Oleksandr Bevz, asesor de la Oficina Presidencial, remarcó que existen “líneas rojas” que Kiev no está dispuesto a cruzar, entre ellas cualquier forma de reconocimiento impuesto o modificaciones constitucionales vinculadas a cesiones territoriales. También subrayó que los temas límites deben tratarse bajo dos parámetros: utilizar la actual línea de contacto como punto de partida y abordar las cuestiones en una instancia encabezada por líderes nacionales.
Por su parte, Andriy Yermak, jefe de la Oficina Presidencial, señaló que los representantes ucranianos y estadounidenses lograron un acuerdo preliminar en la mayoría de los componentes incluidos en el plan de paz elaborado por Washington. Ese borrador, no obstante, fue sustancialmente ajustado con respecto a la propuesta original de 28 puntos.
El presidente Volodímir Zelenski afirmó que el texto actualizado podría transformarse en entendimientos “más profundos”, abriendo la puerta a futuras negociaciones. Mientras tanto, Ucrania insiste en sostener su posición de no alterar la Constitución y mantener intacta su soberanía en cualquier acuerdo eventual.