“Si tuviera Twitter, San Martín provocaría una movilización con cada una de sus frases, con jóvenes siguiéndolos y adultos incómodos”, resaltó el inspector Raúl Padilla, uno de los oradores en el acto por un nuevo aniversario del fallecimiento del Libertador.
La actividad se desarrolló en la escuela General San Martín, de barrio Rivadavia. La directora del establecimiento, Marta Wende, habló del trabajo realizado en las aulas, “lo que dio para pensar la manera en la que rescatamos valentía y queremos hacer un pueblo libre”.
Padilla admitió que es difícil “trabajar con los héroes en la escuela”, y reconoció que en la primaria la tarea está abocada al repaso de las efemérides; mientras que recién en el secundario se abren las discusiones. Y allí planteó que “las ideas están más afuera que en las aulas, con niños y jóvenes que tendrían que aparecer más”.
Y fue más allá al considerar que “en la construcción de los jóvenes hay muchos Moreno, French y San Martín”; para luego expresar que al prócer “lo necesitamos vivo y multiplicado en los jóvenes”.
Por su parte, el intendente Martín Gill interactuó con los niños mientras describía a San Martín, resaltando el conocimiento adquirido por los pequeños en las aulas, y reconociendo que “la escuela es el lugar más importante en la vida de un chico”.
“Hoy más que recordar, es una oportunidad para que proclamemos que San Martín está más vivo que nunca en el corazón de cada argentino que quiere un país mejor, construyendo desde los valores de libertad, justicia e igualdad”, expresó Gill.
El jefe comunal instó a que “reivindiquemos la lucha ante los despidos de trabajadores de la Fábrica Militar, y tomemos los valores sanmartinianos para asumirlos como ciudadanos en nuestra comunidad, acá en Villa María”.
Los chicos, quienes habían preparado distintas intervenciones para el evento, comenzaron interpretando la canción “Niño de Yapeyú” que en sus estrofas tiene como protagonista al José Francisco pequeño, quizás ya con sus sueños de libertad a cuestas.
Después, alzaron sus voces en una canción que fue compuesta por la profesora de música hace ya algunos años y destaca en su letra el orgullo de los estudiantes de la escuela por llevar el nombre del prócer.
Hacia el final, los chicos pusieron en escena una breve obra acerca de la instancia de preparación y momentos previos a la incursión del cruce de Los Andes y cuatro integrantes del ballet mayor del Ateneo Folclórico Villa María bailaron un Cuándo, danza que combina los ritmos del minué y del gato y es propia de la época de las batallas por la Independencia.
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Padilla admitió que es difícil “trabajar con los héroes en la escuela”, y reconoció que en la primaria la tarea está abocada al repaso de las efemérides; mientras que recién en el secundario se abren las discusiones. Y allí planteó que “las ideas están más afuera que en las aulas, con niños y jóvenes que tendrían que aparecer más”.
Y fue más allá al considerar que “en la construcción de los jóvenes hay muchos Moreno, French y San Martín”; para luego expresar que al prócer “lo necesitamos vivo y multiplicado en los jóvenes”.
Por su parte, el intendente Martín Gill interactuó con los niños mientras describía a San Martín, resaltando el conocimiento adquirido por los pequeños en las aulas, y reconociendo que “la escuela es el lugar más importante en la vida de un chico”.
“Hoy más que recordar, es una oportunidad para que proclamemos que San Martín está más vivo que nunca en el corazón de cada argentino que quiere un país mejor, construyendo desde los valores de libertad, justicia e igualdad”, expresó Gill.
El jefe comunal instó a que “reivindiquemos la lucha ante los despidos de trabajadores de la Fábrica Militar, y tomemos los valores sanmartinianos para asumirlos como ciudadanos en nuestra comunidad, acá en Villa María”.
Los chicos, quienes habían preparado distintas intervenciones para el evento, comenzaron interpretando la canción “Niño de Yapeyú” que en sus estrofas tiene como protagonista al José Francisco pequeño, quizás ya con sus sueños de libertad a cuestas.
Después, alzaron sus voces en una canción que fue compuesta por la profesora de música hace ya algunos años y destaca en su letra el orgullo de los estudiantes de la escuela por llevar el nombre del prócer.
Hacia el final, los chicos pusieron en escena una breve obra acerca de la instancia de preparación y momentos previos a la incursión del cruce de Los Andes y cuatro integrantes del ballet mayor del Ateneo Folclórico Villa María bailaron un Cuándo, danza que combina los ritmos del minué y del gato y es propia de la época de las batallas por la Independencia.

