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"Villa Nueva nunca nos olvidará"

Cristian Agosto recordó que "ese plantel tenía grandes jugadores, y cuando Marcelo Alamo encontró el equipo, cada uno le dio un salto de calidad. Nos juramentamos ser campeones. Se logró con autoridad y sentido de pertenencia"

Cristian Agosto es el gran capitán de Alem. Las batallas que disputó lo llevaron a ganarse el reconocimiento del pueblo villanovense, y los 8 títulos que sumó con la casaca del “León” le otorgan crédito para recordar a aquel campeón del torneo Provincial 2006.

“El secreto fue el sentido de pertenencia y el amor por el club. Era un equipo con muy buenos jugadores, que el “Gordo” (Marcelo Alamo) eligió con su paladar negro. Fuimos de menor a mayor, no hubo ningún partido fácil, y consolidamos una defensa firme, un mediocampo que metía y jugaba, y arriba había mucho desequilibrio. César Rodríguez estuvo en el nivel más alto que recuerde a un delantero de Alem en esas finales ante Acción Juvenil, que se jugaron bajo la lluvia en la Plaza, y a cancha llena en General Cabrera. No empezamos bien el torneo, pero fuimos justos campeones”.

Insiste en que “Alem vive especialmente los torneos provinciales, por la gente que lo acompaña. Para nosotros eran aventuras inolvidables. Yo recuerdo el regreso con los autos parados al costado de la Ruta 154 tocando bocina cuando pasaba el colectivo todos con las banderas ‘tricolores’. Fue una caravana interminable. Un logro inolvidable, un festejo que se había hecho esperar, y quedó guardado en la historia y en el corazón del hincha”.

Alem había perdido una final y una semifinal. Afirma que “nos juramentamos ser campeones. Alem es una pasión inexplicable. La gente te hace sentir el cariño. Cuando el equipo juega finales te siguen 3 mil personas. Sos local en todos lados. Villa Nueva no olvidará nunca ese título Provincial”.

El campeón provincial de 2006

Agosto recuerda que “fue un hermoso campeonato, con rivales desde la primera fecha preparados para ser campeón. Tres de los cuatro equipos de la zona llegamos a semifinales. Es muy lindo jugar con la camiseta que uno ama, que mamó toda la vida, y ese fue un desafío doble. Fuimos justos ganadores porque hicimos un gran torneo, y ante rivales muy duros”.

“En Alem hubo una década de excelentes jugadores. Una camada que se prolongó, y además de ser grandes jugadores, eran grandes personas que amaban al club. Muchas veces dejábamos de lado lo económico, y jugábamos porque éramos hinchas. Queríamos progresar como jugadores, y llevar lo más alto posible al club”.

Destacó que “jugamos muchos torneos provinciales y siempre fuimos protagonistas hasta instancias decisivas. También jugamos torneos nacionales, y aunque no nos fue bien algunas veces, con esta camiseta nadie se guarda nada”.

“No es bueno dar nombres, porque siempre te olvidas de alguno y se enojan, pero había jugadores como Diego Rivera, el ‘Chopo’ Morales, ‘Chumpita’ Pedernera, Pablo Suárez, Diego Acosta y se iban sumando mi hermano Andrés, ‘Pini’ Bertucelli. Éramos todos del club”.

“El secreto de Alem era el amor por la camiseta. Nos podían ganar, pero iban a tener que arrancarnos el corazón en la cancha”, resalta.

La zona de la muerte

“Nos tocó la zona de la muerte, con dos equipos de la Liga de Río Cuarto, y dos de la Villamariense”, manifestó sobre el inicio del torneo Provincial 2006.

“Eran 4 buenos equipos, y todos muy parejos, con buen recambio y bien preparados. Rivadavia tenía al ‘Cholo’ Romero como DT, y cuando se hizo el sorteo todos decían que era el candidato, porque había llevado a varios jugadores de Alumni (‘Pachi’ Vergara, Ferrer, Albornoz, Russo, Bulgra, Echevarría, más Ballatore, ‘Cuisa’ Berterame, Wilson Acuña, Lazo, Molina, y un delantero cordobés Sánchez)”.

Señala que “además estaban Acción Juvenil, con un equipazo, y Toro Club de Moldes, que también peleaba en la Liga Riocuartense”.

“A ese campeonato lo pudo ganar cualquiera de los 4. Nosotros terminamos terceros en la zona, clasificamos sufriendo, y luego jugamos con Tirolesa que había ganado 2 torneos provinciales, y volvimos a enfrentar a Rivadavia en semifinales, y a Acción Juvenil en la final”, recordó.

Un equipazo detrás de un DT líder

Agosto señaló que “ese año Alem apostó por realizar una pretemporada muy larga y fuerte de la mano del profesor Sebastián Villa”.

Estimó que “tuvimos un gran arquero como Marcelo Berardo, y cuando tuvo que jugar Luciano Pereyra en las semifinales contra Rivadavia, respondió muy bien”.

“Atrás nos conocíamos bien, y teníamos variantes. Nos fuimos afirmando, Marcelo Alamo cambiaba nombres y sistema táctico. Nadie podía bajar la guardia”, remarcó.

Mencionó que “el mediocampo contaba con gente con mucha capacidad para cortar, pero también para jugar. Había buen recambio, y de idéntico nivel”.

Apuntó que “cuando el equipo consiguió la solidez, los de arriba desequilibraron, tanto Basualdo, como Pereyra, Gobbato, Márquez, Puente, mi hermano Andrés y especialmente César Rodríguez (fue el goleador del torneo), que estuvo intratable en las finales”.

Insistió en que “fuimos el último equipo de la Liga Villamariense que ganó un Provincial. No es poco mérito, y más teniendo en cuenta el nivel de nuestros adversarios”.

Le otorgó gran porcentaje del éxito a Marcelo Alamo, quien previo al torneo declaró: “Jugaremos como el Real Madrid”. Agosto sonrió y dijo: “El ‘Gordo’ tenía esas cosas. Nosotros lo amábamos. Ya sabíamos que él llegaba y no saludaba a nadie. Los que no lo conocían lo miraban... Era su forma de ser para mantener distancia con los jugadores. De acuerdo a lo primero que nos decía, sabíamos qué práctica íbamos a tener. Era de acuerdo al humor que tenía ese día”.

“Era vivo, muy recto. Cuando tenía que darle una caricia a alguien lo hacía sin casarse con nadie. Su mayor virtud era elegir buenos jugadores, y tenía un gran manejador de grupo”.

Recalcó que “con ese grupo nos juntamos mil veces y ya llegará el tiempo de que lo hagamos otra vez. Armó un grupo hermoso y nos morimos de risa con las anécdotas”.

“Alamo nos hacía de comer los viernes. En Alem pasan muchas cosas que sólo el jugador de Alem conoce. Es un club capaz de llenar cualquier cancha de la provincia, pero con carencias enormes”.

Del éxito en el Provincial 2006 resalto que “el grupo se hizo fuerte en la adversidad. Habíamos perdido los dos partidos con Rivadavia, y necesitábamos ganarle a Acción Juvenil en la Plaza. Esa noche fue un triunfo clave, y después aguantamos en Moldes y pasamos de ronda”.

No fue más sencillo el rival, ya que enfrentó a Tirolesa, que ganó varios provinciales. “Jugaban varios hermanos del DT, Conci, que eran todos buenos. Le ganamos por la mínima diferencia, hubo lío en las tribunas, y en la revancha fue un hervidero la cancha. No nos dejaban ni entrar. Pasamos por penales, y Gabriel Márquez convirtió el último. No podíamos salir”.

Rivadavia volvió a aparecer en su camino, pero curiosamente Alem ahora le ganó los dos partidos de semifinales. “Fue una serie inolvidable. Sabíamos que la final sería dura, pero con Rivadavia ya había mucha rivalidad. Entrenamos como nunca. Fueron dos batallas, pero por suerte las ganamos”.

Con Acción Juvenil en la final “tuvimos un inicio de partido bárbaro, pero ellos eran un equipazo, reaccionaron y se venían bajo la lluvia. Estaban Erregarena, Rimunda y Carassai, que hacían mil goles por año. En General Cabrera fue igual, nos desbordaron y tiraron mil centros, pero aguantamos, y con contras ganamos una final hermosa”.

“Nos habíamos juramentado ganar esa torneo, y a esa final no la íbamos a perder por nada del mundo. Le iban a tener que arrancar el corazón al ‘León’. Fue durísimo en Cabrera. Fue el partido más largo de mi vida, porque no se terminaba más. La cancha estaba llena, la gente de Alem llegó a la mañana, y la fiesta fue total al final. Pasarán los años, pero nadie lo olvidará en Villa Nueva. Fuimos un equipo inteligente, con mucha autoridad y sentido de pertenencia, que golpeó justo y se hizo fuerte en el transcurso del torneo. Como nos gusta decir: a lo Alem”.