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En qué consiste el plan biodiesel 100%, una jugada arriesgada y ambiciosa

Esperan alcanzar un volumen equivalente a unos 30 mil millones de pesos como mínimo, pero esa cifra podría duplicarse si el programa es exitoso. Esperan que haya reacciones de petroleras y hasta del gobierno nacional

Luego de conformar un pack sólido y mostrar las cartas sobre la mesa, en el gobierno provincial hay un ánimo exultante, pero al mismo tiempo admiten que están preparados para recibir una posible ofensiva en contra del Programa de Autoconsumo Biodiesel 100%.

La presentación de la iniciativa cordobesa representa primero un nuevo espaldarazo a favor de los biocombustibles, mientras la Nación sigue demorando la prórroga de la ley 26093 que les dio marco normativo e impulso a partir de 2006 y que se vence el 12 de mayo, en apenas 20 días. Eso genera gran incertidumbre para las 54 plantas que invirtieron unos 3 mil millones de dólares en los últimos 15 años y ahorraron unos 10 millones de dólares de importaciones en ese tiempo.

En segundo lugar, busca un efecto ambiental al intentar mudar el consumo de un amplio sector del gasoil al biodiesel. El tercer escalón es el económico y el desarrollo, porque potenciará el agregado de valor en origen, con el proceso de soja y evitar así que esos granos vayan al puerto de Rosario para la exportación.

Para eso, el gobernador Juan Schiaretti logró un consenso con sectores productivos del campo y la industria provincial, que en definitiva son los dos que se integrarán en este programa que se enmarca dentro de la Ley de Biocombustibles provincial aprobada el año pasado en la Legislatura. Pero sumó a las universidades, instituciones, cooperativas, empresas, que serán protagonistas de acá en más.

El Programa Autoconsumo Biodiesel 100% prevé que se podrán instalar plantas de producción en distintos puntos de la provincia para elaborar el combustible pero sólo podrán utilizarlo quienes lo produzcan. Aunque allí hay algunos márgenes abiertos. Al juego fueron invitados desde municipios que se pueden integrar en un consorcio, grupos de productores que también se nucleen, cooperativas, industrias, empresas varias, entre otros. De hecho, ya hay 45 interesados que anticiparon que pondrán manos a la obra, algunos de los cuales echarán mano al financiamiento ofrecido por la Provincia. El programa crea un fondo de asistencia económica y financiera para la adquisición de plantas productoras para autoconsumo por $ 500 millones.

En esa línea, se ponen a disposición ayudas económicas no reintegrables para plantas fabricadas y provistas por empresas radicadas en Córdoba, de hasta 15% del precio de compra de la planta, con un tope de $ 2.625.000. Para plantas fabricadas y/o provistas por empresas radicadas fuera de Córdoba, la ayuda será de hasta el 10% con el mismo tope.

Además, el sector privado accederá a financiamiento de hasta el 90% del precio de compra de la planta, deducido el monto subsidiado. Por su parte, los municipios, comunas y consorcios podrán financiar el 100% del precio de compra de la planta, deducido el monto subsidiado. El plazo máximo del financiamiento será de 48 meses, y hasta 6 meses de período de gracia para el pago de capital, con un interés del 12 % TNA.

Quienes construyan las plantas, que serán certificadas en procesos por las universidades, el Ceprocor y hasta Oreste Berta, podrán usar ese combustible en maquinarias o vehículos propios. Siempre al 100% de biodiesel ya que los motores no requieren ningún tipo de acondicionamiento o adaptación para eso, según remarcaron los funcionarios y especialistas en el lanzamiento.

Pero también se prevé la figura de aquel productor que cosechó soja y quiere llevar una parte de los granos a la planta de biodiesel para obtener combustible. En ese caso, la industria le cobrará una parte por el proceso y le podrá entregar el resto del combustible. También puede entrar en vigencia un contrato de maquila o fasón. Una aclaración importante que hacen desde el gobierno es que no se puede vender biodiesel 100% como ocurre con el resto de los combustibles que normalmente se adquieren en una estación de servicio. Eso chocaría contra las competencias de orden nacional y podría estar sujeto a sanción. Sí los productores podrán tener un surtidor para expender para autoconsumo. Por ejemplo, una cooperativa en General Cabrera o Mackenna que quieran abastecer a sus asociados.

Un paso más allá podría constituir una empresa o negocio que quiera comprar unas toneladas de soja para llevar a la planta procesadora y obtener biodiesel, bajo la misma lógica, pero sin haber sido el productor de la oleaginosa.

Hay algo en lo que también insisten los funcionarios cordobeses: “No nos podemos mover un centímetro de la figura del autoconsumo 100% biodiesel”.

¿Cuál sería el incentivo de esto? En primer lugar, el precio al que pagaría el litro. Los productores obtendrían más dinero por la soja en grano teniendo en cuenta el ahorro de flete y las retenciones que evitarían, y el consumidor no afrontaría la fuerte carga impositiva nacional de un litro de combustible fósil. La Provincia sumó allí un incentivo más: 50% de ahorro en la patente del vehículo que utilice B100. “Eso podría ser un número insignificante desde lo particular, pero hay rubros con grandes flotas de vehículos a los que resultará un atractivo a tener en cuenta”, indicaron desde El Panal. Pero hay más: porque en la Provincia también mencionan allí que las empresas que compitan por la obra pública en Córdoba tendrán un beneficio si autoconsumen biodiesel. En las licitaciones recibirán una ventaja por eso.

Es que entre los usuarios de B100 aparecen los transportistas de carga, de pasajeros, flotas públicas de la provincia, municipios y entes, el agro, empresas públicas y privadas, cooperativas y asociados, entre otros grandes nichos.

Sólo tomando dos de esos sectores (agro y transporte de cargas) consumieron el último año prepandemia unos 300 millones de litros de gasoil en Córdoba. Hoy ese volumen tendría un valor de 30 mil millones de pesos aproximadamente que ya no irían por los canales habituales. Cerca del gobernador estiman que esa cifra podría duplicarse englobando a todos los sectores a los que potencialmente incluyen como posibles usuarios del B100. Pero además se entusiasman con ser la primera provincia, pero no la única. Desde el gobierno de Schiaretti miran hacia San Luis o Santa Fe, que ya tiene un importante desarrollo en biodiesel y que en particular en Rosario avanzó hace un tiempo para ir sumando el transporte al B100. Es más, en ese punto, hay que recordar que el gobernador Schiaretti mencionó en la presentación del programa dos veces la palabra “autonomía”.

Ahí hay naturalmente un foco de posible conflicto imaginable con petroleras y su cadena, más el gobierno nacional. El motivo no es otro que el de los recursos. Las petroleras, por el volumen de comercialización de gasoil que dejarían de vender -siempre que el programa anunciado tenga éxito- en una provincia central del país; el Gobierno porque perdería un volumen no menor de impuestos que percibe vía surtidor y vía retenciones. Acá cabe el dato de que Córdoba pasaría a ser por primera vez este año, y fruto de las condiciones climáticas, la principal productora de soja del país (materia prima de todo el proceso anunciado), que se suma al liderazgo que tiene en maíz.