Según expresó la concejala oficialista Yaslil Oses, la ordenanza actual, que data del 2006, quedó “obsoleta” y resultó “ineficaz”, contemplando procedimientos burocráticos que -según ella- resultaban “engorrosos” y “no daban respuestas ágiles”.
De esta manera, quedó establecido que el valor de las multas mínimas se dupliquen y el de las máximas, se tripliquen.
La edil comentó que bajo esta ordenanza también se crea un registro de infractores de mantenimiento de baldíos, instrumento que de acuerdo a lo dicho “será utilizado para exigir responsabilidades a quienes incumplen con el deber de mantener sus propiedades”.
“Con este registro, quienes persisten en el incumplimiento no podrán acceder a licencias, habilitaciones, programas sociales, ni inscribirse como proveedores del estado”, exteriorizó Oses.