En una conferencia que duró una hora, un sector de la oposición planteó lo que definieron como “irregularidades” en el proyecto de canje del Salón de los Deportes por un nuevo estadio en el predio que ya cedió la Universidad Nacional de Villa María (UNVM).
De a uno, el vicepresidente del Frente Cívico y el titular de la Unión Cívica Radical, Pablo Perret y Marcelo Baroto, respectivamente; y los ediles de Juntos por Villa María, Gisele Machicado, Nora Landart y Gustavo Bustamante, fueron enumerando objeciones a la propuesta que hoy será sometida a audiencia pública y que ya cuenta con aprobación en primera lectura.
Apuntaron que la inversión que implica el nuevo estadio se podría hacer con fondos propios del Municipio, planteando un proyecto a uno, dos o tres años, y esto evitaría tener que desprenderse de patrimonio público. “Sorprende la urgencia en ejecutar una obra de este tipo”, puntualizaron.
También plantearon que no hay efectiva igualdad de oportunidades en la licitación pública, porque si efectivamente hay más inversores interesados en ejecutar una iniciativa similar, esos desarrollistas tendrían que proporcionar también la tierra.
“Se convoca a una audiencia pública de un proyecto que cambió totalmente al aprobado en primera lectura, por eso decimos que estamos ante irregularidades en el proceso institucional. Compartimos la preocupación de la necesidad de una infraestructura para el desarrollo de la actividad deportiva, pero estamos preocupados porque ese proyecto de desarrollo está ligado a la entrega del patrimonio público”, señaló Landart.
La edil también advirtió que el que está en análisis es “el tercer proyecto de ordenanza, que nada tiene que ver con el que se aprobó en primera lectura, contempla la aceptación del convenio preexistente entre la UNVM y los dos inversionistas privados, por lo tanto la posibilidad que abre la licitación pública pone a quienes pretendan presentar un proyecto alternativo en una primera situación de desigualdad, porque van a tener que salir a buscar la tierra”.
Por su parte, Bustamante planteó que ya un argumento similar, también vinculado con la necesidad de contar con infraestructura deportiva, se usó en su momento para justificar la urgencia en el proceso para el techado del Anfiteatro, lo que lo convertiría en un ámbito apto para distintas disciplinas, entre ellas básquet o boxeo. “La infraestructura está, existe, es propiedad del Estado y se podría adaptar con una intervención pequeña”, señaló.
Y Machicado habló de la falta de un marco legal para avanzar en el proceso de iniciativa privada que el oficialismo propone, porque esa figura está en la Carta Orgánica pero nunca quedó reglamentada. Destacó que razón tienen porque luego de su advertencia “el oficialismo tuvo que reacomodar el proyecto original y anexar una serie de legislaciones para poder amparar esta iniciativa”. Más allá de eso, manifestó sus dudas en que la propuesta tal como está definida actualmente cuente con el paraguas legal necesario.
En definitiva, desde este sector de la oposición quieren que se extiendan los plazos para el tratamiento del proyecto y que no se entregue a privados el inmueble de Carlos Pellegrini y Corrientes. No descartaron recurrir a la Justicia de ser necesario.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María
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Apuntaron que la inversión que implica el nuevo estadio se podría hacer con fondos propios del Municipio, planteando un proyecto a uno, dos o tres años, y esto evitaría tener que desprenderse de patrimonio público. “Sorprende la urgencia en ejecutar una obra de este tipo”, puntualizaron.
También plantearon que no hay efectiva igualdad de oportunidades en la licitación pública, porque si efectivamente hay más inversores interesados en ejecutar una iniciativa similar, esos desarrollistas tendrían que proporcionar también la tierra.
“Se convoca a una audiencia pública de un proyecto que cambió totalmente al aprobado en primera lectura, por eso decimos que estamos ante irregularidades en el proceso institucional. Compartimos la preocupación de la necesidad de una infraestructura para el desarrollo de la actividad deportiva, pero estamos preocupados porque ese proyecto de desarrollo está ligado a la entrega del patrimonio público”, señaló Landart.
La edil también advirtió que el que está en análisis es “el tercer proyecto de ordenanza, que nada tiene que ver con el que se aprobó en primera lectura, contempla la aceptación del convenio preexistente entre la UNVM y los dos inversionistas privados, por lo tanto la posibilidad que abre la licitación pública pone a quienes pretendan presentar un proyecto alternativo en una primera situación de desigualdad, porque van a tener que salir a buscar la tierra”.
Por su parte, Bustamante planteó que ya un argumento similar, también vinculado con la necesidad de contar con infraestructura deportiva, se usó en su momento para justificar la urgencia en el proceso para el techado del Anfiteatro, lo que lo convertiría en un ámbito apto para distintas disciplinas, entre ellas básquet o boxeo. “La infraestructura está, existe, es propiedad del Estado y se podría adaptar con una intervención pequeña”, señaló.
Y Machicado habló de la falta de un marco legal para avanzar en el proceso de iniciativa privada que el oficialismo propone, porque esa figura está en la Carta Orgánica pero nunca quedó reglamentada. Destacó que razón tienen porque luego de su advertencia “el oficialismo tuvo que reacomodar el proyecto original y anexar una serie de legislaciones para poder amparar esta iniciativa”. Más allá de eso, manifestó sus dudas en que la propuesta tal como está definida actualmente cuente con el paraguas legal necesario.
En definitiva, desde este sector de la oposición quieren que se extiendan los plazos para el tratamiento del proyecto y que no se entregue a privados el inmueble de Carlos Pellegrini y Corrientes. No descartaron recurrir a la Justicia de ser necesario.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María

