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La sequía se llevó más de la mitad del primer desembolso del FMI

La falta de precipitaciones en el período clave de desarrollo de los cultivos de verano recortó fuertemente los rindes. Se estima que el país perdió 8.283 millones de dólares. El organismo multilateral enviará un primer giro de 15 mil millones después de que ayer se aprobara el acuerdo
 
Con el avance de la cosecha gruesa, que tiene todavía una gran demora en el maíz, se van consolidando los pronósticos negativos de los rindes, luego de la profunda sequía que cubrió el tramo final de 2017 y el arranque de 2018, en pleno desarrollo de los cultivos.

Según los últimos datos surgidos del Ministerio de Agroindustria de la Nación, se cosecharán 36,3 millones de toneladas de soja frente a los 53 millones estimados al comienzo de la campaña por el organismo oficial. Eso implica un recorte de casi el 31% en volumen de soja, por lo que, según el último informe de la Fundación Fada, eso implicaría una pérdida de US$ 6.630 millones a precios FOB actuales (16,7 millones de toneladas).

En el caso del maíz, el Ministerio estimaba 51,5 millones de toneladas en noviembre de 2017, y en el último informe lo redujo a 42 millones de toneladas, una caída de 9,5 millones, valuadas en USD 1.653 millones a los precios FOB actuales.

Esos recortes no sólo tienen impacto sobre el productor que fue afectado por la sequía, sino también sobre las economías regionales y la macroeconomía nacional, especialmente en un contexto de escasez de dólares.

En sumatoria, “las pérdidas conjuntas de maíz y soja totalizan 26,2 millones de toneladas de granos, equivalentes a 935 mil viajes de camión menos y USD 8.283 millones”, explicó Fada, que en el informe aclara que “aunque esta valuación se hace a precios actuales, también podría hacerse a los precios del año pasado, que son un 10% inferiores para los casos de soja y maíz”.

De todos modos, esa pérdida de ingresos genuinos representa más del 50% de lo que piensa desembolsar en el primer tramo el Fondo Monetario Internacional (FMI) a partir de haber aprobado ayer el acuerdo con la Argentina. O de otra manera, es el doble de lo que tuvo que vender el Banco Central en el comienzo de la corrida cambiaria para intentar frenar el brusco ascenso.

Con respecto a junio de 2017, los precios internacionales de los granos subieron. El valor de la soja trepó un 10%, pasando de US$ 360 a US$ 397 por tonelada, mientras el precio local para el disponible aumentó un 15%, de US$ 240 a US$ 296 por tonelada, lo que incluye el efecto de la reducción en los derechos de exportación. 

En el caso del maíz, los aumentos fueron equilibrados, incrementándose un 11% en ambos mercados: el disponible pasó de US$ 147 a US$ 164 por tonelada.

“Una parte de estos aumentos se debe al efecto sobre la producción de la sequía en Argentina, lo que a nivel local ayuda a los productores agrícolas a amortiguar el efecto negativo del clima”, explica el estudio de la Fundación Fada. Sin embargo, sobre los productores pecuarios (leche, bovinos, porcinos o aviares), el efecto negativo es doble, al disponer de menos pasto y forrajes, y ser más caro el alimento de los animales.



Gonzalo Dal Bianco. Redacción Puntal 

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