David Miazzo, economista jefe de Fada, indicó que el país podría capturar parte de los mayores precios internacionales de la soja y el maíz pero no así los del trigo. Agregó que las subas de los últimos días compensarán la pérdida del volumen de cosecha que se produjo por la sequía y las altas temperaturas.
- ¿Por qué llegó a ese nivel la soja y cuáles son las consecuencias para el país en un contexto en el que la cosecha no va a estar en los niveles del año pasado?
- Por un lado, todo el ruido en torno al conflicto de Ucrania hace subir las commodities en general. Han subido los minerales, en particular el oro, el petróleo y las commodities agrícolas. Hay que tener en cuenta que Rusia es el principal exportador de trigo a nivel mundial. Ucrania también es un exportador importante. Además exporta bastante maíz: cerca de la mitad que exporta Argentina. Entonces es una producción agrícola relativamente importante la de estos dos países. De hecho el precio del trigo fue el que más subió:nos llama más la atención la soja porque es nuestro principal producto de exportación y alcanzó los 600 dólares pero sobre el que más miedo se tiene en términos comerciales de que pueda haber problemas es el trigo en particular. También la soja y el maíz por su uso como biocombustibles suelen tener correlación con el precio del petróleo, que cuando sube también se genera algun incentivo a usar más biocombustibles y eso también tracciona un poco la demanda de cultivos. Por esos motivos hemos estado viendo estas subas y Argentina, si los precios se mantienen, va a poder capturar parte de la mejora de precios de la soja y el maíz, dado que la cosecha empieza en marzo-abril;en cambio, el trigo está casi todo vendido y probablemente no podamos capturar la mejora de precio.
- ¿Hay alguna perspectiva en cómo pueden seguir los precios o todo dependerá de lo que ocurra con el conflicto?
- En general, los precios toman toda la información disponible a hoy;si hay hoy expectativa de que va a subir, sube hoy mismo. Así que el precio ya tiene toda la información y todas las expectativas contenidas en lo que vemos hoy. La verdad es que hace unos meses se esperaban menores precios a los de 2021, principalmente, porque la política monetaria de la Fed, Estados Unidos, y Europa se esperaba que fuera contractiva y eso hacía esperar que los precios bajaran. Después tuvimos el efecto de la sequía, que es lo que ha empujado el precio de la soja. Entre Brasil, Paraguay y Argentina se estima que se van a producir 30 millones de toneladas menos de soja, que es lo que Argentina exporta. En ese sentido, también jugó la sequía y está jugando este ruido geopolítico y militar. Habrá que ver hasta dónde llegan las implicancias, si es algo similar a lo que fue Crimea en 2014, que fue algo muy localizado, sin grandes enfrentamientos militares, o si por todo el involucramiento de Europa, de Estados Unidos, esto crece más allá. Por el momento parece que se va a quedar en algunas sanciones económicas, que en el caso de los granos tal vez la puedan esquivar principalmente porque en la exportación de granos no va a Europa ni a Estados Unidos. Entonces, las sanciones por ese lado probablemente no tengan mayor impacto.
- ¿El país va a compensar la pérdida que tiene en cuanto a volumen exportable con estos mayores precios?
- Sí, por el momento si estos precios se mantienen estamos hablando de precios que son cerca de un 10 por ciento superiores al promedio del año pasado y eso haría equilibrar el efecto de la sequía. Por ahora, las estimaciones que hay indican que se perdería entre un 5 y un 10 por ciento de volumen, pero se neutralizaría con un aumento de cerca del 10 por ciento en los precios.Todavía tenemos que ver: hasta que la cosecha no esté levantada no vamos a tener los números finales y hay que ver si, de nuevo, estos precios se mantienen o no. Lo bueno es que con estos precios en los mercados internacionales tanto los productores locales como los exportadores pueden aprovechar a tomar precios, a vender anticipadamente su producción aprovechando los buenos precios a través de los futuros o las entregas futuras. Esa es una buena noticia porque aún si los precios no se mantienen hay instrumentos financieros para poder aprovecharlos.

