Si las condiciones están dadas, mañana volverán a sus recorridos normales las líneas de colectivos urbanos que, ante reiterados hechos de violencia, debieron suspender su paso por los barrios Felipe Botta y Nicolás Avellaneda.
La decisión que adoptaron los choferes, y que a priori llevaría tranquilidad a su labor diaria, fue confirmada este domingo por el secretario General de la delegación local de la Asociación Obrera de la Industria del Transporte de la Argentina (Aoita), Edgardo Garmendia.
Ante la consulta de Puntal Villa María, el referente gremial manifestó haber quedado conforme con la reunión que mantuvieron el pasado viernes en la Municipalidad las partes involucradas en esta historia.
“La reunión del otro día, en la que estuvieron la Empresa Municipal de Transporte Urbano de Pasajeros (Emtupse), Seguridad Ciudadana, el área de Transporte, el secretario de Gobierno, Transbus, Aoita y el cuerpo de delegados, llegó a la conclusión de que si el martes están las garantías dadas se va a volver con los recorridos habituales en esos dos barrios: el Nicolás Avellaneda y el Botta”, precisó Garmendia.
Asamblea y pedido de garantías
Vale recordar que un día antes de la reunión colectiveros nucleados en Aoita y delegados del gremio se congregaron en el Centro de Transferencia para poner en conocimiento sobre todos los hechos de violencia que se estaban dando en el sector noreste de la ciudad y que ponían en riesgo no sólo a los choferes, sino también a los pasajeros.
Un periodista de este medio estuvo presente en la asamblea y pudo tomar nota de todo lo ocurrido. Por ejemplo, de la misma surgió el requerimiento de más seguridad para las líneas que pasan por el Botta y el Avellaneda.
Los choferes estuvieron de acuerdo en que la mejor solución posible para evitar males mayores sería reforzar la seguridad dentro de los coches en los horarios considerados de mayor conflictividad, que justamente coinciden con la entrada y la salida de los estudiantes. En esa línea, solicitaron que agentes de Seguridad Ciudadana acompañen a los trabajadores del volante durante el mediodía y también por la tarde.
Este medio pudo saber que el pedido de reforzar la seguridad del micro con personal municipal tuvo el visto bueno del gobierno local y de la empresa.
“Durante los horarios neurálgicos va a subir un inspector de Seguridad Ciudadana”, soltó ayer el secretario General de Aoita.
Garmendia también observó con buenos ojos que una casilla móvil de la Policía de Córdoba haya aterrizado en barrio Felipe Botta.
Los hechos que llevaron a la
preocupación de los choferes
Los episodios que desencadenaron la suspensión de algunos recorridos ocurrieron dentro de los colectivos y también afuera.
Puertas adentro se registraron peleas y conflictos entre jóvenes que asisten a las escuelas de la zona. En tanto, también hubo ataques con piedras a los micros. Dicho esto, vale destacar que ningún episodio dejó heridos de consideración. “Tenemos la suerte de que no pasó nada, pero si se llega a lastimar un chico, o si se agarran a trompadas un pasajero y una criatura, el responsable de lo que pasa adentro del colectivo es el chofer”, precisó días atrás el delegado de Aoita, Juan Rosales.

