El Gobierno y las provincias avanzarán el año próximo con un revalúo inmobiliario que empujará a miles de argentinos a pagar el impuesto a los Bienes Personales.
La gestión de Mauricio Macri y los gobernadores de 22 jurisdicciones acordaron en noviembre de 2017 revaluar las propiedades urbanas y rurales para acercar el valor fiscal al precio de mercado, lo que generará un fuerte aumento de la presión tributaria.
La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, había aplicado por ejemplo un revalúo a principios de este año que llevó las boletas de cientos de miles de propietarios a aumentar hasta 950%. Ahora, esa misma situación deberán afrontar contribuyentes de otras partes de la Argentina por el avance de los Estados nacional y provinciales sobre el sector privado para aumentar la recaudación fiscal.
Si el revalúo lleva el valor fiscal directamente al valor de mercado, los bolsillos de los contribuyentes sufrirán fuertemente dado que no sólo deberán pagar más por el inmobiliario sino que también tendrán que empezar a abonar Bienes Personales.
Con el impulso de Cambiemos y del bloque Argentina Federal, el Congreso aprobaría anoche o en la madrugada de hoy la reforma del impuesto a los Bienes Personales, que incluye un alza progresiva de la alícuota a medida que sube el patrimonio declarado.
La iniciativa plantea que a partir del 2019 la base no imponible pasará de $ 1.050.000 -correspondiente al 2018- a $ 2.000.000.
La alícuota que en 2018 fue del 0,25% (a pagar sobre el excedente), se mantendrá en ese nivel si el valor total de los bienes declarados fuera de entre 2.000.000 y 5.000.000.
Pero subirá al 0,5% si el patrimonio se ubica entre $ 5.000.000 y $ 20.000.000, y al 0,75% cuando la suma declarada fuera superior a los $ 20.000.000.
El proyecto generó críticas opositoras principalmente por el mínimo no imponible fijado, pese a haberse elevado a casi el doble.
Es que el tipo de cambio acumula un alza del 99% en lo que va de 2018 y del 130% en los últimos doce meses, lo cual desequilibró las variables fiscales en un mercado (como el inmobiliario) que está dolarizado de hecho.
Con este mínimo no imponible, todo aquel que tenga una propiedad valuada en más de 52.000 dólares (según el tipo de cambio de hoy) deberá inscribirse en el impuesto y pagar lo que corresponda sobre el excedente.
Un departamento de 1 ambiente en el barrio porteño de Almagro, por ejemplo, no baja de entre 60.000 y 80.000 dólares, es decir, entre 2.280.000 pesos y 3.040.000 pesos.
Comentá esta nota
La gobernadora bonaerense, María Eugenia Vidal, había aplicado por ejemplo un revalúo a principios de este año que llevó las boletas de cientos de miles de propietarios a aumentar hasta 950%. Ahora, esa misma situación deberán afrontar contribuyentes de otras partes de la Argentina por el avance de los Estados nacional y provinciales sobre el sector privado para aumentar la recaudación fiscal.
Si el revalúo lleva el valor fiscal directamente al valor de mercado, los bolsillos de los contribuyentes sufrirán fuertemente dado que no sólo deberán pagar más por el inmobiliario sino que también tendrán que empezar a abonar Bienes Personales.
Con el impulso de Cambiemos y del bloque Argentina Federal, el Congreso aprobaría anoche o en la madrugada de hoy la reforma del impuesto a los Bienes Personales, que incluye un alza progresiva de la alícuota a medida que sube el patrimonio declarado.
La iniciativa plantea que a partir del 2019 la base no imponible pasará de $ 1.050.000 -correspondiente al 2018- a $ 2.000.000.
La alícuota que en 2018 fue del 0,25% (a pagar sobre el excedente), se mantendrá en ese nivel si el valor total de los bienes declarados fuera de entre 2.000.000 y 5.000.000.
Pero subirá al 0,5% si el patrimonio se ubica entre $ 5.000.000 y $ 20.000.000, y al 0,75% cuando la suma declarada fuera superior a los $ 20.000.000.
El proyecto generó críticas opositoras principalmente por el mínimo no imponible fijado, pese a haberse elevado a casi el doble.
Es que el tipo de cambio acumula un alza del 99% en lo que va de 2018 y del 130% en los últimos doce meses, lo cual desequilibró las variables fiscales en un mercado (como el inmobiliario) que está dolarizado de hecho.
Con este mínimo no imponible, todo aquel que tenga una propiedad valuada en más de 52.000 dólares (según el tipo de cambio de hoy) deberá inscribirse en el impuesto y pagar lo que corresponda sobre el excedente.
Un departamento de 1 ambiente en el barrio porteño de Almagro, por ejemplo, no baja de entre 60.000 y 80.000 dólares, es decir, entre 2.280.000 pesos y 3.040.000 pesos.

