El subsecretario de Ambiente de Villa María, Germán Tissera, fue consultado por la inspección que realizó días atrás en esta ciudad, sobre la vera del río Ctalamochita, personal de Policía Ambiental y de la Administración Provincial de los Recursos Hídricos (APRHI), procedimiento que concluyó con el cese preventivo y precautorio de una máquina que se encontraba extrayendo áridos en una zona no autorizada.
En primer lugar, el funcionario municipal aclaró que el manejo del recurso hídrico es potestad del Estado provincial, que regula a través de la ya citada APRHI.
En ese sentido, precisó que dicha área, perteneciente al Ministerio de Servicios Públicos, es la que se encarga de otorgar las autorizaciones para la extracción de áridos en sectores donde haya acumulación y sea factible poder hacerlo.
Habiendo aclarado eso, Tissera pasó a comentar que el sector en cuestión, situado detrás del Puente Andino y en cercanías de la obra de la circunvalación, “no estaba autorizado para extraer material directamente de una cantera húmeda”.
“En este caso, se trataba de un dragado directo, es decir, una bomba conectada al medio del cauce sacando arena sin ningún tipo de regulación ni aprobación de la Provincia”, explicó.
El titular de la cartera de Ambiente contó que el río, a partir de la acumulación, se va moviendo de un lado a otro y genera depósitos que luego con el tiempo pasan a ser canteras secas.
“APRHI generalmente autoriza volúmenes más bajos, estas bombas tenían un grado de tracción muy importante”, aseguró.
Areneros autorizados
Tissera contó que la actividad que realizan los trabajadores areneros de Villa María en el río Ctalamochita cuenta con una autorización que el APRHI le otorgó al Municipio.
En ese sentido, dijo que el permiso establece cuáles son los puntos donde se puede trabajar y qué volúmenes de arena se pueden extraer diariamente.

