Miles de personas eligieron el río Ctalamochita para hacerle frente al calor navideño, que se hizo presente en la ciudad con temperaturas que rondaron los 30 grados.
Recostados sobre lonas, sentados en reposeras, metidos en el río y jugando fuera del agua: así pasaron el lunes los villamarienses.
Desde el mediodía, vecinos y vecinas se fueron agolpando en diferentes puntos de la costanera. Los más concurridos fueron la playita Santa Ana, la bajada de Entre Ríos y los paradores Puerto Madero y El Arenero, espacios que en horas de la tarde congregaron en sus balnearios a innumerables grupos de amigos y familias.
En algunas orillas del río todavía se veían ramas y árboles caídos durante la víspera, cuando por Villa María pasó un fuerte temporal de viento y lluvia que dejó calles inundadas y ocasionó cortes de luz en algunos sectores.
La tormenta duró algunas horas y luego el cielo se despejó, lo que permitió que las fiestas organizadas al aire libre para celebrar la Navidad se realizaran con total normalidad.
Durante las primeras horas de la mañana la costanera también se convirtió en territorio de juntadas y reuniones de jóvenes y dio lugar a los tradicionales “after”.
Una de esas fiestas tuvo lugar sobre calle República del Líbano, en barrio Barrancas del Río, a metros de Avenida Savio, donde en horas del mediodía todavía se podían ver botellas de vidrio, jarras y bolsas de hielo tiradas al costado de la calle, elementos que hacían pensar que en ese sector se alojaba un basural.

