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Primero hay que saber sufrir

Alem se condenó a la derrota con errores en el amanecer de cada etapa ante Rivadavia, que no supo cerrar la serie y se llevó de Villa Nueva un triunfo importante, pero ajustado, por 2-1

Los viejos maestros aseguran que nunca una serie está cerrada, ni se puede cerrar un partido en el fútbol.

También el reglamento permite considerar que no son dos partidos de 90’, sino uno de 180’ en dos escenarios diferentes.

Algo de eso ocurrió ayer en La Leonera villanovense, donde Rivadavia festejó un triunfo muy importante, pero ajustado en las cifras ante un Alem, que cayó 2-1 en casa, pero se retiró con la sensación de haberla “sacado barata”.

Es que los viejos maestros saben que no hay que entregar una serie sin que se cocine a fuego lento. Por eso Amadeo Perossi supo plantear el duelo con inteligencia, pero terminó sufriendo, mientras que Cristian Agosto pareció sufrir más de lo previsto en el inicio de ambos tiempos, pero terminó aplaudiendo a sus dirigidos.

El final fue muy caliente en zona de vestuarios, tanto o más que en el campo de juego, donde Rivadavia puso el juego y ganaba 2-0 con conquistas de Javier Demarchi y Lautaro Roberto.

Además, por la expulsión de Agustín Pereyra, jugaba con superioridad numérica, pero no logró sentenciar la serie. A su incesante búsqueda, el León encontró con más garra y mañas que fuerza, un penal que significó la expulsión de Gozzerino en la visita, y aunque Berardo se lo tapó a Alexis Agosto, el volante tomó el rebote y anotó.

Fue un desahogo muy grande para Alem, que no estuvo lejos del empate tirando centros y cargando sin piedad a cada pelota al 100%.

La serie está abierta porque Alem supo sufrir tras sus graves errores, y Rivadavia supo sufrir el final de un partido que tuvo a su favor, pero nunca logró resolverlo.

Se va la primera

Rivadavia madrugó a Alem en la primera jugada a fondo. La gestó Ignacio Córdoba por izquierda y su buen centro fue receptado por Saravia con alguna dificultad, pero los defensores de Alem no pudieron despejar, y Javier Demarchi “pescó” el balón y lo envió a la red.

El 1-0 no fue explotado por Rivadavia, que mostró mejor juego y manejo de balón, pero no fue profundo ante un Alem peleador y guapo que lo llevó a su terreno.

Cuando Gozzerino hacía jugar a Biani y Córdoba, el Verde era más, pero no terminó bien las jugadas, y en la refriega, sólo Tomás González (al que Agustín Pereyra golpeó y el árbitro se desentendió increíblemente) se sintió cómodo para apuntalar a su firme defensa.

Alem dependió de Agosto, que le otorgó buena salida, pero los chispazos de Fava y Pereyra no lograron abastecer a Leroux para llegar a Delsole. Entonces, el empuje de Berterame fue tan determinante como el esfuerzo de “Indio” Martínez y Rodríguez para defender a duras penas.

Berardo sólo contuvo un tiro libre de Martínez, lo que habla bien de García y Roda, que despejaron los mil intentos del local, pero también de Roberto y Boglione, que aguantaron la embestida del malherido León.

Se va en la primera

Montiel tapó dos claras situaciones a Saravia, y dejó con vida a un Alem, que emparejaba no jugando.

El León se sintió vivo, pese a no poder llegar claro. Pero cuando el juego se reanudó, Pereyra derribó a González y “estaba en capilla”.

Con 10’, Alem fue al frente con furia, pero casi se va en la primera del primer tiempo, se fue un jugador en la primera del segundo, y en una pelota perdida que Lautaro Roberto corrió como la última, el despeje de Rodríguez rebotó en su pierna, el balón dibujó una rara parábola e ingresó contra el palo.

Iban 8’, y se va la segunda para Alem, que no ligó nada. Rivadavia, en cambio, “ligó de lo lindo”. Alem lo raspó, le puso y lo llevó. Su DT encontró variantes que ayudaron.

Su sueño quedó intacto cuando Montiel le tapó a Moreno el tercero, y cuando tras un tiro de esquina, Rodríguez definió en el área, y encontró la mano de Gozzerino, que se fue expulsado (31’).

Con suspenso, porque Berardo le tapó a Alexis Agosto, que recogió el rebote e infló la red, Alem descontó y peleó hasta el final, que tuvo en la cabeza de Rodríguez y Pedernera un par de chances para la hazaña. Fue 2-1. Pudo ser peor para Alem, que supo sufrir, y en el final hizo sufrir a Rivadavia, que sufrió el partido, pero lo ganó.

Alumni pegó primero, y 2 veces

En El Fortín, Alumni venció a Atlético Ticino 2-0 en la ida.

El elenco de Suescun aguantó el primer tiempo, y pegó en el final con el olfato de Fernando Molina.

Ese gol a los 42’, le permitió manejar el complemento, en el que un golazo de Francisco Moneto a los 15’ sentenció el primer duelo de una serie que se define en Ticino.