Internacionales | Ucrania | Kiev | Rusia

En el primer día de guerra en Ucrania, tropas rusas ya avanzaron hasta Kiev

La ofensiva lanzada por Putin causó casi 140 muertos y provocó la destrucción de 74 instalaciones militares, según Moscú. Los bombardeos afectaron aeropuertos, centros de radar y baterías de defensa antiaérea

El mundo observó ayer con impotencia y estupor el inicio de un nuevo conflicto bélico, de duración incierta y con Ucrania como escenario, a partir de un ataque de Rusia que le valió el repudio internacional y el anuncio de severas sanciones, y que ya muestra un saldo de casi 140 muertos, varios aeropuertos afectados e instalaciones militares destruidas, junto con las obvias escenas de pánico de la población.

De madrugada, y apenas un rato después de que lo anunciara el presidente Vladimir Putin, las sirenas de avisos de bombardeos marcaron el comienzo del conflicto: la operación militar con la que el presidente ruso dijo que busca proteger a los habitantes civiles de las dos regiones separatistas y rusoparlantes del este de Ucrania, Donetsk y Lugansk, cuya independencia reconoció esta semana.

En un discurso televisado, Putin aclaró que no pretende ocupar Ucrania sino "desmilitarizar" y "desnazificar" el país y advirtió que cualquier intento de intervención tendría "consecuencias que nunca han visto".

Apenas horas después hubo una catarata de repudios a su actitud y el anuncio de sanciones (ver páginas 5 y 6).

En suelo ucraniano, en tanto, la cifra de fallecidos era todavía difícil de determinar cuando el propio presidente Volodimir Zelenski difundió un video en el que detalló que "137 héroes" habían muerto y otros 316 ciudadanos estaban heridos.

Movilización general

En paralelo se conoció un decreto del Ejecutivo que dispuso la "movilización militar general" para contrarrestar la invasión, medida que afectará a las personas sometidas al "servicio militar obligatorio y a los reservistas" y que regirá por 90 días en todas las regiones del país.

Sí se sabía ya entonces que fueron 74 las instalaciones militares destruidas por los bombardeos en distintos puntos del país y las incursiones terrestres lanzadas por Rusia.

Kiev rompió sus relaciones diplomáticas con Moscú y prometió defenderse, pidió ayuda internacional para que se fuerce a Moscú a respetar la paz, en medio de lo que llamó una "guerra a gran escala" iniciada desde el este, norte y sur del país vecino.

Cerca de la capital

La Guardia Fronteriza ucraniana dijo que fuerzas terrestres rusas habían ingresado en la región de Kiev, la capital.

La Guardia Fronteriza de Ucrania publicó imágenes de lo que dijo eran blindados rusos ingresando al país y fuertes explosiones se oyeron en Kiev, en la oriental Jarkov y en las sureñas Odesa y Mariupol.

Las sirenas de aviso de bombardeos se activaron también en Leópolis (Lviv), hacia donde Estados Unidos y otros países habían trasladado sus embajadas.

Ataque de Rusia a Ucrania: 137 muertos, condena internacional y sanciones, y queja de Zelenski

Tropas rusas tomaron el estratégico aeropuerto de la ciudad de Gostomel, ubicado cerca de Kiev, y peleaban con fuerzas ucranianas cerca de la central nuclear de Chernóbil.

En ambos ataques, las tropas rusas ingresaron desde Bielorrusia, que limita con Ucrania por el norte y cuya frontera está apenas a tres horas de Kiev por la ruta, dijeron autoridades.

El Ejército ruso afirmó que destruyó 74 instalaciones terrestres militares ucranianas, incluidos 11 aeródromos, tres puestos de mando y 18 estaciones de radar para sistemas de misiles antiaéreos.

Las fuerzas rusas destacaron además que los separatistas de las regiones de Lugansk y Donetsk que Moscú reconoció el lunes pasado como Estados independientes están avanzando y tomando el control de territorios.

Inicialmente, Kiev había reconocido que más de 40 soldados y una decena de civiles ucranianos habían muerto, pero se descontaba que esa cifra subiría con el paso de las horas.

Ley marcial

Aunque Zelenski -que anunció una ley marcial en todo el país- pidió a la población no entrar en pánico, comenzaron evacuaciones masivas en distintas ciudades.

Hubo un pedido de la ONU para que los países vecinos "mantengan sus fronteras abiertas" para recibir el éxodo de personas que buscan "seguridad y protección".

Zelenski también urgió a la comunidad internacional a crear una "coalición anti-Putin" para forzar a Moscú a respetar la paz.

"Las fuerzas ucranianas llevan a cabo encarnizados combates. El enemigo ha sufrido pérdidas importantes que serán aún más importantes", dijo también el mandatario, que prometió "infligir el máximo de bajas" al agresor.

La operación militar de Rusia contra Ucrania fue lanzada desde distintos frentes en forma simultánea. Las tropas rusas ya están en la región de Kiev.

Putin, por su parte, señaló que la operación militar es "una medida forzada", porque a Moscú no le dejaron "ninguna posibilidad de actuar de manera diferente".

Las autoridades ucranianas cerraron el espacio aéreo a la aviación civil por motivos de seguridad, mientras que Rusia cerró el transporte marítimo.

Las quejas anti-Putin llegaron también desde la propia Rusia: protestas contra la guerra en Moscú y San Petersburgo, convocadas por las redes sociales, dejaron al menos 1.500 detenidos, según la ONG de derechos humanos OVD-info.

"Al 24 de febrero a las 22 (14 en Argentina) más de 1.508 personas ya han sido detenidas en 50 ciudades", publicó OVD-info en su página web.

De acuerdo con la organización, más de la mitad de las detenciones, 799, tuvieron lugar en Moscú, y la céntrica plaza Puskhin, que reunió alrededor de 2.000 personas, fue escenario de decenas de arrestos.

"¡No a la guerra!", clamaban los manifestantes.