El Encuentro Nacional de Familias de Personas con Síndrome de Down (desarrollado durante el viernes y ayer en Villa María) tuvo “todo lo que se esperaba”: amor, abrazos, unión y risas. Los diferentes espacios del Parque de la Vida (Centro Cultural, Medioteca y Tecnoteca) fueron “fieles testigos” de la intensidad con la que se vivió cada actividad.
Los adolescentes y adultos con síndrome de Down tomaron la posta y fueron protagonistas en el último día. Nueve valientes subieron al escenario a contar sus experiencias. Sin tapujos y con sinceridad hablaron de todo: escolaridad, vida independiente, trabajo, pasiones y amores. La propuesta fue valorada por el público que acompañó cada intervención, enseñanza y mensaje de los entrevistados con aplausos.
Experiencias de educación y formación
Candela Barberis de 19 años, y Rocío Borsatto de 20 (hija del reconocido locutor local Miguel Borsatto), le manifestaron a la mediadora, Jackeline Fulco, sus recorridos y experiencias escolares, sus gustos, sueños y pasiones.
La joven Barberis, Promoción 2018 del Instituto del Rosario, mencionó que se sentía “feliz” de haber recibido el título secundario al igual que todos sus compañeros. En cuanto a su formación, aclaró que quiere seguir estudiando periodismo. Borsatto, en sintonía con Barberis, sostuvo que quiere continuar por el camino de su padre y estudiar locución. Con alegría, la adolescente expresó que sus profesores y compañeros del colegio secundario la ayudaron en el trayecto escolar. La muchacha también se siente atrapada por las artes: “Hago actuaciones frente cámara y canto”, indicó.
Noelia Garella, cordobesa de 33 años, se desempeña laboralmente como maestra jardinera. Valiente y efusiva, le dijo al público presente: “Todo se puede”. Sobre sus logros, detalló: “De pequeña soñé con ser maestra jardinera. En mis cumpleaños, le hacía funciones de títeres a mis compañeros del jardín”.
Nicolás Pomba (24) también subió al escenario para hablar. Extrovertido y cómico se animó a bromear con su padre -que lo miraba y oía desde la grada-. Apasionado por el deporte, contó que años atrás se convirtió en campeón nacional de natación. “Fue lo máximo”, explicó.
Lo laboral
Con 20 años, Marcos Ceballos trabaja en la Municipalidad de Villa María realizando tareas administrativas en el área de asesoría letrada. A la moderadora le explicó que lo hace responsablemente y cumpliendo con los horarios establecidos. Aclaró que también aprovecha y disfruta de su tiempo libre reuniéndose con amigos y saliendo a bailar.
Desde Buenos Aires, llegó Marco Chirino, de 31 años, para hablar de lo que significa ser independiente. Desde el año pasado, Chirino vive solo en su departamento. “Me gusta ser independiente. A veces me cuesta, pero lo estoy logrando de a poco”, expresó con sinceridad. Marco es actor de teatro y comedia musical, y además, es agente de cambio. Asdra lo convocó para dar charlas sobre valores y respeto en las escuelas. “Quiero enseñarle a los chicos que no hay que hacer bullying”, soltó.
La inclusión laboral es importante para Sofía Bertello (24). La muchacha trabaja en una guardería llamada “Gurrumines”. Micrófono en mano, aprovechó la ocasión para agradecerle a sus compañeras de trabajo. “Son unas genias, y las quiero un montón”, expresó.
Analía Rosso (45) y Javier Rubiolo (40), ambos de Villa María, manifestaron cómo son sus días en la ciudad. Rosso dedica su tiempo a expresarse a través del arte. La mujer toca diferentes instrumentos: bombo, guitarra, charango, piano y percusión. “La música es un arte de progresión. Es algo maravilloso para hacer en la vida”, contó. Rubiolo, en cambio, trabaja en una revista y recorre las calles comercializándola. Orgulloso, expresó que en el 2018 fue el mejor vendedor.
Maximiliano Gilla. Redacción Puntal Villa María
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Experiencias de educación y formación
Candela Barberis de 19 años, y Rocío Borsatto de 20 (hija del reconocido locutor local Miguel Borsatto), le manifestaron a la mediadora, Jackeline Fulco, sus recorridos y experiencias escolares, sus gustos, sueños y pasiones.
La joven Barberis, Promoción 2018 del Instituto del Rosario, mencionó que se sentía “feliz” de haber recibido el título secundario al igual que todos sus compañeros. En cuanto a su formación, aclaró que quiere seguir estudiando periodismo. Borsatto, en sintonía con Barberis, sostuvo que quiere continuar por el camino de su padre y estudiar locución. Con alegría, la adolescente expresó que sus profesores y compañeros del colegio secundario la ayudaron en el trayecto escolar. La muchacha también se siente atrapada por las artes: “Hago actuaciones frente cámara y canto”, indicó.
Noelia Garella, cordobesa de 33 años, se desempeña laboralmente como maestra jardinera. Valiente y efusiva, le dijo al público presente: “Todo se puede”. Sobre sus logros, detalló: “De pequeña soñé con ser maestra jardinera. En mis cumpleaños, le hacía funciones de títeres a mis compañeros del jardín”.
Nicolás Pomba (24) también subió al escenario para hablar. Extrovertido y cómico se animó a bromear con su padre -que lo miraba y oía desde la grada-. Apasionado por el deporte, contó que años atrás se convirtió en campeón nacional de natación. “Fue lo máximo”, explicó.
Lo laboral
Con 20 años, Marcos Ceballos trabaja en la Municipalidad de Villa María realizando tareas administrativas en el área de asesoría letrada. A la moderadora le explicó que lo hace responsablemente y cumpliendo con los horarios establecidos. Aclaró que también aprovecha y disfruta de su tiempo libre reuniéndose con amigos y saliendo a bailar.
Desde Buenos Aires, llegó Marco Chirino, de 31 años, para hablar de lo que significa ser independiente. Desde el año pasado, Chirino vive solo en su departamento. “Me gusta ser independiente. A veces me cuesta, pero lo estoy logrando de a poco”, expresó con sinceridad. Marco es actor de teatro y comedia musical, y además, es agente de cambio. Asdra lo convocó para dar charlas sobre valores y respeto en las escuelas. “Quiero enseñarle a los chicos que no hay que hacer bullying”, soltó.
La inclusión laboral es importante para Sofía Bertello (24). La muchacha trabaja en una guardería llamada “Gurrumines”. Micrófono en mano, aprovechó la ocasión para agradecerle a sus compañeras de trabajo. “Son unas genias, y las quiero un montón”, expresó.
Analía Rosso (45) y Javier Rubiolo (40), ambos de Villa María, manifestaron cómo son sus días en la ciudad. Rosso dedica su tiempo a expresarse a través del arte. La mujer toca diferentes instrumentos: bombo, guitarra, charango, piano y percusión. “La música es un arte de progresión. Es algo maravilloso para hacer en la vida”, contó. Rubiolo, en cambio, trabaja en una revista y recorre las calles comercializándola. Orgulloso, expresó que en el 2018 fue el mejor vendedor.
Maximiliano Gilla. Redacción Puntal Villa María

