael “recibió maniobras de protocolo para alcanzar su estabilidad luego de 45 minutos de trabajo por parte del equipo pediátrico de turno en la UCIP (Unidad de Cuidados Intensivos Pediátricos).