El Banco Central mantuvo sin cambios la tasa para depósitos a plazo fijo en pesos en el 53% anual, un rendimiento equiparable al que logró quien hubiese comprado a mediados de abril un dólar financiero o blue, pese a la tendencia al alza que vuelve a mostrar la inflación y a la repetida promesa oficial de llevarla a un terreno “positivo”.
La entidad que conduce Miguel Pesce, que viene de ofrecerles una garantía de salida a los bancos que se animen a invertir en la deuda pública en pesos emitida por la administración Fernández, resolvió en su tradicional reunión ordinaria de directorio mantener esos tipos de interés sin cambios.
A la vez, anunció el diseño de un nuevo corredor para la tasa de referencia de su política monetaria, que estará conformado “por la tasa de interés de las Letras del Tesoro de corto plazo, la tasa de política monetaria representada por la Leliq a 28 días y la tasa de pases a un día”, aunque no aclaró en qué proporciones.
“En este nuevo corredor se establecerá que la tasa de pases del BCRA funcione como el límite inferior y la tasa de las Letras del Tesoro sea el límite superior”, sostuvo en un comunicado difundido, aunque sin explicar qué instrumento de la deuda pública considerará de corto plazo (la mayoría de los que emite el Gobierno hoy lo son).
Según el BCRA, su decisión apunta a “avanzar gradualmente en el uso de instrumentos del Tesoro como instrumentos de política monetaria”, algo que, asegura, “aumentará la potencia en el uso de la tasa de interés, buscando que empresas y personas obtengan tasas de interés en el mercado financiero y de títulos que los remuneren adecuadamente”.
“¿No suben la tasa en plena aceleración inflacionaria? Qué ganas que tienen de desvirtuar lo poco bueno que dijeron y lo mucho bueno que no dijeron en la conferencia del lunes. Si no suman racionalidad, al menos, en el margen nos la ponemos de sombrero”, reclamó a través de Twitter el economista Gabriel Caamaño, de Estudio Ledesma.
Desde el Banco Central se limitan a señalar que “el sistema financiero ofrece distintas alternativas de inversión”, razón por la cual “las empresas y personas pueden buscar en el mercado el rendimiento adecuado a sus expectativas”.

