De esta manera, el stock total se ubicó en 50.920.790 animales, consolidando una tendencia descendente que comenzó en 2022 y que acumula una pérdida de 3,2 millones de cabezas en los últimos años.
Entre las categorías más afectadas, se destaca la baja en terneros, con cerca de 200.000 menos en comparación con 2024. Desde el organismo explicaron que esta merma se vincula con una reducción previa en el stock de vientres, registrada durante la primavera de ese año.
También se observó una caída en vacas y vaquillonas, con unas 516.000 cabezas menos, en parte asociada al nivel de faena de hembras durante 2025, aunque se indicó que el descenso fue menor al de períodos anteriores.
En contraste, las categorías de machos mostraron un leve repunte cercano al 1%, equivalente a unas 57.000 cabezas más. Este resultado se explicó por la disminución en novillos, compensada por el aumento de novillitos y toritos.