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Prescribió la causa contra Martín Gill y la Justicia dictó su sobreseimiento

Se trata del expediente que avanzaba en su contra por supuestos hechos de violencia de género ocurridos en 2022 y 2023. La resolución final fue adoptada por la Cámara del Crimen de Villa María

Finalmente, la Cámara del Crimen de Villa María dispuso el sobreseimiento del exintendente Martín Rodrigo Gill en la causa que se le seguía por presuntos hechos de violencia de género contra su expareja, expediente que tuvo un giro definitivo en las últimas horas a su favor.

Fue el propio tribunal penal de Villa María el que entendió, luego de verificar la elevación a juicio, que la causa se encontraba preescripta, motivo por el cual dispuso la extinción de la acción penal.

Lo último que se había conocido respecto a esta causa era que el Juzgado de Control había aprobado la elevación a juicio, luego de un segundo requerimiento que hizo la fiscal Juliana Companys (el primero había sido anulado por la Cámara de Apelaciones de Río Tercero).

Cuando todo parecía indicar que Gill iba camino a un juicio oral y público, la defensa del exintendente adoptó un cambio de estrategia, y así la causa pasó de la Cámara del Crimen de Río Tercero a la de Villa María, tribunal que terminó por resolver el sobreseimiento.

Según pudo conocer este matutino, la Cámara local debía controlar la legalidad y legitimidad de la elevación a juicio antes de avanzar con cualquier otra instancia. Fue durante esa revisión que los magistrados advirtieron que los plazos legales establecidos en el Código Penal para la persecución de la causa ya se encontraban vencidos.

Una causa que nació en 2023

Es válido mencionar que el expediente judicial contra el exministro provincial, exfuncionario nacional y también exrector de la UNVM había tenido su inicio en marzo del 2023, luego de que su anterior pareja lo denunciara ante la Justicia, investigación que tomó la fiscal Companys y que derivó en una rápida imputación por el delito de lesiones leves calificadas por el vínculo y por mediar violencia de género, por hechos que se habrían dado en perjuicio de Lourdes Astudillo en 2022 y 2023, respectivamente.

Lo cierto es que esos supuestos episodios no podrán ser juzgados a raíz de lo que determinó en las últimas horas la Cámara del Crimen local.

Según la investigación penal preparatoria, los supuestos hechos que se le enrostraban a Gill se habían dado primero en el departamento del exintendente y luego en el domicilio de Astudillo.

El primero de ellos, acaecido el 3 de diciembre de 2022, habría tenido su origen -según lo que decía la pieza acusatoria- en una discusión de pareja que finalizó con Astudillo siendo zamarreada, situación que la llevó a sufrir lesiones leves que demandaron unas dos semanas de recuperación.

El siguiente hecho que se le enrostraba a Gill supuestamente se había dado casi dos meses después, el 28 de enero del 2023. La Justicia dice que esa jornada existió otra discusión que la dejó a ella con otra serie de heridas, causadas presuntamente por un empujón que le dio él contra la pared.

Si bien el expediente encontró su desenlace en el sobreseimiento, las veces que este medio tomó contacto con el abogado defensor Eduardo “Tati” Rodríguez, este siempre se mostró firme en la postura de que su cliente era inocente, e incluso había manifestado que contaba con pruebas para demostrar lo contrario a la acusación.