El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su administración estudia respuestas contundentes ante la situación que atraviesa Irán, y no descartó el uso de la fuerza militar como una de las alternativas posibles.
Las declaraciones fueron realizadas durante un intercambio con la prensa a bordo del Air Force One, donde el mandatario sostuvo que el Gobierno estadounidense observa con atención los últimos acontecimientos y considera que Teherán estaría comenzando a “cruzar límites” que podrían derivar en una reacción directa.
Según trascendió, el Ejército norteamericano se encuentra evaluando distintos cursos de acción y el mandatario recibe informes permanentes sobre la evolución del escenario. En ese marco, está prevista para este martes una reunión clave en Washington, en la que se presentarán opciones de respuesta ante los disturbios registrados en territorio iraní.
Del encuentro participarán el secretario de Estado, Marco Rubio, el titular del Departamento de Defensa, Pete Hegseth, y el jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine. Sin embargo, fuentes oficiales indicaron que no se espera una resolución definitiva, ya que el análisis se encuentra en una fase preliminar.
Entre las alternativas que se barajan figuran el endurecimiento de sanciones económicas, operaciones de ciberseguridad encubiertas, apoyo a plataformas digitales opositoras, eventuales ataques selectivos, e incluso el envío de tecnología de conectividad satelital para facilitar el acceso a internet dentro de Irán.
Desde el Pentágono aclararon que, por el momento, no se dispuso el despliegue de fuerzas adicionales, aunque advirtieron que cualquier acción requeriría no solo capacidad ofensiva, sino también medidas de protección para el personal estadounidense en la región.
El contexto se da tras una ola de manifestaciones sociales iniciadas a fines de diciembre en distintas ciudades iraníes, impulsadas por la devaluación del rial y el deterioro sostenido de la situación económica, factores que profundizaron la inestabilidad interna.

