Con el mercado ya avanzado, la mayoría encontró una salida. Germán Pezzella rescindió su contrato y pasó a Peñarol, mientras que Paulo Díaz hizo lo propio para incorporarse al Atlanta United. Maximiliano Meza regresó a Independiente y Alexander Woiski se fue al Deportivo Táchira.
En tanto, seis jugadores fueron cedidos a préstamo: Maximiliano Salas a Independiente Rivadavia, Ian Subiabre a Tigre, Santiago Lencina al Burgos de España, Matías Galarza Fonda al Inter Miami, Giuliano Galoppo al Atlanta United y Kevin Castaño al Atlético Mineiro.
El único futbolista del grupo por el que River concretó una venta fue Andrés Herrera, transferido al Columbus Crew de la MLS por 1,2 millones de dólares.
Entre los casos restantes, Fabricio Bustos ya acordó rescindir su vínculo y quedará libre. El único que todavía mantiene su situación sin resolver es Matías Viña, cuyo pase pertenece a Flamengo.
De esta manera, el particular “container” de River quedó prácticamente desarmado, con solo Viña a la espera de una definición contractual.