No deja de reconocer que “la campaña del equipo en el torneo Clausura fue mala. Por eso hubo que modificar, escuchar y aprender. Ahora quiero el título”.

“Paulo Velasco me dijo que iba a tener que buscar refuerzos, pero llegó con un grupo de apoyo”, dijo.

Si bien existe interés en sumar “otros deportes, el fútbol marca el acompañamiento del socio. Pretendemos acondicionar la pista para que se practique handball, porque en los colegios del pueblo hay buenos jugadores. Y como sucede con el fútbol femenino, también los que juegan al padle se tenían que ir del pueblo a jugar. Ahora volverán. Estamos abiertos a incorporar otros deportes y a escuchar ideas para que el club crezca y se capten nuevos socios”.

“La escuela de verano la realiza históricamente la Municipalidad, que hizo un acuerdo con el club para utilizar la pileta por la mañana, y el socio la disfruta por la tarde. Como club ambas cosas funcionaron muy bien, con mucha gente desde las 9 hasta la noche”.

“Se asoció mucha gente al ver que la pileta y el predio estaban en excelente estado. Son pasos lentos, pero bien dados. La pista se alquiló para cumpleaños de 15, que nunca se habían realizado allí, e hicimos un par de fiestas concurridas”.

Recuperar el fútbol femenino

También reconoció que “fue un error haber realizado fútbol femenino en 2019 con chicas que no eran del pueblo. En 2020 no participaremos, porque los costos fueron altos y el traslado de las chicas se dificultó. Por eso pospusimos este año la idea de participar hasta poder armar un equipo del club”.

“Hay chicas que juegan y están interesadas en que Playosa haga fútbol, pero varias están jugando en Arroyo Algodón, y el compromiso de ellas es con Unión. El socio aún no se ‘prendió’ con el fútbol femenino, pero la idea es que el club pueda formar un equipo del pueblo, que lleve gente a la cancha y se pueda sostener la actividad”.

En inferiores “presentaremos 2004, 2005 y 2007. Contratamos a Joaquín López como DT y en infantiles continúa Franco Colombo”.

Un equipo que llene de alegría

Estimó que “vi fotos y la cancha estaba llena en el año 1985 cuando se ganó el primer campeonato y luego en 1999 y 2000 también. Así quiero ver la cancha, para darle la alegría que el pueblo se merece”.

“Vamos todos por el mismo sueño, la gente, los jugadores y los dirigentes. Había que empezar por darle un buen piso a los jugadores. En 2019 estaba malo el campo. Hubo que resembrar, poner paños de césped y ocupar gente que se encargara del riego. Ahora el pasto crece fuerte. Hay buen piso”.

Resaltó que “Francisco Servetti le dedicó mucho tiempo, trabajo y dinero a la gran obra que se hizo en la cancha. Faltaba mejorar el piso, para darle lo mejor al plantel”.

“Nos costó recuperar a la gente en el torneo pasado, pero he visto ahora una respuesta inmediata”.

Señaló que “mi idea era recuperar los jugadores y el cuerpo técnico de la final. Paulo (Velasco) no pudo venir antes porque tenía un compromiso asumido con Alumni, y lo entendí. Arturo Ramallo se portó muy bien, y es excelente en todo sentido, pero no se dieron los resultados, y nos faltó unión”.

“Nos dolió mucho perder esa final por penales con Ticino. Me costó convencer a Paulo Velasco para que volviera. Lo acompaña Carlos Mauro, que era el profesor de inferiores. Empezamos el torneo con entusiasmo y goleando en Primera y Reserva. Fabricio Garetto me dijo que era admirable la unión que habíamos conseguido como club y como equipo. Ahora esperamos que ese apoyo de la gente al equipo en la primera fecha continúe cuando vuelva el fútbol”.