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Con la humildad de los grandes

Argentino venció 3-1 a River y acabó con sus sueños de clasificación. Benjamín Martínez, en dos ocasiones, y Lucas Barengo marcaron para el “lobo”. Maximiliano Velasco había empatado transitoriamente para el “millo”

Argentino venció 3-1 a River, que quedó sin chances matemáticas de clasificar a octavos de final del torneo Apertura de la Liga Villamariense de Fútbol.

El “lobo” hizo la diferencia en un primer tiempo de alto vuelo, en el que se fue en ventaja por dos goles de Benjamín Martínez, pese a que el “millonario” había empatado con una conquista del ex Talleres y Newell’s, Maximiliano Velasco.

En el inicio del segundo tiempo, sentenció el partido cuando Lucas Barengo selló el 3-1.

Si bien es bueno reconocer como gran figura a un joven delantero como Benjamín Martínez, que convirtió 2 goles y marcó el desequilibrio, el “lobo” de Mauricio Morales se levantó con la humildad de sus jugadores grandes del golpe que significó perder 2 puntos clave en el último instante del partido ante Unión Central (3-3), que hoy lo dejan afuera del cuarteto de punta de la zona Sur, con un partido por jugar, que será una final ante Universitario el próximo domingo a las 16 en Plaza Ocampo.

Es que contar con ventaja deportiva en los playoffs es muy valioso, y al “lobo” le faltan puntos en su campaña irregular, que comenzó con tres partidos consecutivos sin triunfos en casa (derrotas ante el RG y Atlético Ticino y empate con Colón).

Su juego fue muy superior al de River, y muy vistoso, como en las últimas fechas durante 50’. Luego la paridad se impuso hasta el final.

Pero jugar bien no es sólo atacar bien, sino también es defender bien. Argentino suele otorgar ventajas y le dio oportunidades a River, que no dudó y le dio batalla en un partido muy interesante en los 45’ iniciales, que tras el 3-1 se desinfló, pese a que el “millonario” se despidió derrochando dignidad y lamentando algunos puntos perdidos en el comienzo del torneo, que hoy le otorgarían la clasificación, o al menos chances.

Serán los jugadores grandes y humildes del “millo” los que deberán guiar a los pibes que también tiene el plantel dirigido por Rodrigo Aguirre, para que el impasse obligado al que ingresará tras el partido del domingo con Fray Nicasio Gutiérrez no derrumbe todo lo que se progresó hasta aquí.

Con la humildad de los grandes

Es cierto que a Argentino no le alcanzó hasta el momento para demostrar sus pretensiones.

El equipo de Mauricio Morales se armó para ser campeón y llegar a la última fecha quinto lo envía a dejar el resto en la última fecha ante Universitario para despojarlo del tercer puesto que hoy ostenta.

Le faltan esos 2 puntos que dejó ante Unión, pero mucho más le faltaba humildad para reconocer que en el fútbol no se gana sólo con buenos jugadores. El grupo de los buenos jugadores es clave y los grandes son los que deben ser ejemplo y demostrar humildad.

Ayer, eso se vio reflejado en Argentino, pero también en River.

La grandeza de “Pulpo” Ñañez jugando como central en el “lobo” es digna de destacar, tanto como la de Braian Verón para jugar de “3” en el “millonario”.

Seguramente no fue improvisación de los DT, sino que a la hora de las necesidades, lo habrán trabajado. Son 2 grandes jugadores y privilegiaron al equipo.

Giménez fue el mejor jugador del partido, y actuó como un “8”. “Lana” Díaz se ubicó como un volante izquierdo. A los costados de Isaias Ñañez, ganaron el partido.

Argentino quebró a River en el medio campo, donde los 3 volantes le dieron vuelo al juego del “lobo”, para abastecer a un intratable Benjamín Martínez, que hizo 2 goles y desequilibró el partido, pero tuvo en Barengo a un grande que volvió intacto a la Liga, que lo había suspendido por 1 año injustamente.

Humildad. También la tuvieron “Suruno” Fernández y Facundo Ñañez para saltar del banco y generar varias situaciones para aumentar el marcador en el tramo final. Son jugadores grandes y humildes, como “Cumbia” Luciani, que se bancó junto a sus defensores Lorca, Molina, Galíndez y Centeno ser señalados en el partido anterior. Ellos levantaron al Lobo.

Ayer Argentino fue al frente, con mucha creatividad en sus volantes, sorpresa con Galíndez y especialmente con Galleguillo al proyectarse y aunque Juan Cruz López le negó el grito sagrado a Martínez y Lorca, el gol no tardaría en llegar.

Claro que antes, Luciani debió volar para evitar que un cabezazo de Tadeo Bonaveri se metiera en el ángulo superior derecho y para quedarse con un disparo de Verón.

Argentino encontró la apertura del marcador con Barengo recibiendo de Martínez y asistiéndolo para que definiera a la derecha de López, que reclamó offside (24’).

El 1-0 no duró nada. A los 27’, una idéntica pared de Bonaveri con Maxi Velasco encontró a Franco Ñañez cerrando a tiempo y salvando el empate, que llegaría tras el tiro de esquina de Verón, que desvió a la red Maximiliano Velasco. 1-1.

El volver empezar no le costó a Argentino, que con un Giménez inspirado logró abastecer a Martínez (desvió a los 30’) y a Barengo (elevó a los 35’). Pero a los 41’ se conectaron Galíndez, Barengo, Giménez y Martínez, que no perdonó y le dio un pase a la red.

River nunca claudicó y tuvo oportunidades para cambiar la historia. Atrás, Marcos Velasco y García se bancaron la dura tarea de aguantar la andanada de ataques del “lobo”. Arriba, Maxi Velasco elevó la más clara tras un gran centro de Berterame (de muy buen partido).

Entre los 2 Velasco, había un River con mucha humildad de los grandes (Ledesma, García, Moreno) y otros que saltaron al campo cuando había que ponerle el pecho a las balas de la eliminación (Ulises Bonaveri y Ledesma).

Es que el partido terminó a los 6’ cuando Díaz frotó la lámpara y con un giro de crack, envió un centro para que Lucas Barengo definiera de cabeza. Con la humildad de los grandes. Ambos van a crecer.