Desde el organismo señalaron que el incremento no solo se refleja en el total anual, sino también en la producción diaria, que mostró una suba cercana al 10%, consolidando una tendencia positiva y sostenida en el nivel primario de la cadena láctea.
El desempeño del sector fue atribuido, en gran parte, a un proceso de modernización productiva, impulsado por la incorporación de tecnología, mejoras en los sistemas de manejo, la adopción de Buenas Prácticas Lecheras y una mayor articulación entre el sector público y privado, con fuerte participación de productores e industria.
En ese marco, se destacó el impacto de las líneas de financiamiento específicas, especialmente los créditos en valor producto, a través de los cuales ya se destinaron más de 20.000 millones de pesos al sector tambero mediante el BICE. Estas herramientas facilitaron inversiones que se tradujeron en un aumento del 20% en sistemas de producción rotativos y más del 30% en la incorporación de robots de ordeñe.
Otro factor clave fue el contexto productivo favorable. Según el informe oficial, durante 2025 se combinaron buenas condiciones climáticas, una rentabilidad positiva para los tambos y un crecimiento de las exportaciones, que entre enero y noviembre aumentaron un 13% interanual, con un volumen exportado equivalente a 2.775 millones de litros de leche.
Con estos indicadores, desde la Dirección Nacional de Lechería subrayaron que la actividad refuerza su carácter estratégico dentro del complejo agroindustrial, con capacidad para generar empleo, aportar valor agregado y promover el desarrollo territorial, además de fortalecer su posicionamiento en los mercados internos y externos.