A poco de cumplirse el primer aniversario desde la declaración de la emergencia vial, el secretario de Gobierno, Rafael Sachetto, hizo un balance positivo de la medida y fundó esa aseveración en que se incrementaron los controles en un 216 por ciento, pero la cantidad de actas labradas bajó un 63 por ciento.
Esto entre los meses de marzo y diciembre del año pasado. Señaló que esa menor cantidad de actas realizadas da cuenta de que los vecinos cumplen más con las normas de tránsito. Sí admitió que hay un “núcleo duro” de infracciones que se siguen cometiendo, donde el descenso es mucho más lento que para el resto de las faltas.
Conforman ese núcleo la conducción de motos sin el casco protector, no tener la póliza de seguro al día, no tener la licencia de conducir, circular en un rodado con más ocupantes de los que habilita la ley, o no realizar la Inspección Técnica Vehicular.
“Esas son las más frecuentes. El cruce de semáforo en rojo, por esta mayor ocupación territorial con los controles, va fluctuando, con meses que se hacen más actas y meses con menos”, indicó. Y ratificó que “en general la cantidad de infracciones ha ido a la baja”.
Desde abril y al menos hasta diciembre
Sachetto recordó que la emergencia vial regirá hasta diciembre, con la posibilidad de que el Concejo Deliberante la pueda extender.
“A un año de la emergencia, que se cumple el 12 de abril, podemos decir que fue un período de mucho trabajo y de intensificar una serie de estrategias en cuestiones de control y prevención, y los dos efectos centrales que generó son una mayor ocupación territorial a partir de los controles, y una mayor profundización en las acciones de concientización”, precisó el funcionario.
Consideró que esto permite conocer, tal como muestran los datos estadísticos que releva el área de Análisis Estadísticos y Accidentología, creada en el marco de la emergencia, el descenso “en forma considerable de la cantidad de actas labradas, con un aumento importantísimo en la cantidad de controles, de más del 200 por ciento”.
Recordó que hasta marzo del año pasado en promedio se hacían 30 controles mensuales, que crecieron luego a entre 110 y 120 operativos por mes.
“El aumento es sustancial, pero contrariamente a lo que se podría haber esperado, que la cantidad de infracciones labradas fuera mucho mayor, ha sucedido todo lo contrario”, agregó el funcionario. Destacó que esto muestra que “una cantidad importante de vecinos regularizó muchísimas situaciones que tienen que ver con las condiciones mecánicas y con las condiciones de seguridad y documentales de los vehículos que conducen”. Igual reconoció que hay “un núcleo duro de infracciones” que si bien se muestran “a la baja”, se siguen repitiendo.
Por otra parte admitió que según surge del corte estadístico que realizaron a fines de diciembre, “aumentó la cantidad de casos de alcoholemia”. Esto significa que son conductores que a la hora del control tienen en sangre más de 0,5 miligramos de alcohol, que es el máximo que habilita la normativa vigente. En relación con las causas, Sachetto consideró que “tiene que ver con la mayor cantidad de controles”.
Y sobre el uso del casco señaló que “si bien falta muchísimo, sí se nota una mejora”.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María
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Conforman ese núcleo la conducción de motos sin el casco protector, no tener la póliza de seguro al día, no tener la licencia de conducir, circular en un rodado con más ocupantes de los que habilita la ley, o no realizar la Inspección Técnica Vehicular.
“Esas son las más frecuentes. El cruce de semáforo en rojo, por esta mayor ocupación territorial con los controles, va fluctuando, con meses que se hacen más actas y meses con menos”, indicó. Y ratificó que “en general la cantidad de infracciones ha ido a la baja”.
Desde abril y al menos hasta diciembre
Sachetto recordó que la emergencia vial regirá hasta diciembre, con la posibilidad de que el Concejo Deliberante la pueda extender.
“A un año de la emergencia, que se cumple el 12 de abril, podemos decir que fue un período de mucho trabajo y de intensificar una serie de estrategias en cuestiones de control y prevención, y los dos efectos centrales que generó son una mayor ocupación territorial a partir de los controles, y una mayor profundización en las acciones de concientización”, precisó el funcionario.
Consideró que esto permite conocer, tal como muestran los datos estadísticos que releva el área de Análisis Estadísticos y Accidentología, creada en el marco de la emergencia, el descenso “en forma considerable de la cantidad de actas labradas, con un aumento importantísimo en la cantidad de controles, de más del 200 por ciento”.
Recordó que hasta marzo del año pasado en promedio se hacían 30 controles mensuales, que crecieron luego a entre 110 y 120 operativos por mes.
“El aumento es sustancial, pero contrariamente a lo que se podría haber esperado, que la cantidad de infracciones labradas fuera mucho mayor, ha sucedido todo lo contrario”, agregó el funcionario. Destacó que esto muestra que “una cantidad importante de vecinos regularizó muchísimas situaciones que tienen que ver con las condiciones mecánicas y con las condiciones de seguridad y documentales de los vehículos que conducen”. Igual reconoció que hay “un núcleo duro de infracciones” que si bien se muestran “a la baja”, se siguen repitiendo.
Por otra parte admitió que según surge del corte estadístico que realizaron a fines de diciembre, “aumentó la cantidad de casos de alcoholemia”. Esto significa que son conductores que a la hora del control tienen en sangre más de 0,5 miligramos de alcohol, que es el máximo que habilita la normativa vigente. En relación con las causas, Sachetto consideró que “tiene que ver con la mayor cantidad de controles”.
Y sobre el uso del casco señaló que “si bien falta muchísimo, sí se nota una mejora”.
Mariana Corradini. Redacción Puntal Villa María

