"Ser parte de este equipo es hermoso"
Michael Becco fue una de las figuras del torneo Apertura de la Liga Villamariense de Fútbol.
El arquero fue uno de los artífices de que Ricardo Gutiérrez de La Palestina disputará por primera vez en su historia una final, que será inolvidable para el pueblo. “La gente te sigue agradeciendo. Te hacen saber que están orgullosos del equipo y te dicen: para el pueblo, ustedes son campeones”.
Por Schumacher, su nombre es Michael, y sus manos no sólo son virtuosas para manejar un auto, sino para dedicarse a la carpintería con su padre, para ser un destacado arquero y para dar clases de vóleibol en el club de sus amores, donde ejerce tras recibirse de profesor de Educación Física. “Me doy maña para todo. Amo atajar, me encanta enseñar y jugar diferentes deportes, y mi padre me enseñó el oficio de la carpintería”.
Aclaró que “nosotros estamos angustiados y muy tristes todavía, porque se escapó el campeonato en los penales. Estábamos muy ilusionados con darle la primera estrella al club. La gente te hacer saber que igual fue histórico lo logrado. Te da fuerzas para dar vuelta la página, porque el domingo empieza nuestra revancha en el Torneo Clausura y hay que estar preparados para pelearlo”.
Si 10 años después...
Becco no sale de su asombro por el cariño del pueblo, pero luce dolido por la derrota. No le impide describir a la perfección que escribieron la página más dorada de la historia del club. “Sí, es cierto. El club estuvo una década sin participar. No había nada en el pueblo los domingos durante 10 años, y es gente muy futbolera. Fue muy lindo volver a la Liga con el RG”.
Sostiene que “dirigentes jóvenes le encontraron la vuelta. Trabajaron mucho, levantaron el club, lo normalizaron, reformaron la sede, hicieron un montón de obras en la cancha. Y por suerte el equipo hizo una muy buena campaña”.
El 2021 fue soñado por el regreso y por la reconstrucción del club, pero terminó con el equipo eliminado en cuartos de final, con serios incidentes. “Era impensado que fuéramos protagonistas, pero lo fuimos. Con mucho sacrificio de las 4 patas de un club de fútbol, se consiguió que toda la gente se entusiasmara tanto, que fuimos por más en 2022. Sólo faltó la vuelta”.
El sueño está cumplido
Michael Becco considera que “en el Clausura tenemos que ratificar que podemos ser finalistas otra vez, porque no fue casualidad”.
Para la gente, en cambio, el sueño está cumplido. “En las calles se habló nada más que del RG. Están orgullosos de este equipo, de haber llegado a una final”.
Esas 3 finales a canchas llenas ante Alem, al que llevaron a una dramática definición por penales, significaron “en lo personal cumplir el sueño de todo jugador”.
Sostuvo que “fue mi primera final en primera división. Me tocó jugar con la camiseta de mi pueblo. Me tocó jugar finales con Argentino en divisiones inferiores, pero siempre soñaba con jugar una en el RG”.
Remarcó que “el hecho de que se trató de la primera final de su vida para el club, fue algo histórico. Ser parte de este equipo es hermoso”.
Recordó que “lo vivido la semana previa a jugar en la cancha de Alem, y empatar en una cancha tan difícil, duplicó la expectativa. El pueblo se propuso jugar en La Palestina y se instalaron tribunas, se armó un nuevo sector detrás del arco para los visitantes, además de accesos y obras que quedaron para el club”.
Estimó que “no ganamos, pero lo que vivimos en la Plaza Ocampo fue una cosa de locos”.
Contó esa experiencia: “Para donde miraras estaba lleno de gente. Había casi 5 mil personas. Las tribunas desbordadas de gente, pero sin ningún problema. Fue una fiesta soñada. No me voy a olvidar en mi vida lo que pasó”.
“Tuvieron más serenidad”
El resultado fue adverso en los penales, y aunque Becco fue la figura de su equipo en los 90’, no escapa al dolor porque esa gran fiesta no fue redonda. “Los 2 equipos lo merecían al título. Nosotros ganamos por 1 punto la zona en la que ellos fueron segundos. Ganamos nuestras series y en las 3 finales hubo mucha paridad”.
Aclaró que “los empates fueron muy cerrados, salvo en La Palestina, donde se abrió cuando hicimos un gol, pero empatamos 2-2”.
Lanzó el motivo de que la corona esté en poder de Alem. “Estuvieron más serenos a la hora de patear los 3 penales. La serenidad marcó la diferencia, no lo futbolístico”.
Destacó que “nosotros fallamos ahí y ellos fueron certeros. Esa serenidad en los penales fue la única diferencia después de 3 partidos”.
Recordó que “ya nos habían ganado por penales en la Copa de Plata el año pasado. También habíamos empatado el partido. No se trata de practicar penales, porque lo que significaba para nosotros esa definición, para el club poder ser campeones por primera vez, sólo se siente cuando se patea ese penal. No cambia nada practicar 5 horas los penales, cuando tenés esa responsabilidad y presión. Nos jugó en contra y ellos estuvieron muy serenos y certeros”.
Un pibe con una gran historia
El arquero del RG tiene 26 años. Tiene muchas condiciones y también una historia linda en el fútbol local. “Mi papá me llevó a los 4 años a jugar a Barrio Industrial con el ‘Toro’ Menegotto de DT y terminé el baby fútbol en Malvinas Argentinas, con Walter Gómez”.
En inferiores se formó en Argentino. “Tuve la suerte de ser dirigido por un gran DT como Christian Romero. Fue mi referente, me identifiqué con él, y por suerte fuimos campeones”.
Recalcó que “jugamos varias finales contra Española, que tenía como arquero a Leo Morales (el “1” de Alem en la final ante el RG)”.
Añadió que “le tengo mucho aprecio a Leo (Morales), porque nos conocemos desde niños y fuimos compañeros en los Seleccionados Sub-15 de la Liga Villamariense”.
Resaltó que “de la mano de Jorge ‘Pantera’ Negrette y Marcelo Zucotti nos tocó jugar la final del Torneo Provincial contra la Liga Cordobesa, que nos ganó en la Plaza. Para ellos jugó Cristian Pavón, que estuvo incontrolable. Se había suspendido por lluvia en Embalse, y le ganamos a Laboulaye en La Carlota los cuartos de final, y la semifinal a Oncativo en cancha de Bell de Bell Ville”.
Recordó que “debuté en primera en Argentino con Christian Romero. Me pasaron cosas que me tuvieron afuera del fútbol 4 años, pero volví en Rivadavia. Justo fue cuando se jugó 1 fecha y la pandemia interrumpió el torneo”.
Para el pueblo lo que es del pueblo
Consideró que “jugar en el equipo del pueblo fue cumplir mi sueño de niño. Lo disfruto”.
Afirmó que “así como me marcó Christian Romero desde chico, hoy siento un gran respaldo de Heraldo Pereno. En inferiores me iba a dedo a Argentino y me ayudó mucho la familia de Pablo Tolosa”.
Agradeció el gesto. “Por esa familia que nos cobijó en su casa, hoy estoy jugando al fútbol. Por esos DT hoy jugué estas finales”.
El profesor de Educación Física “no hizo tiempo para dar clases en el colegio. El club me permitió enseñar vóley y el proyecto creció mucho. El carpintero trabaja todos los días con su papá. El arquero quiere atajar en Ricardo Gutiérrez y poder gritar campeón”.
Michael Becco sigue soñando. “El club creció mucho en 2 años. Hay actividades deportivas nuevas y el pueblo se merece la vuelta”.