El reclamo que hicieron los frentistas llegó al Municipio de Villa Nueva, que tomó cartas en el asunto e hizo una evaluación del caso.
Según se explicó, la presentación fue realizada por un habitante de la zona rural, quien alertó sobre el uso de agroquímicos en un campo lindante al área urbana.
En las últimas horas, el Área de Ambiente ratificó que existió una fumigación en el Lote 14, a unos 700 metros del casco urbano de Sanabria.
Aparentemente, esta acción no habría sido notificada, pese a lo exigido por la Ley Provincial 9164 y su Decreto 132/05, que obliga a informar fumigaciones cercanas a áreas habitadas.
Ante la falta de aviso, el gobierno villanovense radicó una denuncia oficial ante el Ministerio de Bioagroindustria de Córdoba, autoridad encargada del control de fitosanitarios.
De acuerdo a lo que se pudo conocer, en esta etapa, Bioagroindustria va a analizar si se cumplieron las distancias de resguardo obligatorias, si se tuvieron en cuenta las condiciones meteorológicas al momento de la aplicación y si el aplicador contaba con habilitación.
Desde el área de Ambiente de Villa Nueva, además, se solicitó acompañamiento técnico para la realización de inspecciones en el periurbano, tomando como referencia lo establecido en la Ley General del Ambiente 25.675, la Ley Provincial 10.208 y la Ley 9164.
El Municipio recordó que no emite permisos para fumigar, ya que esa facultad es exclusiva del Gobierno Provincial, a través del Ministerio de Bioagroindustria.
Cabe señalar que antes de que se radique la denuncia, vecinos de Sanabria habían compartido una carta abierta denunciando todo lo que padecían y exponiendo su situación.
Por ejemplo, relataron: “Somos vecinos de Sanabria y estamos cansados de la falta de controles. Fumigan muy cerca de nuestras casas y de la escuela rural sin supervisión”.
También precisaron que para estas actividades “se usan avionetas y máquinas terrestres incluso de noche”, agregando que “los olores ingresan a las viviendas y el aire se vuelve irrespirable”.
“Hace días cayó una avioneta fumigadora a 300 metros de nuestras casas. No vino nadie del municipio ni de seguridad”, hicieron saber.
Por último, recordaron que existe una ordenanza municipal que prohíbe fumigar a menos de 500 metros de las viviendas y escuelas.
Sin embargo, según los vecinos, la norma no se controla ni se hace cumplir. “Los permisos se firman, los aviones pasan y nosotros respiramos veneno”, concluyeron.