Un hito clave para el progreso de la ciudad fue la reconstrucción del Teatro Comedia, mediante la que la Municipalidad de Córdoba les devolvió a sus ciudadanos un símbolo de la cultura cordobesa que ahora celebra su 110° aniversario.
El espacio cultural es el reflejo de un extenso recorrido histórico que nace en 1913 como Teatro Odeón el 9 de agosto, fundado por Don Pastor Taboada, en el marco de una Argentina moderna y progresista.
“Odeón es una palabra griega que significa teatro musical y en la Roma clásica, era el espacio para la comedia, considerada en ese momento la forma más culta y elevada del teatro”, explica el historiador cordobés Rodolfo Lemos González.
Su creación sucedió cuando ya habían desaparecido los viejos teatros de Córdoba y únicamente se mantenía el Teatro Rivera Indarte (hoy Teatro del Libertador "General San Martín). En ese entonces, el consumo cultural del lugar estaba orientado a un público aristocrático cuyo escenario presentaba los mismos espectáculos que sucedían en las principales ciudades europeas.
Los años pasaron y su nombre cambió a “La Comedia” y desde 1950 lleva su denominación actual. Durante décadas sostuvo un alto nivel de propuestas artísticas hasta posicionarse como el teatro más importante del interior del país. A su vez, fue considerado un recinto propicio para debates políticos de alcance nacional. Para la década del 60, el teatro adopta otra realidad: propuestas de artistas jóvenes, obras nuevas para un público juvenil conectado con los movimientos rebeldes que sucedían en el mundo.
Un período de decadencia pronunciada llegó en los 90. En 1999 el Teatro se cerró y hubo un proyecto para convertirlo en un edificio de cocheras. En el año 2003 es expropiado por la Municipalidad; el 28 de junio de 2007 se incendió y sufrió una destrucción prácticamente total.
El Comedia, que era símbolo de un pasado glorioso de reconocido nivel cultural, artístico e intelectual, quedó bajo un montón de ceniza. En marzo de 2021, aún en contexto de pandemia, crisis económica y recesión, la gestión de Martín Llaryora inició la reconstrucción y la finalizó dos años después.

