Salud | sol | tiempo | primavera

Llegó la primavera, a proteger tu piel para que luzca saludable

Durante los meses de invierno, el frio y el viento agreden nuestra piel, sobre todo la zona del rostro, que es la parte más expuesta a las inclemencias del tiempo. Con la llegada de la primavera la temperatura sube, los días son más largos, empieza a hacer buen tiempo y nuestra piel también necesita reajustarse a este cambio de estación

Con la llegada de la primavera y el aumento de la temperatura, comenzamos a disfrutar de los días mas largos y la exposición más prolongada al sol. Durante todo el año, nuestra piel está expuesta a diferentes condiciones climáticas, sin embargo, con la llegada del calor, el sol siempre es el principal enemigo de nuestra piel.

Con esta temporada llegan las fuertes radiaciones y exposiciones solares, junto con las alergias típicas de esta estación y la sequedad que arrastra la piel por los meses de frío. La importancia del cuidado diario es fundamental para devolverle la vitalidad e hidratación a tu piel, sobre todo porque la piel es el órgano más grande del cuerpo, y actúa como barrera para proteger nuestro organismo frente a las bacterias.

Paso a paso para preparar la piel en esta temporada.

La importancia del cuidado diario es fundamental para devolverle la vitalidad e hidratación a tu piel. Es importante destacar que el cuidado de la piel siempre es integral, desde adentro hacia afuera. Ya sea que tu piel sea normal, seca o extra seca, te contamos las claves para cuidarla en esta temporada.

  • Exfolia

Durante todo el año debemos prestar atención a nuestra piel haciendo exfoliaciones al menos 1 vez por semana o cada 15 días para así eliminar células muertas y combatir la piel apagada. La exfoliación fortalece la dermis, aporta elasticidad y suavidad a la piel y a la vez la hace más resistente al sol, lo que favorece el bronceado.

Es la clave para lucir una piel bonita en primavera y verano. Al menos una vez a la semana haz una exfoliación tanto en la piel de nuestro rostro, como en cuerpo, insistiendo en las zonas más secas, como codos, rodillas y espalda.

  • Hidrata

Somos un 60% de agua, por ende, es importantísimo beber, mínimo, 2 litros de agua al día, para ayudar a nuestro cuerpo a mantener los niveles necesarios para un correcto funcionamiento de nuestro organismo, sobre todo si las temperaturas empiezan a subir y transpiramos más.

Otro dato importante a tener en cuenta es el de hidratar nuestra piel en profundidad para que cuando comencemos a exponerla al sol ésta cuente con los recursos necesarios para evitar la deshidratación. Para ello todos los días debemos aplicar crema hidratante en nuestro cuerpo, logrando nutrir y aportar elasticidad y luminosidad a la piel.

Cuando tu piel no recibe la hidratación adecuada se ve apagada, escamada y en ocasiones envejecida, pero podés combatir todo esto con una correcta hidratación que ayude a tu piel a lucir luminosa y saludable.

Hidrátate a todas horas. Con la llegada del buen tiempo, el sol empieza a calentar, debes intentar tener la piel lo más hidratada posible, para así evitar manchas y otro tipo de lesiones. Por ello, lo mejor es aplicar una buena capa de crema y que seas constante en ello, repitiendo por la mañana y por la noche.

Los tratamientos diurnos son esencialmente hidratantes para ayudar a nuestra piel en esta función. En cambio, por la noche, la piel cambia su actitud a reparadora. Necesita cremas y productos que le ayuden y estimulen a renovarse, para ello los tratamientos nutritivos son los ideales.

  • Protege

La llegada del buen clima, nos invita a pasar más tiempo afuera y realizar baños de sol, sin embargo, no podemos exponer nuestra piel a los rayos solares sin cuidados previos, pero sobre todo sin aplicar la protección solar necesaria.

No solo debemos aplicar filtros solares en primavera y verano o cuando pretendamos tomar el sol, sino todo el año, los rayos UVA y UVB inciden en nuestra piel los 365 días de año. Aunque llueva o esté nublado, debajo del maquillaje utilizar siempre protector solar de alto factor (FPS 30 o más). Elige la crema más adecuada a tu tipo de piel para evitar el exceso de grasa, o por el contrario que la reseque.

Lo ideal es usarlo durante todo el año, pero si no lo has hecho, no te preocupes porque todavía estás a tiempo. No olvides que, a partir de ahora, usar protector solar es obligatorio.

  • Seguir una dieta saludable

El secreto para tener una piel radiante y saludable, incluye una dieta equilibrada diaria de alimentos que contienen nutrientes esenciales que benefician la piel y la protegen de agresiones, necesitaremos ingerir productos con gran cantidad de agua, y ricos en licopenos, betacarotenos y vitamina C, ya que ésta, aporta poder antioxidante y protección frente a los radicales libres, ilumina la piel y unifica el tono. Otros alimentos recomendables son, por ejemplo, frutas y verduras, alimentos ricos en omega-3, proteínas, vitaminas, minerales y antioxidantes.

Ingerir comida excesivamente grasienta hará que tu piel se torne más grasa. Es aconsejable que sigas una dieta variada y saludable en la que comas todo tipo de alimentos.

  • Descansar

Dormir es el secreto de muchísimas mujeres para tener una piel perfecta. Tu piel y tu salud en general, se benefician cuando dormís. Lo ideal es, como mínimo, 6 horas cada día. Cuando dormís y descansas, tu piel regenera sus tejidos y células.

Se ha demostrado que la regeneración nocturna de la piel es tan importante que, si no descansas bien, envejece antes. Dormir bien favorece una mayor regeneración de las células, puesto que el ritmo regenerativo aumenta entre las once de la noche y las cuatro de la madrugada. Esto permite la regeneración de la dermis y es el momento en donde tu cuerpo “aprovecha" para fabricar el colágeno y la elastina.

Descansar correctamente te permite eliminan las toxinas acumuladas durante el día, además las cremas actúan mejor porque, al aumentar la circulación de la sangre, la piel es más permeable.

POR JULIETA VARRONI