Máxima 30 en calles: harán docencia en la primera etapa; luego saldrán a controlar
El subsecretario de Seguridad y Prevención de Villa María, Fernando Jones, comentó que el comienzo de la normativa dará más lugar a la educación y la prevención. Sin embargo, dijo que el Municipio va a adquirir cinemómetros para medir la velocidad en una segunda fase
Empieza a regir hoy en Villa María la ordenanza 8285, norma que establece un nuevo límite de velocidad para conducir en calles: 30 kilómetros por hora.
En declaraciones que hizo a Puntal Villa María el subsecretario de Seguridad y Prevención, Fernando Jones, aseguró que la primera etapa del nuevo ordenamiento será “para hacer docencia”.
Es decir que en estas primeras semanas el Municipio se focalizará en realizar campañas de educación vial.
“Tenemos una cultura de la velocidad, por eso vamos a poner el énfasis en que la gente comience a bajar la velocidad en las arterias internas”, detalló el funcionario.
Según dijo, el cambio con esta nueva ordenanza se verá particularmente en las calles, donde a partir de ahora el velocímetro no podrá superar los 30 kilómetros por hora.
Jones recordó que el manejo en bulevares y avenidas seguirá con las mismas velocidades máximas, que son de 50 km/h. En tanto, en los sectores urbanos de ruta el límite sigue siendo 60 km/h.
“Lo que cambia a partir de ahora es la velocidad en las encrucijadas, en los semáforos y en las calles internas, donde ocurren la mayoría de los accidentes”, amplió.
En ese sentido, contó que en los choques generalmente participan un vehículo de mayor porte (camión, camioneta, utilitario o automóvil) y un rodado de menor tamaño (moto o bicicleta).
Segunda etapa de controles
Una vez finalizada la primera etapa -comentó Jones- se vendrá el momento de los controles de tránsito.
Según dijo, el Municipio ya dio cursos a una serie de gestiones para adquirir cinemómetros, dispositivos utilizados para medir la velocidad en tiempo real.
El subsecretario no brindó ninguna precisión sobre cuándo se pondrá en marcha esa segunda etapa de la ordenanza.
Experiencias previas
En otra parte de la charla, Jones contó que ya hay varias experiencias de este tipo que dieron muy buenos resultados en el país.
“Muchas ciudades ya han bajado la velocidad a 30 y han podido demostrar con el tiempo que se reduce la siniestralidad, exteriorizó.
Por ejemplo, aseguró que hay numerosas experiencias en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). “En el acceso norte de la panamericana y también en el acceso oeste existen casos. En esos lugares se daba que los vehículos circulaban con máximas de 120 km/h o 130 km/h e ingresaban a las ciudades a 110 km/h. Ahí se redujo la velocidad y bajó la siniestralidad un 40%. Con esa experiencia y haciendo otras evaluaciones, es que resolvimos esto”, concluyó.