La funcionaria respondió a una consulta de la agencia Xinhua y señaló que, mientras varios países expresan públicamente su adhesión al principio de una sola China, en paralelo alimentan la tensión en el estrecho y obstaculizan cualquier vía de reunificación pacífica. Según afirmó, estas naciones suministran armamento a la isla, fortalecen contactos militares y políticos y promueven posturas separatistas, utilizando la cuestión taiwanesa como herramienta de presión contra Beijing.
Zajárova remarcó que la posición de Rusia es “clara y constante”: Moscú reconoce a Taiwán como parte del territorio chino y rechaza cualquier impulso hacia su independencia. Además, manifestó que China posee fundamentos legítimos para resguardar su soberanía e integridad territorial.
La vocera aseguró que Rusia continuará brindando apoyo firme a Beijing en los temas vinculados a su territorio, incluida la situación de Taiwán, y calificó a su país como un socio “confiable” en el escenario internacional.
En una entrevista reciente con Xinhua, Zajárova también instó a la mandataria japonesa a “aprender de la historia” y evitar pronunciamientos que, según consideró, alimentan riesgos innecesarios en la región.