“Fue una franja por la que pasó arrasando todo a su paso”, sostienen los entrevistados de diferentes localidades. El temporal que se desencadenó en la tarde del miércoles golpeó con fuerza Arroyo Cabral, para luego continuar su trayecto y alcanzar un sector de Bell Ville, perdiendo fuerza posteriormente.
Los consultados reconocen que el fenómeno atravesó principalmente por la zona rural, “si no las consecuencias podrían haber sido mayores”. Es que el fuerte viento afortunadamente no llegó a zonas urbanas de localidades como Villa María, Villa Nueva, Sanabria, Ballesteros y Morrison, entre otras.
Pero en Cabral los daños fueron significativos, a punto tal que el intendente Pablo Alcalino admitió a PUNTAL VILLA MARÍA que dejar el pueblo en condiciones “demandará unos 15 días”.
“Estamos un poco complicados. Fue una cuestión muy rara y que duró poco más de 10 minutos; fueron ráfagas de un tornado”, sostuvo, mientras recorría la población y se entrevistaba con vecinos, pero además realizaba una evaluación de los daños.
Agradeció que no hubo que lamentar heridos, aunque sí daños importantes. Igualmente, el impacto económico no se puede establecer, pero se descarta que es millonario ya que el fenómeno provocó “voladuras de galpones, tapias; había chapas que volaban y terminaban clavadas en un tanque de agua. De milagro no hubo heridos”, reconoció el mandatario.
La población sufrió una importante caída de árboles, algunos de los cuales “fueron sacados de raíz. Además se cayeron varios postes de energía y de teléfono”, confirmó. De hecho, la población se quedó sin el servicio de energía apenas se produjo el fenómeno, reestableciéndose recién a la 1.30 de la madrugada del jueves.
Además de lo ocurrido en la zona urbana, se le suma un accidente en la ruta 158 -por alcance-, y un inconveniente padecido por un camión que transportaba sustancias peligrosas a la Petroquímica de Río Tercero.
El rodado “sufrió la rotura de una válvula y empezó a perder líquido. Fue necesario cortar la ruta y hacer un desvío hasta Ticino. Todo se produjo cuando no había luz en la localidad y hubo que esperar que viniese otro camión desde Río Tercero para hacer el trasbordo del producto”, dijo Alcalino.
Concretamente, la zona fue vallada y se impidió el acceso al público. Personal de Bomberos Voluntarios se apostó en el lugar hasta que se produjo el traslado del producto, y posteriormente se avanzó en la limpieza de la ruta.
“Ahora estamos reconstruyendo todo, con la ayuda de la gente del pueblo, de las empresas”, explicó el mandatario, y reconoció que dejar a la localidad en condiciones “nos va a llevar 15 días. En la zona rural también hubo voladuras de galpones, pero afortunadamente no hubo heridos”.
Bell Ville
En la zona este de Bell Ville golpeó con mayor fuerza el fenómeno, acompañado de una intensa lluvia que dejó anegados algunos sectores. De hecho, fue incesante la tarea que debieron efectuar tanto personal de Bomberos Voluntarios como sus pares de Defensa Civil y la Policía de la Provincia.
A ellos se les sumaron trabajadores de Epec, que colaboraron con la caída de postes.
Una situación particular se dio con un vecino que, acechado por la tormenta, decidió refugiarse en el interior de su rodado, debajo de un árbol. El viento terminó volteando la especie, que cayó sobre el rodado. Fue personal de Bomberos el encargado de cortar las ramas y poder rescatar al conductor, sin ningún tipo de lesiones.
Desde el Municipio agradecieron la intervención de la Provincia, que a través de Facundo Torres, flamante ministro de Gobierno, “se puso a disposición de forma inmediata tras el fenómeno climático que sufrió la ciudad” en la tarde del miércoles, manifestaron desde la Comuna.
En Morrison, por su parte, sólo se registró la caída de postes de una línea de media tensión en el tramo comprendido entre esa localidad y Bell Ville, no originándose inconvenientes en la zona urbana. “Pasó más al sur de la localidad y evidentemente siguió paso hasta Bell Ville”, expresaron bomberos consultados por este medio.
Daniel Brusa. Redacción Puntal
Comentá esta nota
Pero en Cabral los daños fueron significativos, a punto tal que el intendente Pablo Alcalino admitió a PUNTAL VILLA MARÍA que dejar el pueblo en condiciones “demandará unos 15 días”.
“Estamos un poco complicados. Fue una cuestión muy rara y que duró poco más de 10 minutos; fueron ráfagas de un tornado”, sostuvo, mientras recorría la población y se entrevistaba con vecinos, pero además realizaba una evaluación de los daños.
Agradeció que no hubo que lamentar heridos, aunque sí daños importantes. Igualmente, el impacto económico no se puede establecer, pero se descarta que es millonario ya que el fenómeno provocó “voladuras de galpones, tapias; había chapas que volaban y terminaban clavadas en un tanque de agua. De milagro no hubo heridos”, reconoció el mandatario.
La población sufrió una importante caída de árboles, algunos de los cuales “fueron sacados de raíz. Además se cayeron varios postes de energía y de teléfono”, confirmó. De hecho, la población se quedó sin el servicio de energía apenas se produjo el fenómeno, reestableciéndose recién a la 1.30 de la madrugada del jueves.
Además de lo ocurrido en la zona urbana, se le suma un accidente en la ruta 158 -por alcance-, y un inconveniente padecido por un camión que transportaba sustancias peligrosas a la Petroquímica de Río Tercero.
El rodado “sufrió la rotura de una válvula y empezó a perder líquido. Fue necesario cortar la ruta y hacer un desvío hasta Ticino. Todo se produjo cuando no había luz en la localidad y hubo que esperar que viniese otro camión desde Río Tercero para hacer el trasbordo del producto”, dijo Alcalino.
Concretamente, la zona fue vallada y se impidió el acceso al público. Personal de Bomberos Voluntarios se apostó en el lugar hasta que se produjo el traslado del producto, y posteriormente se avanzó en la limpieza de la ruta.
“Ahora estamos reconstruyendo todo, con la ayuda de la gente del pueblo, de las empresas”, explicó el mandatario, y reconoció que dejar a la localidad en condiciones “nos va a llevar 15 días. En la zona rural también hubo voladuras de galpones, pero afortunadamente no hubo heridos”.
Bell Ville
En la zona este de Bell Ville golpeó con mayor fuerza el fenómeno, acompañado de una intensa lluvia que dejó anegados algunos sectores. De hecho, fue incesante la tarea que debieron efectuar tanto personal de Bomberos Voluntarios como sus pares de Defensa Civil y la Policía de la Provincia.
A ellos se les sumaron trabajadores de Epec, que colaboraron con la caída de postes.
Una situación particular se dio con un vecino que, acechado por la tormenta, decidió refugiarse en el interior de su rodado, debajo de un árbol. El viento terminó volteando la especie, que cayó sobre el rodado. Fue personal de Bomberos el encargado de cortar las ramas y poder rescatar al conductor, sin ningún tipo de lesiones.
Desde el Municipio agradecieron la intervención de la Provincia, que a través de Facundo Torres, flamante ministro de Gobierno, “se puso a disposición de forma inmediata tras el fenómeno climático que sufrió la ciudad” en la tarde del miércoles, manifestaron desde la Comuna.
En Morrison, por su parte, sólo se registró la caída de postes de una línea de media tensión en el tramo comprendido entre esa localidad y Bell Ville, no originándose inconvenientes en la zona urbana. “Pasó más al sur de la localidad y evidentemente siguió paso hasta Bell Ville”, expresaron bomberos consultados por este medio.
Daniel Brusa. Redacción Puntal

