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Los dispositivos alternativos de salud mental funcionan como un “puente”

Así lo indicó la terapista ocupacional, Carolina Aiassa. Hay un cambio de paradigma en la medicina psiquiátrica. En este sentido, se propone más inclusión y conexión con la sociedad para las personas con padecimientos mentales

“Son dispositivos que vienen a proponer otra modalidad a la internación en un centro psiquiátrico, a intentar modificar el paradigma con el cual se venía trabajando en salud mental”, explicó la psicóloga y coordinadora del Hospital de día Encuentro, Victoria Becco, en el marco de la Jornada Dispositivos Alternativos en Salud Mental Hoy, que se realizó en la Universidad Nacional de Villa María (UNVM).

La especialista indicó que los hospitales de día son dispositivos intermedios entre una internación de un hospital monovalente  -un manicomio- y una atención ambulatoria para personas con padecimiento mental.  

“Intermedio porque se piensa, desde la función clínica, que una persona con padecimiento psíquico ingrese a esta institución pero sabiendo que se va a ir en algún momento”, subrayó. Y añadió: “Es como un puente que va a comunicar algo que por ahí generaba más deterioro, y también a pensar algo que genera más inclusión en la comunidad”. 

Por otro lado, la licenciada en Terapia Ocupacional, Carolina Aiassa, señaló que uno de los objetivos de los hospitales de día es fortalecer los lazos sociales, el contacto con la familia y con la sociedad.  A su vez, resumió que aquellas personas que están en una internación por un tiempo muy prolongado son las más difíciles de restablecer luego en la comunidad. “Por eso se dan estos dispositivos alternativos. Es algo intermedio entre el momento que la persona está en su domicilio, cuando no tiene las herramientas o la familia no tiene los elementos para contenerlo, pero tampoco se justifica una internación”, afirmó la licenciada.

 También aclaró que funciona como un “puente” porque hay algunos pacientes que han salido de internaciones prolongadas pero aún no están en condiciones para insertarse por completo en el núcleo familiar o social. La institución funciona como un soporte, su funcionamiento es desde las 8 hasta las 13, y luego la persona regresa a su hogar. 

“Nosotros en el hospital de día tenemos dos talleres, a uno lo nombramos clínico, porque lo damos los profesionales que trabajamos ahí y es solamente para nuestra población; y otros que son abiertos como huerta, cocina, fotografía, el taller de cultura, de educación no formal, de música, de literatura, entre otros”, expresó Becco.  

Además de eso, cuentan con un equipo interdisciplinario conformado por dos psicólogas, una terapista ocupacional, un trabajador social, un enfermero y un administrativo que están a disposición para consultas. 

A su vez, la profesional comentó que cuentan con 30 pacientes, los cuales no van todos los días. “Que no vayan todos los días tiene que ver con la estrategia terapéutica que se arma, algunos van lunes y miércoles y otros van en función de cómo se valora el caso”, aseguró. 

La institución no cuenta con camas, ya que la idea es que los usuarios estén activos y participando de las actividades. “Esta institución surge como una oposición a lo que es una internación”, declaró la experta. 

“La ley de salud mental plantea un objetivo de no apertura de instituciones monovalentes neuropsiquiátricas y que las que están funcionando planteen su cierre o adaptación a otro tipo de servicios para el 2020”, explicó. Este cambio de paradigma que proponen los dispositivos alternativos funciona para cooperar con estos objetivos que propone la ley de salud mental. “De eso se trata la desmanicomialización; que la persona salga del manicomio y vuelva a la comunidad”, concluyó. 

Aldana Pszybylski.  Redacción Puntal Villa María.

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