El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, conmutó la pena a prisión a su amigo y exasesor Roger Stone, hallado culpable de siete delitos, entre ellos el de obstruir a la Justicia en la investigación sobre el Rusiagate, en una jugada que fue calificada de corrupta por sus rivales demócratas y republicanos.
La decisión se conoció a última hora del viernes, pocos días antes de que Stone, de 67 años, comenzara a cumplir su pena de 40 meses de prisión por haberle mentido al Congreso durante sus declaraciones como testigo en la investigación sobre si el equipo de campaña de Trump acordó con Rusia para ganar las elecciones de 2016.
Stone tenía previsto entregarse el martes, después de que un tribunal rechazara su pedido de postergar la fecha por ser población de riesgo frente al coronavirus, pero anteanoche se enteró de que su amigo lo había salvado.
"El Presidente me dijo que había decidido, en un acto de clemencia, emitir una conmutación completa de mi sentencia, y me instó a seguir enérgicamente mi apelación y mi reivindicación", relató Stone por teléfono desde Fort Lauderdale, Florida, donde estaba reunido con amigos.
Dijo que se tenía que cambiar de lugar porque había "demasiada gente abriendo botellas de champán".
La conmutación no anula la condena, aunque lo protege de la pena de prisión.
Los demócratas denunciaron la acción de Trump, que volvió a dejar en evidencia su disposición a ignorar las normas cuando lo considera necesario, una actitud que ha empeorado a medida que ve caer sus posibilidades de ser reelecto en noviembre próximo.
El candidato presidencial demócrata, Joe Biden, retuiteó un mensaje suyo de diciembre pasado en el que enumera a "personas que ignoran" las leyes de Estados Unidos y de las que Trump se rodea junto a la leyenda "Sigue siendo verdad".
"Michael Cohen, Michael Flynn, Rick Gates, Paul Manafort, George Papadopoulos, Roger Stone. Donald Trump se ha rodeado de personas que ignoran nuestras leyes; no debería sorprendernos que piense que está por encima de la ley. Nos merecemos algo mejor como país", señaló Biden.
Por su parte, la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, dijo que la conmutación de la pena a Stone es "un acto de asombrosa corrupción", mientras que el presidente de la Comisión de Inteligencia de la Cámara de Representantes, Adam Schiff, calificó la medida de "ofensiva para el estado de derecho y los principios de justicia".
La congresista demócrata Ayanna Pressley fue contundente al calificar de "despreciable" la actitud del mandatario.
"En marzo envié una carta a El Ocupante de la Casa Blanca exigiendo que otorgue clemencia para salvar las vidas de nuestros hombres y mujeres encarcelados más vulnerables desde el punto de vista médico. Lo ignoró, pero encontró tiempo para conmutar la sentencia de su corrupto asociado. Despreciable", escribió en Twitter.
El senador republicano Mitt Romney también se quejó de la "corrupción histórica sin precedentes: un presidente estadounidense conmuta la sentencia de una persona condenada por un jurado de mentir para proteger a ese mismo presidente".
Por su parte, la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, emitió un comunicado en el que dijo que Stone había sido "víctima del engaño de Rusia" y celebró que "¡Roger Stone ahora es un hombre libre!"
Stone había solicitado el perdón o conmutación en redes sociales y en televisión durante meses.
Trump, por su parte, había anticipado que podía usar sus poderes ejecutivos para liberar a Stone de la pena, algo que le costó un llamado de atención del fiscal federal, William Bar, quien llegó a decir que los comentarios del Presidente "hacían que fuera imposible" su trabajo y amenazó con renunciar.

