El gobierno provincial definió que cubrirá al menos 1.300 de los 2.600 millones de pesos que perdará el sistema de transporte por la quita de los subsidios nacionales. Pero lo hará con una modalidad diferente: no entregará fondos a las empresas sino que aplicará una tarifa diferencial que cobrarán directamente los pasajeros que no puedan afrontar el costo del boleto.
La definición llegó después de que las empresas nucleadas en la Fetap, la federación provincial de transporte, presentaran una nota en la que describieron la situación límite en que las deja la quita de subsidios. Advirtieron que, sin asistencia estatal, el precio del boleto, tanto urbano como interurbano, deberá aumentar considerablemente, una opción que hoy consideran inviable.
Ante esa situación, el gobierno provincial tomó una serie de decisiones. Gabriel Bermúdez, secretario de Transporte, indicó que, si bien no existe un panorama claro, la estimación del Ejecutivo es que las empresas de transporte no perderán la asistencia completa que hoy reciben.
“Los subsidios que seguramente van a dejar de venir son los que tienen que ver con el dinero. Es decir, creemos que las empresas van a dejar de recibir las transferencias directas de la Nación. Sobre el subsidio al gasoil no hay definiciones pero nosotros entendemos que va a mantenerse porque viene de un fideicomiso del impuesto a los combustibles y eso no debería tener cambios. No se trata de un desembolso del Estado nacional”, indicó Bermúdez.
En total, los fondos que aporta la Nación al transporte cordobés son 4.000 millones de pesos anuales. De esa cifra, 1.400 pertenecen al subsidio por litro de gasoil y el resto a aportes por empleado y por otros conceptos.
Según el gobierno provincial, los 1.400 millones se mantendrían. Pero se perderían los 2.600 millones restantes. La decisión del gobernador Juan Schiaretti es cubrir al menos la mitad de esa cifra pero no con entrega de recursos a las empresas sino con una asistencia directa a los pasajeros que no pueden pagar los boletos.
“Es imposible que cubramos ese subsidio que va a desaparecer. Lo que vamos a hacer es llevar la tarifa al valor que dé y profundizar el subsidio a la demanda. Eso significa que vamos a atender especialmente a las personas que no tienen posibilidades de viajar porque no lo pueden pagar. A esas personas sí las vamos a asistir cargándoles viajes en las tarjetas, como lo hacemos con el boleto educativo, el boleto obrero social, el destinado a los adultos mayores y los diferentes beneficios que tenemos en la provincia. Entendemos que esa es la manera”, indicó Bermúdez.
El secretario de Transporte sostuvo que es momento de sincerar los costos y, paralelamente, las tarifas. “Una vez que demos ese paso determinaremos quién puede pagar y quién no. Y para quien no lo pueda pagar, así como existe la tarifa social para la energía, va a existir una tarifa diferencial para la gente que justifique que el gobierno la tiene que ayudar. Es una definición del gobernador Schiaretti”, planteó el funcionario.
Bermúdez indicó que la Provincia “no se va a salvar” de cubrir la mitad de los subsidios que se pierdan pero a través de una asistencia a la demanda. “Me parece que lo que debemos hacer desde el Estado es encontrar una manera eficiente de adjudicar los recursos. Si se lo das a las empresas no sabés si se gastan bien o mal. Siempre tenés que recurrir a una contabilidad forense sobre esos subsidios. Mientras que si asisto a una persona, le cargo el viaje en la tarjeta y sé efectivamente que llegó y que el Estado está haciendo justicia social. La empresa también se va a beneficiar porque va a cobrar lo que vale el kilómetro: en algunos casos pagará el pasajero y, en otros, lo hará el Estado, que ayudará al pasajero que tiene complicaciones económicas”, manifestó el funcionario.
En el Municipio estaban esperando definiciones de la Provincia para determinar los pasos a seguir. Sin embargo, descartaron de plano la posibilidad de destinar fondos a subsidiar el transporte urbano.
Marcos Jure. Redacción Puntal
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Ante esa situación, el gobierno provincial tomó una serie de decisiones. Gabriel Bermúdez, secretario de Transporte, indicó que, si bien no existe un panorama claro, la estimación del Ejecutivo es que las empresas de transporte no perderán la asistencia completa que hoy reciben.
“Los subsidios que seguramente van a dejar de venir son los que tienen que ver con el dinero. Es decir, creemos que las empresas van a dejar de recibir las transferencias directas de la Nación. Sobre el subsidio al gasoil no hay definiciones pero nosotros entendemos que va a mantenerse porque viene de un fideicomiso del impuesto a los combustibles y eso no debería tener cambios. No se trata de un desembolso del Estado nacional”, indicó Bermúdez.
En total, los fondos que aporta la Nación al transporte cordobés son 4.000 millones de pesos anuales. De esa cifra, 1.400 pertenecen al subsidio por litro de gasoil y el resto a aportes por empleado y por otros conceptos.
Según el gobierno provincial, los 1.400 millones se mantendrían. Pero se perderían los 2.600 millones restantes. La decisión del gobernador Juan Schiaretti es cubrir al menos la mitad de esa cifra pero no con entrega de recursos a las empresas sino con una asistencia directa a los pasajeros que no pueden pagar los boletos.
“Es imposible que cubramos ese subsidio que va a desaparecer. Lo que vamos a hacer es llevar la tarifa al valor que dé y profundizar el subsidio a la demanda. Eso significa que vamos a atender especialmente a las personas que no tienen posibilidades de viajar porque no lo pueden pagar. A esas personas sí las vamos a asistir cargándoles viajes en las tarjetas, como lo hacemos con el boleto educativo, el boleto obrero social, el destinado a los adultos mayores y los diferentes beneficios que tenemos en la provincia. Entendemos que esa es la manera”, indicó Bermúdez.
El secretario de Transporte sostuvo que es momento de sincerar los costos y, paralelamente, las tarifas. “Una vez que demos ese paso determinaremos quién puede pagar y quién no. Y para quien no lo pueda pagar, así como existe la tarifa social para la energía, va a existir una tarifa diferencial para la gente que justifique que el gobierno la tiene que ayudar. Es una definición del gobernador Schiaretti”, planteó el funcionario.
Bermúdez indicó que la Provincia “no se va a salvar” de cubrir la mitad de los subsidios que se pierdan pero a través de una asistencia a la demanda. “Me parece que lo que debemos hacer desde el Estado es encontrar una manera eficiente de adjudicar los recursos. Si se lo das a las empresas no sabés si se gastan bien o mal. Siempre tenés que recurrir a una contabilidad forense sobre esos subsidios. Mientras que si asisto a una persona, le cargo el viaje en la tarjeta y sé efectivamente que llegó y que el Estado está haciendo justicia social. La empresa también se va a beneficiar porque va a cobrar lo que vale el kilómetro: en algunos casos pagará el pasajero y, en otros, lo hará el Estado, que ayudará al pasajero que tiene complicaciones económicas”, manifestó el funcionario.
En el Municipio estaban esperando definiciones de la Provincia para determinar los pasos a seguir. Sin embargo, descartaron de plano la posibilidad de destinar fondos a subsidiar el transporte urbano.
Marcos Jure. Redacción Puntal

