El gobernador Martín Llaryora encabezó una reunión con intendentes y jefes comunales de 13 departamentos de Córdoba alcanzados por el régimen de Zona Fría, donde expresaron su rechazo al proyecto del Gobierno nacional que propone modificar el esquema de subsidios al gas natural.
El encuentro se realizó en el Centro Cívico y reunió a representantes de distintos espacios políticos, quienes coincidieron en advertir sobre el impacto económico y social que tendría la eventual eliminación o modificación del beneficio.
Durante la reunión, la Unidad de Trabajo Provincia–Municipios y Comunas aprobó una resolución conjunta en rechazo a la iniciativa enviada al Congreso Nacional, al considerar que podría generar aumentos de entre el 42 y el 100 por ciento en las facturas de gas.
Desde el Gobierno provincial señalaron que actualmente unas 688 mil familias cordobesas reciben el beneficio de Zona Fría. De ese total, alrededor de 280 mil hogares acceden a descuentos del 30 por ciento, mientras que más de 408 mil reciben una bonificación del 50 por ciento por encontrarse en situación de vulnerabilidad.
En ese marco, Llaryora sostuvo: “Córdoba muestra que se puede llegar a acuerdos más allá de las ideologías. Acá no promocionamos la grieta”.
Además, el mandatario provincial pidió a los legisladores nacionales por Córdoba que rechacen el proyecto y defiendan los intereses de la provincia.
Según se expuso durante el encuentro, el 87 por ciento de los usuarios residenciales de gas por red en Córdoba accede actualmente a algún tipo de subsidio vinculado al régimen de Zona Fría, alcanzando a más de 2,2 millones de personas.
Por su parte, el ministro de Gobierno, Manuel Calvo, advirtió que una eventual eliminación del beneficio tendría un fuerte impacto en la economía familiar. “Una familia que el año pasado pagaba una determinada tarifa pasaría ahora a pagar más del doble”, afirmó.
También se pronunciaron intendentes de distintos espacios políticos. El jefe municipal de Almafuerte y presidente del Foro de Intendentes Radicales, Rubén Dagún, aseguró que la quita del subsidio afectaría tanto a los hogares como a la producción regional.
En la misma línea, el intendente de Río Cuarto, Guillermo De Rivas, destacó la unidad de los municipios para defender un beneficio que consideró “fundamental” para miles de familias cordobesas.

