Lo que no saben muchos es que aprendió desde niño a ser un constructor de sueños. “Me identifican con el fútbol, y es lógico, pero yo pienso en todas las actividades del club”, aclara.

Es que Rudy Ranco es fruto de una familia en Villa María de barrio Rivadavia, de la que el fútbol está en la sangre y en la que hacer siempre fue mejor que prometer. De niño recuerda: “Empecé a jugar en los potreros y mi primer técnico fue Hugo Scauso”.

Remarca que “nos llevaba al Parque de Villa Nueva a un grupo de pibes que solíamos juntarnos en el bulevar Cárcano, en la canchita de Juventud y Patria. Jugamos algunos torneos Evita en Plaza Ocampo, y otros barriales con un equipo llamado Relámpago del ‘73 al ‘75”.

Sin embargo, ese grupo de jugadores entre los que se encontraban Javier Sodero, Joselito Bernadó, Fabricio Sodero, Meneghini, Barbagallo, Rulloni, Isabettini y Ortiz, se une a “Bancaria, en barrio Trinitarios. Allí con Márquez y Prato conocemos a Abel Volta, que sería nuestro mentor, y que nos llevó a formar Olimpia. Hasta nos tocó crear nuestras propias canchas”.

Insiste en que “Olimpia mutó de barrio. Hicimos una canchita cerca de la Terminal de Omnibus, al frente del taller del ‘Pelado’ Bernadó. Luego fuimos a Argentino, que por ese entonces no hacía fútbol. Era un club de tenis criollo en barrio Santa Ana”.

Agrega que “nosotros, a pala, creamos la cancha en cercanías del basural en un predio municipal. Argentino estaba cerca, y por eso vuelve a hacer fútbol oficial después de 20 años, a partir de esa camada que sale de Olimpia”.

Resalta que “la cancha era mala, y en inferiores jugamos mucho en la Plaza. Iba mucha gente a vernos. Ese equipo se hizo famoso porque ganó el Provincial. Argentino marcó época. Fueron 3 colectivos a vernos a Río Tercero, donde le ganamos la semifinal a 9 de Julio. Y también a La Carlota, donde ganamos la final contra Central Argentino. Jugábamos de memoria”.

Destaca que “tuvimos la suerte de que esa gente tan buena nos formara como persona. Nosotros con Abel Volta ganamos torneos de baby, de Liga y Provinciales, pero lo más valioso era la gente que nos rodeaba, a la que se sumó Enrique Nicola en Argentino”.

Agrega que “en el ‘82 nos fuimos juntos a jugar un año a Juventud River Plate de Ausonia. Más tarde la relación creció con otro maestro y sabio del fútbol como Mario Requena, que me lleva a jugar en el ‘83 a Acción Juvenil con Gori, Láspita, Sodero y Maccarini”.

Recuerdos que no voy a olvidar

Resalta que “con 18 años, Mario me consiguió trabajo con Gastaldi en General Deheza, y allí continuó mi vida inesperadamente”, dijo.

Rememora que “Mario Requena nos acompañó siempre, porque en nuestro equipo jugaba Pablo (su hijo). Nos llevó a varias pruebas. Después Víctor Ferretti fue a Ferro, Javier Sodero a Deportivo Español, ‘Pato’ Bernadó y ‘Pancho’ Romero a Independiente. Pero estábamos tan acostumbrados a jugar juntos, que individualmente no llegamos tan lejos, porque era ese equipo de pibes el que sacó lo mejor de todos nosotros”.

Recuerda que “hemos jugado en equipos importantes de Liga y a nivel Provincial, pero no llegamos a ser profesionales, salvo Sodero”.

Resalta que “en el baby jugábamos en el equipo base Olimpia: Gori; Bassi y Meneghini; Ranco; Palermo, Bernadó y Sodero”.

Enfatiza que “en cancha grande Javier Sodero o Gori; Jorge González o Javier Fernández, ‘Tato’ Bassi, ‘Bachi’ Meneghini y ‘Pancho’ Romero; Pablo Requena, Ranco, Fabricio Sodero y ‘Pato’ Bernadó; ‘Checho’ Palermo y ‘Chano’ Repetto o Daviccino”.

Explica que “después de 40 años somos amigos de la vida. Con Víctor Ferretti nos vemos siempre, lo mismo con Pablo Requena. Marcelo Gori vive en Deheza, a ‘Tato’ Bassi lo traje ahora a que me diera una mano en Acción Juvenil, Fabricio Sodero y ‘Checho’ Palermo trabajan conmigo en el negocio”.

De Villa María a General Deheza

Considera que “a los 18 años, cuando vine por primera vez a General Deheza, no imaginé que me iba a casar, formar una familia y quedarme a vivir. Empecé a trabajar gracias a Mario (Requena) que me abrió las puertas con Gastaldi, y luego me tocó manejar los negocios. Hoy cuento con varios locales y más de 100 empleados”.

Añade que “hace casi 6 años que soy presidente de Acción Juvenil, pero desde que me trajo Mario (Requena) jugué en el club hasta que surgió lo de Yrigoyen. Fui DT, dirigente y ahora presidente”.