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Contra reloj, buscan el submarino turístico que explora al Titanic

El sumergible desapareció hace dos días con un piloto y cuatro pasajeros a bordo

Los equipos de rescate rastreaban ayer miles de kilómetros cuadrados en el remoto Atlántico Norte, en una carrera contrarreloj para encontrar el sumergible desaparecido hace dos días, que llevaba a turistas adinerados a ver los restos del Titanic en aguas profundas de la costa canadiense.

Según sus especificaciones, el sumergible Titán, de seis metros de eslora, tiene capacidad para permanecer bajo el agua durante 96 horas, lo que da a las cinco personas a bordo hasta el jueves a primera hora antes de que se agote el aire. Un piloto y cuatro pasajeros se encontraban en el interior del sumergible a primera hora del domingo, cuando perdió la comunicación con un barco en la superficie al cabo de una hora y 45 minutos de inmersión.

El Titanic se encuentra a unas 1.450 kilómetros al este de Cape Cod y a 644 kilómetros al sur de San Juan de Terranova. Aviones estadounidenses y canadienses han rastreado unos 19.000 kilómetros cuadrados, una superficie mayor que la del estado de Connecticut, dijo el capitán Jamie Frederick a periodistas en una conferencia de prensa celebrada el martes.

El ejército canadiense lanzó boyas de sonar para escuchar cualquier sonido que pudiera proceder del Titán, sin resultados hasta el momento. Un buque comercial con un vehículo no tripulado capaz de inmersiones profundas también está ayudando, dijo Frederick. “Se está haciendo todo lo posible para enviar los equipos al lugar de los hechos“, declaró.

Entre las personas que iban a bordo del sumergible, el plato fuerte de una expedición turística que cuesta 250.000 dólares por persona, se encontraban el multimillonario británico Hamish Harding y el empresario paquistaní Shahzada Dawood con su hijo Suleman, ambos ciudadanos británicos. También viajaban a bordo el explorador francés Paul-Henri Nargeolet, de 77 años, y Stockton Rush, fundador y presidente ejecutivo de la empresa estadounidense OceanGate, según medios.

La opinión de los expertos

Expertos dicen que los equipos de rescate se enfrentan a importantes obstáculos tanto para encontrar el Titán como para salvar a las personas dentro. Según Alistair Greig, catedrático de Ingeniería Marina del University College de Londres, si el sumergible hubiera sufrido una emergencia en medio de la inmersión, el piloto probablemente habría soltado lastres para volver a la superficie flotando.

Sin embargo, a falta de comunicación, localizar un sumergible del tamaño de una furgoneta en el vasto Atlántico podría resultar complicado, afirma. El sumergible está sellado con pernos desde el exterior, lo que significa que sus ocupantes no pueden escapar sin ayuda, aunque haya salido a la superficie. Si el Titán se encuentra en el fondo del océano, las tareas de rescate serían aún más difíciles debido a las condiciones extremas a más de tres kilómetros bajo la superficie. El Titanic se encuentra a 3.810 metros bajo el agua, donde la luz no penetra. Solo equipos especializados pueden alcanzar esas profundidades sin ser aplastados por la enorme presión del agua.

“Es un poco como ser astronauta yendo al espacio”, dijo Tim Matlin, experto en el Titanic.

“Creo que si está en el fondo del mar, hay muy pocos submarinos capaces de llegar tan profundo. Y por lo tanto, creo que sería casi imposible efectuar un rescate de submarino a submarino”, consideró.

La empresa privada que opera el submarino, OceanGate Expeditions, dijo en un comunicado el lunes que estaba “movilizando todas las opciones” para rescatar a las personas a bordo. El contralmirante John Mauger, de la Guardia Costera de Estados Unidos, dijo a NBC News que la empresa está dirigiendo las labores de búsqueda con medios de la Guardia Costera desplazados al lugar. “Conocen ese lugar mejor que nadie”, dijo Mauger. “Estamos trabajando muy estrechamente con ellos para priorizar nuestros esfuerzos de búsqueda submarina y llevar equipos allí”, añadió.

El famoso buque de pasajeros británico se hundió en 1912 en su viaje inaugural tras chocar contra un iceberg, matando a más de 1.500 personas. La historia ha quedado inmortalizada en multitud de libros, así como en la taquillera película de 1997 "Titanic".

OceanGate programa cinco "misiones" de una semana al Titanic cada verano, según su sitio web.

David Pogue, reportero de la CBS, se sumergió en el lugar a bordo del Titán el año pasado. En un reportaje de diciembre, leyó en voz alta la cláusula de exención de responsabilidad que tuvo que firmar, en la que se indicaba que el sumergible "no había sido aprobado ni certificado por ningún organismo regulador" y podía provocar la muerte. Pogue dijo ayer que el OceanGate ha descendido con éxito unas dos docenas de veces y que la empresa realiza una meticulosa comprobación de seguridad antes de cada intento.