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Médicos alertaron por la crisis económica que afecta a clínicas

Entidades privadas de Villa María dieron una conferencia de prensa en la que alertaron por la suba de costos y la baja rentabilidad que amenazan el funcionamiento de los sanatorios. Pidieron ayuda al Municipio

Empresarios de clínicas de la ciudad manifestaron su preocupación por el difícil momento del sector y el serio riesgo que corren sanatorios y clínicas de la ciudad para poder seguir funcionando a raíz de las dificultades económicas que atraviesan.

En conferencia de prensa, Martín Castro, director del Sanatorio Cruz Azul; Leopoldo Ballarino, presidente del directorio de la Clínica Marañón, y Guillermo Abramian, director de la Clínica de Especialidades y presidente de la Cámara de Empresas de Salud de Córdoba, dieron cuenta del difícil momento que pasan los centros de salud, en donde, por ejemplo la Clínica Cruz Azul inició un proceso preventivo de crisis dadas las dificultades financieras por las que está pasando  el país.

El Cruz Azul, en procedimiento preventivo de crisis

Guillermo Abramian fue el encargado de hacer uso de la palabra y dar cuenta del momento que están atravesando las empresas de salud por estos días.

“Somos empresas que trabajamos con pagos a 90 y 120 días, y que tenemos aranceles que no ponemos nosotros. Tenemos aranceles que nos impone el Estado porque es el gran contratante a través de Pami y Apross, y algunas obras sociales nacionales. Nuestro trabajo prácticamente es gestionar un precio que nos imponen y un costo que nos imponen, fundamentalmente en los salarios”, comenzó graficando quien es el presidente de la Cámara de Empresas de Salud de Córdoba.

Abramian detalló que en los últimos cinco años el sector perdió más del 45 por ciento del precio, en todos los reajustes que se fueron dando, “tratando de acompañar al salario o a la inflación”.

“El dólar -que es una parte muy importante en los insumos médicos- se pasó de 17 o 18 pesos, a un dólar de 40, por lo que estamos hablando de una actualización de más de 100 por ciento”, agregó

“Nosotros, normalmente, como cobrábamos a 90 o 120 días, calzábamos nuestros pagos a 90 o 120 días, pero a raíz de todos estos desajustes y devaluación incluida, se nos empezaron a acortar los plazos de pago que nosotros tenemos que afrontar. Específicamente en los insumos en dólares, nos pidieron depósitos de dinero antes del envío de la mercadería”.

Abramian agregó la situación de los salarios que deben pagar y el contexto económico del país actualmente.

“No hay empresas que, con una inflación del 40 por ciento, puedan sostener un nivel de rentabilidad que les permita absorber un 15 o 20 por ciento de desfasaje. Encima tenemos un problema con el sistema de seguridad social, que nos están prorrogando plazos de pago o nos pagan en las fechas que corresponden con cheques a plazo. Todo este combo es una tormenta perfecta para que se produzca un quebranto funcional en el sistema”, marcó con muchas dudas respecto del futuro del sistema de salud para la ciudad.

“Toda esta problemática la venimos denunciado desde hace años. Nadie nos escucha, nadie ha puesto en agenda el problema de la salud. La salud es un problema que se valora cuando se pierde.

“La salud tiene precio y hay que pagarlo”, insistió el empresario médico, quien remarcó que “es cada vez más difícil mantener un estado de calidad de prestación. Se está deteriorando el sistema. No hay posibilidad de reconversión tecnológica. No hay posibilidad de mantener un nivel de actividad adecuado y se genera un deterioro que no lo vamos a ver hoy pero lo vamos a ver en el largo plazo”.

A su turno, Ballarino explicó que en el último año, el suero fisiológico aumentó un 83 por ciento, las jeringas un 223 por ciento y los guantes para realizar exámenes subieron un 215 por ciento, por mencionar algunas de los incrementos que se dieron.

Los médicos resaltaron que hicieron una presentación ante la Municipalidad de Villa María solicitando una serie de ayudas que tienen que ver con el manejo de impuestos y los residuos patógenos, aunque todavía no recibieron respuesta alguna.

Abramian detalló que a nivel provincial sí recibieron algunas respuestas por parte de las autoridades de Apross, desde donde “se nos hace un adelanto de presupuesto para diciembre y se ha hecho una actualización del nomenclador de prestaciones médicas, y ha hecho también un adicional de diferenciación para las clínicas del interior, escalonándolas en menos de 50 mil habitantes y más de 50 mil habitantes”.

El recuerdo de los antecedentes sobre la crisis no fue el mejor, ya que según Abramian ya pasaron por una situación similar en 2001, cuando el país terminó yéndose a pique.

“La crisis de 2001 fue similar a ésta, quizás más profunda en lo económico, pero era otra sociedad. En la crisis de 2001 nos sentamos a consensuar. Ahora la sociedad es anárquica, individualista y cada uno quiere su pedazo de la torta, sin importar lo que le queda al de al lado. El sector que más colabora hoy es el de los empleados, que son siempre los más perjudicados”, reconoció el dirigente, quien insistió en que de continuar este rumbo terminarán cerrando muchas instituciones. 

“Hoy es inviable mantener el sistema funcionando tal como está”, cerró  Abramian, quien pidió que el tema se incluya en la agenda de la sociedad.



Juan Drovandi.  Redacción Puntal Villa María

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