“Mi primer sueño es jugar el mundial”, decía en una filmación un jovencito Diego Armando Maradona mientras jugaba en Villa Fiorito.
Son tocados, elegidos y sobre todo un premio al esfuerzo los deportistas que logran representar al país en cualquier disciplina.
El villamariense Osvaldo “Pitu” Acosta jugó tres mundiales (2003, 2004 y 2005) con el seleccionado juvenil argentino de rugby. Fue parte de Los Doguitos y Los Dogos (seleccionados provinciales juveniles y mayores), además de ser una de las figuras del logro máximo de Jockey cuando se consagró campeón de la Unión Cordobesa en 2009.
En diálogo con Puntal Villa María, entre emoción, orgullo y muchísimos recuerdos repasó su carrera.
¿Cómo comienza tu historia en los seleccionados?
-En el año 2002, después del Campeonato Argentino que jugué para el seleccionado de Córdoba, me llaman para hacer una prueba de pumitas que se hacían por regiones en cada provincia. De ahí paso a la próxima instancia en Buenos Aires y terminó ese testeo en Rosario. En ese momento sale una lista para jugar el Sudamericano en Paraguay, nos va bien, realizan otro filtro y luego dan a conocer la nómina para el mundial de Francia 2003.
-¿Cómo tomó la familia y la gente del club esa convocatoria?
-En casa me ayudaron muchísimo. No eran tiempos fáciles económicamente, me apoyaron mucho en cuanto a cuidados de dieta y entrenamientos. El club también me ayudó muchísimo, estaban todos muy contentos por la oportunidad que se me presentaba.
-¿Cómo fue la preparación de tu primer mundial con apenas 18 años?
-El proceso de entrenamientos era distinto al de ahora, no existía el Plan de Alto Rendimiento ni nada de eso. Después del primer trial (prueba), me llamaron a casa y me informaron que pasaba. Ahí nomás te daban la fecha y lugar del próximo encuentro. Era todo más amateur. Más allá de eso, en Villa María entrenaba físicamente mucho tiempo solo y la parte de rugby en el club con mis compañeros.
-¿Qué recordás de Francia 2003 en cuanto a la competencia?
-El mundial fue increíble. Los nervios de tener puesta la camiseta me los había sacado en el sudamericano, pero estar en Francia y jugar contra los mejores era algo muy motivante. Tuve la suerte de jugar de titular todos los partidos de ese torneo. Clasificamos primeros en la zona, le ganamos a Escocia en cuartos y perdimos en semifinales contra Nueva Zelanda. Después perdimos por el tercer puesto con Francia. En ese plantel compartí con Manuel Carizza (puma mundialista en 2011), Francisco Albarracín, Leonardo Senatore (puma mundialista 2011 y 2015) y Santiago Bottini por citar algunos.
-¿Cómo continuó el proceso?
-Después del mundial vuelvo al club a jugar en primera. Ahí me vuelven a citar para Córdoba y a fin de año otra vez a trial (prueba) de pumitas menores de 21 años. En ese momento se juntaban la clase 1983/84. Volví a quedar convocado y ahí compartí plantel con Juan Manuel Leguizamón (puma mundialista 2007,2011,2015 y 2019), Agustín Gosio (puma mundialista 2011) y Marcos Ayerza (puma mundialista 2007,2011 y 2015).
-¿Cómo fue la participación en Escocia 2004?
- El 2004 también fue increíble. Hicimos un gran sudamericano que se disputó en Buenos Aires. Ahí jugué de pilar derecho, pero me tocó ser suplente y los partidos fueron contra Italia, Australia, Irlanda y Francia.
-Llega el 2005 y volvés a estar en el seleccionado…
-Sí, me vuelven a citar en el 2005. Se jugó el sudamericano en Paraguay y el mundial en Mendoza. Una linda experiencia, éramos locales, sentíamos el calor de la gente que se sumó. Los entrenamientos eran a puertas abiertas y siempre estaba lleno. Una hermosa experiencia. Allí compartí plantel con Agustín Crevy (puma mundialista 2011,2015 y 2019 también fue capitán), Gonzalo Tiesi (puma mundialista 2007 y 2011), Horacio Agulla (puma mundialista 2007,2011 y 2015).
Después de Mendoza se armó una especie de plantel como para iniciar un de plan de alto rendimiento, pero se suspendió al poco tiempo por problemas en la Unión Argentina de Rugby.
“Pitu” siguió jugando en Jockey, pero ya no lo hacía de pilar sino que jugaba de octavo (cambió la posición). El Verde, empezaba a pelear los torneos. Final de un certamen nacional y semifinales de la Unión Cordobesa.
-¿Qué sensación te produce ver a muchos de tus ex compañeros en Los Pumas?
-Me produce una alegría enorme, creo que más allá de las lecciones de la vida, para llegar tenés que tener una cuota de suerte también.
Después de los mundiales viví experiencias muy lindas y soñadas en el club.
-¿Seguís en contacto con tus compañeros mundialistas?
- Sí, hoy por redes sociales es todo más fácil. Y nos contactamos por esa vía.
-¿Sos consciente de que muchos deportistas quizás a lo largo de su carrera no llegan a jugar un mundial y vos disputaste tres?
-Sí, fue algo increíble. No fue fácil, el sacrificio fue enorme, tanto en lo personal como familiar. Para un chico del interior de la provincia alcanzar eso es muy gratificante.
-¿Cómo describirías la sensación de representar al país?
-Es lo que soñamos todos en cualquier deporte. Fue increíble, la primera vez que canté el Himno en una cancha con la camiseta puesta fue una sensación inexplicable, se me puso la piel de gallina. Recuerdo que pasaba por mi cabeza toda la gente que me ayudó a llegar. La familia, amigos, compañeros, todos los que bancaron. También sentía la responsabilidad de entregar todo.
-Estás casado con Nashyra Salomón y sos padre de Felipe (8) y Lautaro (6), ambos juegan en las infantiles del hípico. ¿Les mostrás recuerdos de tu paso por la selección a tus hijos?
-Siempre. Es inevitable, los chicos cuando viene un amigo o compañero le cuentan y le muestran alguna foto o camisetas. Ahora en cuarentena y con tiempo, nos ponemos a ver fotos y recortes de diarios. A ellos les gusta y siento orgullo de eso.
- Haces mucho hincapié en el club y el sentido de pertenencia hacia el mismo, ¿qué significó para vos el título del 2009?
- Llegué a Jockey a los 8 años. Mi vida la transité ahí. Lo que vivimos en el club esos años y coronarlo con el campeonato en 2009 fue increíble. Logré salir campeón con amigos de toda mi vida, con mi hermano. Algo único.
-Jockey ha tenido varios pumitas a lo largo de su historia, ¿Cómo ves a las juveniles y sus proyecciones?
-Creo que hoy los chicos están bien, simplemente tienen que entender que estar en un seleccionado es un premio a lo que vos hacés con tu club y el esfuerzo que le metés a eso.
-¿Qué análisis hacés de los cambios que ha tenido el deporte respecto al profesionalismo en el último tiempo?
-El cambio que trajeron los planes de alto rendimiento y profesionalismo en chicos es muy tentador. Ser jugador profesional o estar inmerso en un plan te hace perder de vista que estás ahí por las cosas que hiciste en el club.
- Hoy estas al frente de un equipo de juveniles de Jockey, ¿Qué diferencia encontrás de tu época de juvenil a lo que pasa en la actualidad?
- Quiero devolver todo lo que aprendí en estos años tratando de formar no solo buenos jugadores sino también buenas personas. Enuestra época no teníamos tantas distracciones como sucede hoy. En el club generamos un lindo sentido de pertenencia. Hoy los chicos terminan de entrenar y se van. Nosotros pasábamos el mayor tiempo posible en el club.
-¿Qué es el rugby en tu vida?
-Es una gran parte de mi vida. Pase más horas en el club que en mi casa (risas). Me formó como persona, tengo mis amigos y es donde estoy viendo crecer a mis hijos .

