Al mediodía de ayer, la Fiscalía de Instrucción de Segundo Turno de Tribunales de Villa María, a cargo de Juliana Companys, resolvió dejar en libertad a Alberto “Cochi” Barrionuevo (oriundo de esta ciudad), acusado por varios delitos, entre ellos, abuso sexual con acceso carnal, coacción, coacción calificada, amenazas y daño.
Cabe destacar que “Cochi” había sido condenado previamente por homicidio en 2009. El tribunal en ese entonces, compuesto por René Gandarillas, Héctor Fissore y Silvia Saslavsky de Camandone, le otorgó a Barrionuevo la pena de 14 años de prisión con cumplimiento efectivo. Luego de purgar con las dos terceras partes de su pena, el acusado salió en libertad condicional.
Detenido en junio
La noche del sábado 29 de junio, Barrionuevo, de 32 años, fue arrestado aproximadamente a las 20.30 en una vivienda de barrio San Martín, localizada en bulevar Sarmiento al 2345.
Según pudo conocer este matutino, “Cochi” era buscado por la Policía porque sobre el pesaba una orden de restricción. Estaba acusado además por cinco delitos: abuso sexual con acceso carnal, coacción, coacción calificada, amenazas y daño.
Los ilícitos que lo llevaron a la cárcel habrían sido cometidos en contra de una mujer de 28 años (aparentemente de su entorno) oriunda también de Villa María.
Quedó en libertad
Barrionuevo salió ayer de Tribunales sin cargos en su contra. “Nosotros como defensa ofrecimos una serie de pruebas, en lo cual quedó desvirtuada la acusación que hacía la víctima. En base a eso, la fiscal consideró que no había elementos suficientes para mantenerlo detenido”, dijo Rodrigo Hayas, abogado defensor de Barrionuevo.
El asesor letrado manifestó además que durante la jornada de ayer volvieron a prestar declaración indagatoria tanto el acusado como la víctima.
Hayas le explicó a este matutino que, como defensa, volvió a ofrecer como elemento probatorio el teléfono celular de Barrionuevo. “Sirve para probar que tenían una relación sentimental, y que la denuncia vino luego de una ruptura de la pareja”, dijo.
Al respecto de las acusaciones de coacción y amenazas que recaían sobre Barrionuevo, su defensa explicó: “Comprobamos que al momento de tales acusaciones, él se encontraba trabajando en una empresa de transporte y, al momento de esos hechos, estaba en Tucumán”.
Hayas, en defensa de “Cochi”, presentó ante la Justicia un acta notarial en el que se transcribían todos los mensajes de texto que el acusado tenía con la víctima. “Daba a las claras que no existía compatibilidad con la denuncia”, cerró.
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Detenido en junio
La noche del sábado 29 de junio, Barrionuevo, de 32 años, fue arrestado aproximadamente a las 20.30 en una vivienda de barrio San Martín, localizada en bulevar Sarmiento al 2345.
Según pudo conocer este matutino, “Cochi” era buscado por la Policía porque sobre el pesaba una orden de restricción. Estaba acusado además por cinco delitos: abuso sexual con acceso carnal, coacción, coacción calificada, amenazas y daño.
Los ilícitos que lo llevaron a la cárcel habrían sido cometidos en contra de una mujer de 28 años (aparentemente de su entorno) oriunda también de Villa María.
Quedó en libertad
Barrionuevo salió ayer de Tribunales sin cargos en su contra. “Nosotros como defensa ofrecimos una serie de pruebas, en lo cual quedó desvirtuada la acusación que hacía la víctima. En base a eso, la fiscal consideró que no había elementos suficientes para mantenerlo detenido”, dijo Rodrigo Hayas, abogado defensor de Barrionuevo.
El asesor letrado manifestó además que durante la jornada de ayer volvieron a prestar declaración indagatoria tanto el acusado como la víctima.
Hayas le explicó a este matutino que, como defensa, volvió a ofrecer como elemento probatorio el teléfono celular de Barrionuevo. “Sirve para probar que tenían una relación sentimental, y que la denuncia vino luego de una ruptura de la pareja”, dijo.
Al respecto de las acusaciones de coacción y amenazas que recaían sobre Barrionuevo, su defensa explicó: “Comprobamos que al momento de tales acusaciones, él se encontraba trabajando en una empresa de transporte y, al momento de esos hechos, estaba en Tucumán”.
Hayas, en defensa de “Cochi”, presentó ante la Justicia un acta notarial en el que se transcribían todos los mensajes de texto que el acusado tenía con la víctima. “Daba a las claras que no existía compatibilidad con la denuncia”, cerró.

