“Hay nueve niños en este edificio y no tenemos agua desde el domingo”
Lo dijo Micaela, una vecina del “Complejo Alumni”, en calle Ituzaingó 460. Enclavado en el sector norte del antiguo estadio, el inmueble cuenta con 8 departamentos y tremendas fallas en los servicios desde hace 2 años
Visto desde afuera, el “Complejo Alumni” no difiere en absoluto de los edificios vecinos. Todos comparten la misma arquitectura racionalista y cuadrada, hecha de cementos y de caños. Nada de madera. Nada de canteros. Nada de plantas. Sólo construcciones de bajo presupuesto tendientes a ofrecer una opción económica a trabajadores y familias pequeñas que, por alguna razón, necesitan estar cerca del centro. Y de hecho, el complejo se levanta a escasas diez cuadras de Plaza Centenario en pleno corazón de barrio Lamadrid, donde otrora se emplazara la “tribuna norte” del “fortinero”.
Sin embargo, tras cruzar el portal de entrada se ingresa a otra dimensión. Casi a una “realidad paralela” donde las cosas no funcionan con la “normalidad” de su fachada.
Y entonces nos recibe Micaela; una de las vecinas que se comunicó con este matutino en el mediodía “por un pedido y un reclamo”.
“El pedido es que los vecinos del Complejo Alumni decidimos, de común acuerdo, visibilizar nuestra situación -comenta-; es decir la precariedad con la que estamos viviendo. Porque hay nueve niños en este complejo y no tenemos agua desde el domingo; sin contar que esta situación no es nueva. En cuanto al reclamo, es para que los dueños de los departamentos vengan a vernos y atiendan esta necesidad. Porque nosotros pagamos el alquiler en tiempo y forma pero luego, ante estos problemas, no tenemos quién nos defienda”.
Reclamos de una joven mamá
Micaela es una joven mamá de un nene de dos años y se gana la vida como vendedora ambulante. Y es debido a su trabajo autogestivo que, según sus palabras “he tenido tiempo esta mañana para dirigirme a diarios y radios con el fin de socializar esta situación. Por suerte, tengo contactos en los medios y ante esta situación no me puedo quedar callada”.
-Decías que la situación no es nueva ¿A qué te referías?
-A que estuvimos toda la semana pasada sin agua y también la mitad del último verano. La realidad es que antes teníamos solo tres tres departamentos ocupados y ahora son ocho. Y el tanque es chico y no da abasto para todos. Así que colapsó. Antes de haber alquilado los otros departamentos, debieron haberlo previsto y habilitar otro.
-¿Quién atiende el reclamo de los vecinos?
-Los dueños de los departamentos nos dicen que ya mandaron gente, pero nunca vemos a nadie. Menos a un plomero. Ayer por ejemplo, vino un electricista. Nos han dicho que lo que se ha roto es la bomba eléctrica pero no hubo solución. Y tampoco supieron diagnosticar lo que falla. Ya estamos cansados de esta situación.
-Hablaste de varios dueños...
-Sí, porque este complejo no es de una sola persona. Hay gente que tiene dos departamentos y otros que tienen tres. Entiendo que sea difícil a varios dueños ponerse de acuerdo, pero el reclamo ya lleva mucho tiempo. Y un lugar con tantos problemas de agua es inhabitable. Fuera de eso, te cobran todos los meses en tiempo y forma, como si todo estuviera impecable. Y otros, incluso, te cobran comisión inmobiliaria... Y acá no hay ningún dueño que ponga la cara...
-¿Y cómo se están arreglando de momento?
-Estamos sacando agua en baldes del complejo del frente o de la canilla de afuera. Y es todo un tema. Porque tenés un montón de gastos y pérdidas de tiempo por falta de agua. También te cobran expensas y no hay nadie que limpie, al mantenimiento lo hacemos nosotras. Ni siquiera tenemos portero eléctrico, sólo un manojo de cables sueltos. Y cuando alguien te viene a buscar, tiene que estar gritando. De noche, para no despertar a los vecinos, dejamos el portón abierto. Y eso ha generado una situación de inseguridad también.
-Hablabas, también, de los nenes chiquitos del complejo...
-Sí, ese es todo un problema. Porque los tenés que cambiar seguido y necesitás el agua de forma permanente. Encima, a mi hijo lo voy a bañar a la casa de una amiga para que no tome frío. Y me gasto en remis lo que no tengo. Soy vendedora ambulante y cuando llego transpirada de tanto caminar en el centro, no tengo cómo darme una ducha. Además, cuando estás en estas condiciones, corrés el riesgo que se te rompa el lavarropas. Porque lo dejás prendido, te vas y se queda funcioando sin agua. Y así se quema definitivamente...
Expensas que no existen
enato trabaja en una conocida firma de artículos del hogar. Y mientras su esposa frita las milanesas del almuerzo, él junto a su hijo más pequeño me habla de la realidad del inmueble.
“Estamos acá hace seis meses y siempre renegamos. Te dicen una cosa y no la cumplen. Y no sólo con el tema del agua. Si te fijás, hay un segundo piso por donde suben y bajan chicos todos los días y la escalera no tiene baranda. A la noche hay un solo foquito prendido y te cobran 700 pesos de expensas. No hay seguridad en la puerta ni portero y encima las losas de las veredas se están hundiendo... Eso no es todo, sino que en las habitaciones, las paredes se están rajando cada día...
-¿Y cuánto están pagando por mes?
-Yo pago cinco mil pesos de alquiler, más 700 de expensas. Pero la última vez, a las expensas no las pagué. Sencillamente porque no existían. Me daba mucha bronca que nos “jodieran” y luego nos cobraran con tanta puntualidad...
-¿Cómo es esto?
-Cuando uno firma un contrato piensa que todo va a andar bien. Uno no tiene problemas en pagar por los servicios prestados. El problema es cuando te cobran un servicio que no te brindan. Si uno paga el alquiler de buena fe todos los meses, no podés entender que no haya agua. Acá abajo de la escalera tenemos un tanque suplente con flotante eléctrico. Lo activé anoche y tuvimos agua unos minutos. Creo que en ese momento todo el complejo se bañó y cargó bidones, pero los 200 litros de ese tanque se terminaron a los pocos minutos y volvimos a la sequía.
-Además, los habitantes del complejo son trabajadores o empleados ¿no?
-Totalmente... Acá no hay ningún “empresario” (risas) Por eso, lo que pagamos es caro para esto que tenemos. Cuando hablamos por teléfono con los dueños que no vienen nunca, les dije que el problema es el flotante eléctrico, algo que cuesta 80 pesos y la mano de obra para colocarlo... Pero ni siquiera ese problema nos resuelven...
-¿Ningún otro complejo del barrio está sin agua?
-No que yo sepa. Lo peor de todo es que, además de no tener agua, nos cortan la luz todo el tiempo. Y adivino que lo hacen para que no consumamos demasiada energía eléctrica y que no se saturen las instalaciones. Pero todo se solucionaría con el agua, que además de un servicio es un derecho ¿no?
Iván Wielikosielek. Redacción Puntal Villa María
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Sin embargo, tras cruzar el portal de entrada se ingresa a otra dimensión. Casi a una “realidad paralela” donde las cosas no funcionan con la “normalidad” de su fachada.
Y entonces nos recibe Micaela; una de las vecinas que se comunicó con este matutino en el mediodía “por un pedido y un reclamo”.
“El pedido es que los vecinos del Complejo Alumni decidimos, de común acuerdo, visibilizar nuestra situación -comenta-; es decir la precariedad con la que estamos viviendo. Porque hay nueve niños en este complejo y no tenemos agua desde el domingo; sin contar que esta situación no es nueva. En cuanto al reclamo, es para que los dueños de los departamentos vengan a vernos y atiendan esta necesidad. Porque nosotros pagamos el alquiler en tiempo y forma pero luego, ante estos problemas, no tenemos quién nos defienda”.
Reclamos de una joven mamá
Micaela es una joven mamá de un nene de dos años y se gana la vida como vendedora ambulante. Y es debido a su trabajo autogestivo que, según sus palabras “he tenido tiempo esta mañana para dirigirme a diarios y radios con el fin de socializar esta situación. Por suerte, tengo contactos en los medios y ante esta situación no me puedo quedar callada”.
-Decías que la situación no es nueva ¿A qué te referías?
-A que estuvimos toda la semana pasada sin agua y también la mitad del último verano. La realidad es que antes teníamos solo tres tres departamentos ocupados y ahora son ocho. Y el tanque es chico y no da abasto para todos. Así que colapsó. Antes de haber alquilado los otros departamentos, debieron haberlo previsto y habilitar otro.
-¿Quién atiende el reclamo de los vecinos?
-Los dueños de los departamentos nos dicen que ya mandaron gente, pero nunca vemos a nadie. Menos a un plomero. Ayer por ejemplo, vino un electricista. Nos han dicho que lo que se ha roto es la bomba eléctrica pero no hubo solución. Y tampoco supieron diagnosticar lo que falla. Ya estamos cansados de esta situación.
-Hablaste de varios dueños...
-Sí, porque este complejo no es de una sola persona. Hay gente que tiene dos departamentos y otros que tienen tres. Entiendo que sea difícil a varios dueños ponerse de acuerdo, pero el reclamo ya lleva mucho tiempo. Y un lugar con tantos problemas de agua es inhabitable. Fuera de eso, te cobran todos los meses en tiempo y forma, como si todo estuviera impecable. Y otros, incluso, te cobran comisión inmobiliaria... Y acá no hay ningún dueño que ponga la cara...
-¿Y cómo se están arreglando de momento?
-Estamos sacando agua en baldes del complejo del frente o de la canilla de afuera. Y es todo un tema. Porque tenés un montón de gastos y pérdidas de tiempo por falta de agua. También te cobran expensas y no hay nadie que limpie, al mantenimiento lo hacemos nosotras. Ni siquiera tenemos portero eléctrico, sólo un manojo de cables sueltos. Y cuando alguien te viene a buscar, tiene que estar gritando. De noche, para no despertar a los vecinos, dejamos el portón abierto. Y eso ha generado una situación de inseguridad también.
-Hablabas, también, de los nenes chiquitos del complejo...
-Sí, ese es todo un problema. Porque los tenés que cambiar seguido y necesitás el agua de forma permanente. Encima, a mi hijo lo voy a bañar a la casa de una amiga para que no tome frío. Y me gasto en remis lo que no tengo. Soy vendedora ambulante y cuando llego transpirada de tanto caminar en el centro, no tengo cómo darme una ducha. Además, cuando estás en estas condiciones, corrés el riesgo que se te rompa el lavarropas. Porque lo dejás prendido, te vas y se queda funcioando sin agua. Y así se quema definitivamente...
Expensas que no existen
enato trabaja en una conocida firma de artículos del hogar. Y mientras su esposa frita las milanesas del almuerzo, él junto a su hijo más pequeño me habla de la realidad del inmueble.
“Estamos acá hace seis meses y siempre renegamos. Te dicen una cosa y no la cumplen. Y no sólo con el tema del agua. Si te fijás, hay un segundo piso por donde suben y bajan chicos todos los días y la escalera no tiene baranda. A la noche hay un solo foquito prendido y te cobran 700 pesos de expensas. No hay seguridad en la puerta ni portero y encima las losas de las veredas se están hundiendo... Eso no es todo, sino que en las habitaciones, las paredes se están rajando cada día...
-¿Y cuánto están pagando por mes?
-Yo pago cinco mil pesos de alquiler, más 700 de expensas. Pero la última vez, a las expensas no las pagué. Sencillamente porque no existían. Me daba mucha bronca que nos “jodieran” y luego nos cobraran con tanta puntualidad...
-¿Cómo es esto?
-Cuando uno firma un contrato piensa que todo va a andar bien. Uno no tiene problemas en pagar por los servicios prestados. El problema es cuando te cobran un servicio que no te brindan. Si uno paga el alquiler de buena fe todos los meses, no podés entender que no haya agua. Acá abajo de la escalera tenemos un tanque suplente con flotante eléctrico. Lo activé anoche y tuvimos agua unos minutos. Creo que en ese momento todo el complejo se bañó y cargó bidones, pero los 200 litros de ese tanque se terminaron a los pocos minutos y volvimos a la sequía.
-Además, los habitantes del complejo son trabajadores o empleados ¿no?
-Totalmente... Acá no hay ningún “empresario” (risas) Por eso, lo que pagamos es caro para esto que tenemos. Cuando hablamos por teléfono con los dueños que no vienen nunca, les dije que el problema es el flotante eléctrico, algo que cuesta 80 pesos y la mano de obra para colocarlo... Pero ni siquiera ese problema nos resuelven...
-¿Ningún otro complejo del barrio está sin agua?
-No que yo sepa. Lo peor de todo es que, además de no tener agua, nos cortan la luz todo el tiempo. Y adivino que lo hacen para que no consumamos demasiada energía eléctrica y que no se saturen las instalaciones. Pero todo se solucionaría con el agua, que además de un servicio es un derecho ¿no?
Iván Wielikosielek. Redacción Puntal Villa María