Persiguiendo sueños. Santiago Colombatto es un ejemplo del niño que desea ser. Hoy con un gran recorrido sobre sus espaldas y sobre todo kilómetros porque vivió en Italia, Belgica y ahora México, tiene la maduréz de una persona más grande, pero es apenas un veinteañero.
Aquel niño que dejó su pueblo natal a los 10 años para llegar a River Plate con el sueño de ser futbolista, hoy es un aplomado volante central que juega en el León azteca y en la selección argentina Sub-23 que se prepara para los Juegos Olímpicos de Tokio a desarrollarse entre julio y agosto de este año.
“Te cambia la personalidad, la madurez, irte a los 10 años de tu casa hace un quiebre. Siempre cuento que de ver dibujitos animados en tu cama pasás a una pensión con 20 chicos que si mirás dibujitos te miran con cara rara. La maduración se produce más rápido”, dijo sobre su desarraigo precoz.
En el equipo de sus amores, River, no llegó a debutar en Primera más allá de haber realizado las divisiones formativas. Tan es así que emigró a Italia para sí tener la chance en Cagliari, a partir de allí convertirse en un exquisito futbolista de quite y buen pie. Fue dirigido por campeones del mundo, como Genaro Gatusso , Grosso y Nesta, “quienen te hacían tratar muy bien la pelota. Son marcas y aprendizajes que te va dando el fútbol”, comentó Santiago.
Su paso por Villa María vistiendo los colores de El Santo, su deseo de jugar en River y el orgullo de vestir la celeste y blanca. Santiago Colombatto dialogó desde México con Puntal Villa María y sostuvo: “Vestir la camiseta argentina es un sueño para cualquier jugador de fútbol, sobre todo saliendo de una localidad tan chica como Ucacha. Es un orgullo representar al país y como señalo siempre hay que dejarlo en lo más alto en cada una de las competencias”.
El combinado nacional que dirige Fernando Batista realizó una gira por Japón, donde ganó un partido y perdió el otro. Respecto a los encuentros preparatorios, Colombatto expresó: “La gira fue muy positiva, nos sirvió para darnos cuenta con qué rivales te vas a encontrar en los Juegos Olímpicos. Va a ser muy duro, con partidos difíciles y donde todos le van a querer ganar a Argentina. Gracias a Dios, cada vez que hubo convocatorias Batista me ha llamado y soy un agradecido por eso”.
Además, el volante, de 24 años, agregó: “El rendimiento del equipo fue muy bueno, la mayoría de los jugadores viajamos muchas horas y enseguida jugamos. El primer partido lo supimos manejar, lo aguantamos y lo terminamos ganando, por ahí en el segundo encuentro no salieron bien las cosas, lo perdimos pero en líneas generales fue una buena medida para saber dónde estamos parados”.
-¿Qué significado tiene vestirte de celeste y blanco?
-Es un sueño representar siempre a la selección. Cada vez que comienza un año nuevo, particularmente me señalo objetivos y este es ser parte del plantel que va a participar de los Juegos Olímpicos de Tokio.
La actualidad en León
Colombatto llegó al país azteca esta temporada a préstamo: “México es un país hermoso, León también es una ciudad bellísima y por ahora estaré 6 meses que es el préstamo y luego veremos qué es lo que pasa después. Mis objetivos son a corto plazo, en ese sentido todas mis energías están puestas en León y haciendo las cosas bien en el equipo llegarán las convocatorias. El fútbol es muy cambiante y es importante hacer pequeños pasos para llegar a lograr cosas grandes”.
El sueño de la banda roja
Colombatto no solo vivió en la pensión del club millonario sino que además jugó hasta la octava división, momento en el cual le comunicaron que no iba a ser tenido en cuenta en el futuro y que debía buscar nuevos horizontes. “Es un sueño a cumplir jugar en River pero todavía no es el momento. No tengo cuentas pendientes, las cosas se dieron así. En un futuro sí me volvería volver al país y jugar en el club”, declaró.
Ucacha, su lugar en el mundo
Más allá de conocer el mundo a través del fútbol y desde muy pequeño, Santiago dejó su Ucacha natal a los 10 años de vida. “En el pueblo la paso muy bien, estoy muy feliz. Lo primero que hago es saludar a la familia, a los amigos, doy una vuelta por el pueblo. Pero más que todo trato de estar en familia, que se la extraña muchísimo cuando estás lejos”.
Con emoción por solo mencionar sus raíces, el jugador del seleccionado nacional indicó: “Para mí es un orgullo haber salido de Ucacha, haber jugado en Newbery y es lindo ser representante, para eso también trabajo, para dejar bien alto el lugar de donde salí. Hace un año y medio que no voy por la pandemia, pero siempre está presente”.
Santiago tenía siempre un ladero, ese era su abuelo que lo acompañaba a todos lados, era muy futbolero y antes de debutar en Primera de Cagliari, falleció. “Cuando yo quedo en Italia mi abuelo fallece y no me pudo ver jugar en Primera. Siempre digo que juega al lado mío”, expresó.
El recuerdo de Villa María
“Fueron tres años muy lindos, iba a jugar los domingos. Una ciudad hermosa, donde siempre me trataron muy bien. El presidente del club era Cerutti y en definitiva ahí fue donde pude dar el salto, me vio Silvio Munch y me llevó a las pruebas en River, donde quedé”.
Santiago Colombatto es referente de León, en México, donde en el último campeón del fútbol azteca ya se ganó un lugar, seguira persiguiendo sueños porque así lo marca su carrera: “Ojalá pueda jugar un mundial, es lo más grande, sin lugar a dudas”.

