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Fieles se congregaron para pedir pan y trabajo a San Cayetano

La misa principal se desarrolló en Villa Nueva. También hubo procesión. En la homilía, el párroco pidió “no mirar al costado” pero no hizo ninguna referencia a ninguna clase política a pocos días de desarrollarse las elecciones primarias

Poco menos de un centenar de personas se congregaron en la capilla de San Cayetano del barrio Los Olmos de Villa Nueva.

Se reunieron para participar por la misa y procesión en honor al santo al que se le pide especialmente trabajo.

Alrededor de las 16 inició la misa, presidida por el párroco Víctor Dottori, quien encabezó la homilía que no tuvo ningún tinte político, considerando que se está a pocos días de las Paso.

El cura indicó que San Cayetano es el “patrono para los argentinos del pan y del trabajo”. Y dijo: “Hoy quienes se acercaron lo hacemos suplicando para que el que no lo tiene lo consiga pronto, y el que lo tiene lo siga conservando, fruto del trabajo”.

“Los frutos y riquezas de la tierra exigen esfuerzo y dedicación, no pretendamos tenerlo por el esfuerzo de otro. Por eso, hoy aquí pedimos al Señor, a través de San Cayetano, que toda persona tenga derecho y posibilidad de tener un trabajo digno que le permita desarrollar todas sus capacidades”, sostuvo.

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Y continuó: “Estamos pasando un momento difícil. Según las estadísticas tenemos casi dos millones de desocupados. El desempleo fue de entre un 9 y 10 por ciento. Por eso veníamos a pedir al Señor”. 

Y, haciendo más hincapié en lo espiritual que en otra cosa, dijo: “Nos quieren hacer pensar que con sólo mejorar lo económico saldremos adelante, pero antes de lo material la necesidad primara es de Dios, que da la vida y la salud para ejercer el trabajo. No sólo de pan vive el hombre”.

“Pidamos por nuestras necesidades y por las de nuestros familiares y amigos. Para no sólo conseguir lo material sino la vida en Dios”, volvió a recalcar.

“Vamos a pedir por todos los que están sufriendo: porque no tienen un techo, un pan asegurado. Colaboremos con el Señor asistiendo con los que nos están necesitando”, fue cerrando hasta que concluyó: “No puedo mirar al sufriente y no comprometerme. Hay que dejar de estar de brazos cruzados”.

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