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La época dorada de Yrigoyen

 
 

Pablo Vicario remarca que “me inicié a los 7 años en la promocional de Deportivo Municipal de Tío Pujio. Jugué los 4 años por los puntos. El DT era Oscar Sartoris. La dedicación que tenía ‘Sartorito’ era única, y lo acompañaba siempre Venancio Gómez. Personas que siempre recordaré por su amor por los pibes. Iniciaron la actividad del club en el baby”.

Remarca que “nosotros no éramos competitivos, perdía siempre mi categoría, terminábamos de mitad de tabla para abajo. El baby fue diversión y buenos recuerdos con amigos. Corríamos entre los guadales en cada entrenamiento, y nos divertía jugar a las escondidas tanto como al fútbol. Se armaba el equipo con lo que tenía el pueblo, y a veces jugábamos en 3 clases. Hoy Municipal es competitivo”.

En inferiores se inicia en la novena de Yrigoyen. “Era un equipo formado por varios chicos de menos edad. No recuerdo haber ganado un partido. Fue mi inicio en canchas grandes”.

Luego emigró a Alumni. “Jugué dos años en inferiores. El primero en la Liga, y el segundo en la ACF. Fue muy linda experiencia. Con Alumni también fui dos veces a jugar el Torneo de la Vendimia en Mendoza. Conocí a chicos como ‘Chueco’ Oliva, ‘Negrín’ Casas, Martín Conti, Ferrer, Víctor Sieracki”.

Agregó que “tuve como DT a Abel Volta e Ismael Etrat. Enfrenté a Belgrano, Talleres, Unión San Vicente, Racing, San Lorenzo y es linda experiencia desde viajar cada 15 días a Córdoba. En Mendoza también eran torneos inolvidables. Alumni tenía ese equipo con Santoni, Arbarello, Sigifredo, Toscano. Fue en el 91 y 92. Iba a siempre a verlo”.

Recordó que “Eduardo Bassi armó en el 93 un equipo muy recordado en el pueblo, porque se clasifica al ganar una Liguilla al torneo Provincial”.

Un jugador de Primera

Destacó que “empecé en ese plantel, y es muy lindo jugar en el equipo del pueblo. Vivía a una cuadra de la cancha, siempre veía a la Primera, y entrenar con esos jugadores moviliza. Fue el comienzo de una revolución en el club”.

Señaló que “llegaron Joselito Bernadó, Rudy Ranco, Javier Sodero, Claudio Krosting, Sergio Cortese. Fue una revolución”.

“El equipo que gana el torneo de 1996, tenía jugadores importantes de afuera, pero a la vez había un 70% de Tío Pujio. En el 95 se hizo una gran campaña que pierde la final con Rivadavia, pero en el 96 se alejó ‘Tato’ Bassi y lo reemplazó ‘Chacho’ Peñaloza”, dijo.

Aclaró que “valoro más ahora que jugaran esos jugadores del pueblo, que hace 24 años atrás”.

Schiavi, Ochoa, Róvere y Aguiar fue una defensa propia íntegra. “Peñaloza nos hizo ver que se podía. Estábamos tambaleando en el torneo, y nos dio posibilidades a chicos. Fue modificando mucho el equipo durante el torneo, hubo lesiones, pero se dio el título”.

Recuerda que “con Peñaloza se inició un ciclo de éxitos. Nos preguntó si queríamos salir campeones. ‘Chacho’ tiene esas cosas que te despertaban, te motivaban. A fin de año dimos la primer vuelta”.

Insistió en que “el torneo fue raro, dio posibilidades. Nosotros llegamos con chicos que jugaban en reserva a la final con Colón”.

Explicó que “el partido clave fue el que ganamos ante Atlético Ticino. Perdíamos 2-0 en el primer tiempo del suplementario. Se iba la gente de Tío Pujio. Empatamos con un gol de ‘Quique’ Páez sobre la hora, y ganamos por penales”.

Considera que “en la Ronda Final le ganamos sobre la hora a River Plate con otro gol de ‘Quique’, y llegamos a la final con Colón”.

Agregó que “el 0-0 en Tío Pujio hizo que en Arroyo Cabral estuviera todo listo para dar la vuelta, pero le ganamos 3-1. Campeones”.

Duelos por la gloria

El recuerdo de Vicario sobre esa final se remonta “a duelos previos y posteriores muy importantes”.

Afirma que “en el 95 le ganamos a Colón en semifinales, y ellos estaban invictos. Ese año perdemos la final contra Rivadavia”.

Destaca que “en el 96 se lesiona Carlos Fernández en la práctica, y no juega en Tío Pujio la final de ida. Jugué de punta con Páez. A la vuelta juega, y hace el tercer gol”.

La anécdota de ese partido es “el penal que le comete a Diego Valle el ‘Nano’ Schiavi, al que lo echan, y se tiene que escapar saltando la tapia. Lo rescató en la ruta el presidente Oscar Abrate”.

Lo cierto es que “creo que ‘Tonafo’ (Demarchi) atajó el penal, y con un hombre menos ganamos la final 3-1. La cancha era un hervidero. Fue el primer título de la historia. Luego Colón gana el Apertura 97, y nosotros el Clausura 97. Por la plaza al Argentino B, lo vencemos 3-0 en Tío Pujio”.